viernes, 27 de marzo de 2009

Reivindicación de la memoria

Leía ayer un artículo sobre la necesidad de hacer una defensa de la importancia de cultivar la memoria en la enseñanza, algo que hoy día está desterrado en gran medida casi por completo.
Se decía…



No deja de ser cierto que recordamos con más o menos horror aquellas largas listas de reyes godos, batallas, fechas, etc. Que nos hacían aprender de pequeños. Que los dictados de fragmentos de obras literarias apenas comprensibles a nuestros vírgenes intelectos parecían inútiles.
Y sin embargo, no; no fue así. Gracias a aquellas cantinelas memorísticas, a aquellos recitados, nuestra mente fue esponjándose, haciéndose receptiva a la información.
Es cierto que la mejor manera de fijar los conocimientos es escribiéndolos, no importa que pensemos que son incomprensibles, lo cierto es que ahí quedan. Que la ortografía, gramática, sintaxis, vocabulario que obteníamos a base de aquellos dictados nos han legado, de forma inconsciente, un saber imborrable e inestimable.
Ahora que sólo se usa la memoria para politizar la Historia y que no queda bien, por anticuado y arcaico, eso de memorizar, retener, que sólo se fomentan la utilización de herramientas (sean de búsqueda, de cálculo…) nos acomodamos a eso de: ”total, si está al alcance de un clic, ¿para qué lo vas a memorizar?”.
Pues yo, quiero también sumarme a esa apuesta por la práctica de la memoria. Claro, esto supone esfuerzo y hoy el esfuerzo…
En cuanto a mí, estoy seguro de que de no haber sido por aquellos ejercicios no me habría resultado tan fácil recurrir a una facultad que, si ya de por sí es necesaria para todos, para una persona ciega es esencial. Porque, sino ¿cómo voy a saber dónde he dejado las cosas si no puedo localizarlas con un golpe de vista? ¿Cómo voy a recordar las calles por las que debo transitar, la parada de metro en la que debo bajarme? Y tantas y tantas otras cosas.

8 comentarios:

amelche dijo...

Pues tienes razón. Un abrazo.

Alberto dijo...

Gracias Ana, tú sabes bien de lo que hablo como buena profesora que eres.
Buen día de sábado y que quede para el grato recuerdo.
Besos.

brujita dijo...

Yo estoy segura de que el ejercicio de memoria es imprscindible en la enseñanza...ahora me doy cuenta ,innumerables veces, de que aquello, tan tedioso, de mi infancia sirvió un "muy mucho" pues sigue almacenado en mi memoria hasta el día de hoy...y resultó una buena gimnasia para desarrollar el cerebro.

Besito volado.

Mercedes Pajarón dijo...

Eso, eso, como dice Brujita, memorizar es gimnasia para el intelecto!

(madre mía, lo que me costó aprenderme las tablas de multiplicar!!)

Besos de domingo!

Alberto dijo...

Claro, Brujita. Es lo que digo: todo lo que se ejercita se desarrolla y alcanza mejores resultados aunque creamos que no merece la pena, pero sí que lo vale.
Besitos y feliz domingo.

Liliana dijo...

Ja! MerC pero eso fué lo que más me gustó a mi! las tablas de multiplicar cantadas durante las idas y venidas en el carro con mi mamá!!!

Todavía me acuerdo de eso cuando paso por un lugar donde íbamos cantándolas!!!

Uf! hace siglos!

besitos Alberto

Alberto dijo...

Mercedes, podría decirte en plan irónico que amí las tablas de multiplicar y aquello de sumar no me costó nunca nada, ahora que... restar y dividir... jejejjeje

Alberto dijo...

Liliana, me alegra que te haya hecho evocar recuerdos hermosos.
Siempre es bueno recordar aquellos instantes.

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