sábado, 20 de junio de 2009

Unas monedas para un pobre ciego


¿Quién no conserva en la retina ese magnífico cuadro de Francisco de Goya, La maja desnuda?
Toda una señora la tal modelo y todo un genio el tal sordo aragonés. Es, lo era cuando veía, uno de mis pintores favoritos, a pesar de su mal genio final, pero aún recuerdo sus Pinturas Negras llenas de fuerza y sus grabados y….
Afortunadamente ya los ciegos no pedimos limosna, pero sí pedimos cariño, bien sea en forma de galletas surtidas o de flores de colores que equivalen a sonrisas de luz. Al menos yo en esto sí sigo siendo mendigo.



Ya con más edad, en los tiempos en los que posaba durante horas para Francisco de Goya, parece ser con gran agrado para ambos, seguía la duquesa de Alba levantando pasiones, lo que provocaba cierta irritación en su marido. La gente murmuraba y hasta los oídos del duque había llegado alguna insinuación malintencionada que suponía una relación más profunda que la de modelo-artista entre Cayetana y Goya.Siendo ésta la situación, se encontraba una tarde, el matrimonio, descansadno en el salón de su casa, cuando un ciego comenzó a cantar en la calle pidiendo limosna. No se sabe la letra de las coplillas que entonaba, pero no sería raro suponer alguna alusión a la duquesa, que estaba constantemente en boca de los madrileños.María Teresa Cayetana, siempre caritativa, invitó a su marido a echar unas monedas al mendigo. El duqe, don José, se dispuso a rebuscar en su bolso. Al ver la dama que tardaba y descubrir que la causa se debía a que toda moneda le parecía demasiado valiosa para desprenderse de ella, le propinó un certero puntapié que hizo volar la bolsa, cuyo contenido quedó desparramado por la calle.El duque, furioso, mandó a la servidumbre bajar a toda velocidad y recuperar las monedas antes de que desaparecieran y todos los criados corrieron provistos de candeleros y buscaron agachados sobre las piedras de la calzada. Con el cariño que había demostrado el duqpe por su dinero, es posible adivinar la cara que debió quedarle cuando llegó el mayordomo comunicándole que los sirvientes no habían encontrado ni una sola moneda.La duquesa, que había seguido la escena desde el balcón, viendo cómo cada uno guardaba las monedas que encontraba, contemplaba ahora a su marido con una risa burlona. Se acercó hacia él y cariñosamente le dijo:-No te enfades, duque mío. ¿No has comprendido que el ciego era, en realidad, un enviado del Señor, para comprobar tu generosidad?Seguía siendo ingeniosa la duquesita.

8 comentarios:

Deigar dijo...

Es bueno que a ese duque le haya sucedido eso, porque él posia ambicion de mente y esa no es la buena.

Saludos. Nos leemos

Rosa Sánchez dijo...

Estimado Alberto:
Por aquí me dejo caer después de luchar con virus e infecciones de todo tipo en mi ordenador.
Volviendo a la historia de hoy decirte que a veces, muy curiosamente, quien más tiene es quien menos da. No sé por qué será, aunque ya Jesús nos adelantó que antes entraba un camello por el ojo de una aguja que un rico en el cielo. El poder nos cambia, la pobreza nos hace humildes. Esta reflexión se me ocurre así, a bote pronto.
Y muy cierto: quien viene a pedir a nuestra puerta siempre se trata de un enviado de Dios que viene a poner a prueba nuestra generosidad.
Me ha gustado mucho.
Un fuerte abrazo.

brujita dijo...

Ja,ja,ja, muy buena la anecdota de la Duquesa...y me imagino el cabreo del Duque ante el certero puntapié a la bolsa. ¡No eran listos ni nada los criados, espero que el pobre ciego con buén oído habría guardado ya las que tintinearan a su alrededor.

Besito volado.

amelche dijo...

No sé si eres consciente de que has puesto sólo las piernas de la duquesa desnuda. Bueno, y un poco más arriba, antes del ombligo... ¡Ja,ja! O será que te concentras en lo esencial, picarón.

Mercedes Pajarón dijo...

Albertito, creo que todos somos mendigos cuando se trata de pedir cariño, bueno, de pedirlo a la gente que lo da generosa y desinteresadamente, claro.

Por cierto, esta duquesa parece sin duda más ingeniosa que su descendiente actual...¿Será que el ser humano va degenerando?

Espero que hayas pasado un estupendo fin de semana, y que este lunes se te presente lleno de galletitas y flores.

Un besósculo felizósculo!! Muamua!

PD.- ¿Por dónde dices que andan esas galletitas surtidas?

Alberto dijo...

UUUUFFF cuántos comentarios, cuántas huellas. Qué alegría.
He estado aireándome por tierras alavesas este fin de semana y por eso...
Amelche, sí que trato de concentrarme en lo esencial pero en este caso, aparte de las picardías (que tampoco han de faltar) lo que me ha fallado es la vista. Eso es por querer poner imágenes sin verlas. Intentaré cambiarla para poner el cuadro en cuestión, el cuadro completo y espero que no vuelva a meter el dedo en la imagen elegida. Gracias por avisarme y espero no ofender.
Deigar, tiene razón se le estuvo muy bien empleado. Por mal intencionado.
No te preocupes, Brujita que seguro que el ciego estuvo ágil y aprovechó para aprovisionarse de las que pudo y sino que se lo digan al del Lazarillo de Tormes con aquel racimo de uvas.
Rosa, tienes razón. Creo que es por eso, por lo que más tienen porque dan menos. Las anécdotas tienen siempre su simbología, su esencia.
Merceditas, las galletas las tengo yo dispuesto a compartirlas.
Besósculos para todas y todos, cariñóssculos y feliz semana.
Cuidaos.

amelche dijo...

Ofender no, pero no sé de dónde sacarías la imagen, que está justo cortada por el pubis y es lo primero que se ve.

Alberto dijo...

Amelche, ¿y yo qué sé de dónde la saqué. Puse en el buscador de imágenes de Google el título del cuadrito y... salió lo quwee salió Elegí uno al azar y.....
No sé si a la actual duquesa le gustará que un ciego se dedique a poner ciertas imágenes de su abuelita.
Lo que si sé es que te deseo un feliz día de hogueras alicantinas.
Cuídate y feliz día.

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