domingo, 14 de noviembre de 2010

Que me dejen solo


Aquí estoy otro domingo más para auguraros una semana dichosa y pletórica.
Que se cumpla.

-Que me dejen solo. Que no quiero las migajas de su compasión. Que nadie venga.
Ring ring rin. Díndong, díndong
Qué pesadez. La puerta y el teléfono a un tiempo. Y mira que insisten. Si yo nada más que quiero comerme esas sardinas en lata que me ha dejado la Ana y escuchar la radio mientras juego la enésima partida de damas contra mí mismo.
¡Maldita sea! Siguen aporreando mi mundo. Tendré que salir a echarles. Ah, son ellas.
-vamos, Ramiro. Sabemos que estás. No vamos a permitir que te encierres en la autocompasión y la desidia. Queremos que salgas con nosotras, que nos guíes en esta tarde.
-¿Guiaros yo? ¡Un ciego de mierda que no sirve para nada, un despojo varado!
-Sabes que no es cierto, que tienes mucho que contarnos.Déjate pedir que vengas y paseemos. Es verdad que hace frío, que pronto será de noche, pero qué más da. Salgamos y tomémosnos aunque sea un simple café. Si bien, habíamos pensado ir a la última bocatería que hemos descubierto. Es muy chula. Ponen baladas tranquilas y el sitio es acogedor.
-Pero con lo a gusto que estoy en casa…
-Déjate de milongas y vístete. Ale, que cuántos querrían presumir de andar cogidos del brazo de dos señoras como nosotras.
Al fin, Ramiro cede. Su máscara de reproches encubre un cosquilleo de gratitud. Sabe que esas dos auténticas amigas han venido a buscarle porque le quieren de verdad. No lo esperaba. Pensó que se irían al cine con otros o quién sabía si con alguien que les diese más que él. Y, no obstante, allí están, empeñadas en rescatarle. Se viste deprisa, a regañadientes, mientras Elvira y Noelia aguardan en el recibidor del pequeño piso que nuestro protagonista comparte con su hermana, hermana que ha salido a pasar la tarde con su chico.
A su pesar, el alma de Ramiro se ha teñido de alegría. Y él que pensaba quedarse en aquel espacio, mientras sabía que otros y otras disfrutaban, vivían, amaban.
-anda, bobo. ¿A que te ha gustado que viniésemos por ti?
-Bien lo sabéis. La verdad es que sí. Gracias.
-Bah, no te pongas tontorrón. Que nosotras te queremos. ¿Es que aún no lo sabes?
-De veras que no lo hacéis por ganaros un trozo de cielo? ¿Por compasión?
-¿Compasión contigo? Compasión la tenemos hacia los niñitos desnutridos. Pero contigo, lo que tenemos es afecto, cariño.
Bueno, pues sí qe se está bien aquí. Y hay gente maja. ¿Y ponen bocatas?
-Claro. La idea era cenar aquí los tres y hablar de lo que se tercie. ¿Te hace una hamburguesa de pollo con aritos de cebolla?
-aaaahhh, qué buena pinta tiene eso.
-Está rica, sí sí.
-Venga, brindemos porque la próxima vez seas tú el que venga a buscarnos a nosotras.
-Hágase. Mira que sois… Me habéis hecho feliz.
-Venga, que nos quiten lo bailao. Cuéntanos cuando fuiste a bajar del autobús y te equivocaste de brazo, ¿cómo fue aquello?
-Ah, qué apuro. No es que me equivocara de brazo, es que busqué la barra y lo que encontré fue… una melena y unas curvas. Callad, callad, que es que pasan unas cosas…
-Pues y a mí, que un día alguien me dijo que quería ser mi albañil para allanarme el suelo que pisara. ¿Cómo lo ves?
-Ja. Y a mí, otro me dijo que quería ser jardinero para ser el cuidador de la flor más bonita.
-Ala. Otro brindis por los buenos piropeadores. Y, por lo que pueda pasar, ahí va uno para mis mujeres: quiero que seáis un espejo, porque mirándoos, veo la gracia y lo mejor que Dios ha creado.
Ana, la hermana de Ramiro llega a casa. Son alrededor de las 12.
-Qué raro. Si Ramiro no está. ¿Adónde habrá ido? Las sardinas sin probar, todo recogido… Mira que me extraña. ¿Y si alguien ha venido a buscarle? Cómo me alegraría que así hubiera sido. Bueno, ya contará. El pobre… se siente tan solo.

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Vuelve el Jardín de Encuentros

Permitidme que comparta aquí una noticia que es señal de que mi mente vuelve a querer estimularse con la creatividad literaria.
Hace un año, la amiga Merceditas y yo, creamos a dúo otro blog. Se trataba de poner en él relatos escritos entre los dos. Por unas razones u otras, el proyecto quedó varado hace unos meses.
Hoy, queremos hacer el buen propósito de retomarlo, regarlo adecuadamente y proppiciar que alguien encuentre acogedor cobijo bajo sus plantas. Ojalá que así sea.
Me gustaría invitaros a que nos visitéis y animéis. Para ello, entrad en:
http://jardindeencuentros.blogspot.com/2010/11/volvemos-regar-el-jardin.html

Que disfrutéis de él y de la naturaleza otoñal tan preñada de colores.

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viernes, 12 de noviembre de 2010

Símbolos, simbolitos


Os preguntaréis que dónde he andado esta semana en la que Tiflohomero ha dejado de asomarse a vuestros espacios.
Pues el caso es que fui a Barcelona. ¿El motivo? La boda de una compañera y la visita, siempre grata, a mis queridos Noemí, Jaume y Merceditas.
Más allá de la mera descripción de otro viaje, querría esta vez, recoger una serie de símbolos que representan mi definición de felicidad:

Atesorar entre mis manos la primera novela hecha libro en papel de Merceditas. Se la acababan de entregar y me hizo una enorme ilusión saber que sus sueños, al fin, se habían visto cumplidos. Paseé mis manos por la cubierta, deslicé las páginas, imaginé cómo serían las letras. El título es bien llamativo: “Sé tú mismo aunque seas un gilipollas”. Es una sátira con moraleja del mundo de los gurús empresariales. La envidié porque ella ya tiene su libro y yo…
Poner una vela a cuatro manos, en la capilla de Santa Lucía, en la catedral. Rezar por tantas cosas, tantas personas, dar gracias. Luego pondríamos otra en Santa María del Mar, a los pies de san Honorato, patrón de los panaderos (cómo no, con lo golosón que es uno).
Desenvolverme con normalidad entre personas sin problemas visuales, ser aceptado como uno más y atendido como el que más.
Degustar exquisiteces en forma de dulces monacales en El Caélum, un antiguo convento convertido en tetería. Su ambiente de lo más agradable y los productos, sublimes.
Sacar fotos y encima hacerlo bien. Diréis que cómo. Pues Merceditas me enfocaba la cámara y yo, con pulso firme, pulsaba el botoncito correspondiente. El escuchar su click era todo un estímulo.
Pisar la Historia paseando por lugares cargados de acontecimientos, desde ese palacete que ahora alberga la Junta de Distrito de Sans hasta el barrio gótico.
Impregnarme de la naturaleza en jardines o esa plaza del Pino. Pisar las hojas,sentir la textura de troncos de árboles, oler la tierra mojada.
Esas charlas en torno a una mesa compartiendo sabrosas viandas, desde un menú nupcial a base de lubina,solomillo y tarta con sorbete de mango hasta esa escalibada o hamburguesa de las de verdad.

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miércoles, 3 de noviembre de 2010

Los seis sabios ciegos y la forma del elefante

Espero que esta historia os resulte interesante y os mueva a la reflexión.
Hace más de mil años, en el Valle del Río Brahmanputra, vivían seis hombres ciegos que pasaban las horas compitiendo entre ellos para ver quién era de todos el más sabio. Para demostrar su sabiduría, los sabios explicaban las historias más fantásticas que se les ocurrían y luego decidían de entre ellos quién era el más imaginativo.Así pues, cada tarde se reunían alrededor de una mesa y mientras el sol se ponía discretamente tras las montañas, y el olor de los espléndidos manjares que les iban a ser servidos empezaba a colarse por debajo de la puerta de la cocina, el primero de los sabios adoptaba una actitud severa y empezaba a relatar la historia que según él, había vivido aquel día. Mientras, los demás le escuchaban entre incrédulos y fascinados, intentando imaginar las escenas que éste les describía con gran detalle. La historia trataba del modo en que, viéndose libre de ocupaciones aquella mañana, el sabio había decidido salir a dar un paseo por el bosque cercano a la casa, y deleitarse con el cantar de las aves que alegres, silbaban sus delicadas melodías. El sabio contó que, de pronto, en medio de una gran sorpresa, se le había aparecido el Dios Krishna, que sumándose al cantar de los pájaros, tocaba con maestría una bellísima melodía con su flauta. Krishna al recibir los elogios del sabio, había decidido premiarle con la sabiduría que, según él, le situaba por encima de los demás hombres. Cuando el primero de los sabios acabó su historia, se puso en pie el segundo de los sabios, y poniéndose la mano en el pecho, anunció que hablaría del día en que había visto él mismo la famosa Ave de Bulbul, con el plumaje rojo que cubre su pecho. Según él, esto ocurrió cuando se hallaba oculto, tras un árbol, espiando a un tigre que huía despavorido ante un puerco espín malhumorado. La escena era tan cómica que el pecho del pájaro, al contemplarla, estalló de tanto reír, y la sangre había teñido las plumas de su pecho de color carmín.Para poder estar a la altura de las anteriores historias, el tercer sabio tosía y chasqueaba la lengua como si fuera un lagarto tomando el sol, pegado a la cálida pared de barro de una cabaña. Después de inspirarse de esta forma, el sabio pudo hablar horas y horas del los tiempos de buen rey Vikra Maditya, que había salvado a su hijo de un brahman y tomado como esposa a una bonita pero humilde campesina. Al acabar, fue el turno del cuarto sabio, después del quinto y finalmente el sexto sabio se sumergió en su relato. De este modo los seis hombres ciegos pasaban las horas más entretenidas y a la vez demostraban su ingenio e inteligencia a los demás. Sin embargo, llegó el día en que el ambiente de calma se turbó y se volvió enfrentamiento entre los hombres, que no alcanzaban un acuerdo sobre la forma exacta de un elefante. Las posturas eran opuestas y como ninguno de ellos había podido tocarlo nunca, decidieron salir al día siguiente a la busca de un ejemplar, y de este modo poder salir de dudas. Tan pronto como los primeros pájaros insinuaron su canto, con el sol aún a medio levantarse, los seis ciegos tomaron al joven Dookiram como guía, y puestos en fila con las manos en los hombros de quien les precedía, emprendieron la marcha tomando la senda que se adentraba en la selva más profunda. No habían andado mucho cuando de pronto, al adentrarse en un claro luminoso, vieron a un gran elefante tumbado sobre su costado apaciblemente. Mientras se acercaban el elefante se incorporó, pero enseguida perdió interés y se preparó para degustar su desayuno de frutas que ya había preparado.Los seis sabios ciegos estaban llenos de alegría, y se felicitaban unos a otros por su suerte. Finalmente podrían resolver el dilema y decidir cuál era la verdadera forma del animal. El primero de todos, el más decidido, se abalanzó sobre el elefante preso de una gran ilusión por tocarlo. Sin embargo, las prisas hicieron que su pie tropezara con una rama en el suelo y chocara de frente con el costado del animal. -¡Oh, hermanos míos! -exclamó- yo os digo que el elefante es exactamente como una pared de barro secada al sol.Llegó el turno del segundo de los ciegos, que avanzó con más precaución, con las manos extendidas ante él, para no asustarlo. En esta posición en seguida tocó dos objetos muy largos y puntiagudos, que se curvaban por encima de su cabeza. Eran los colmillos del elefante. -¡Oh, hermanos míos! ¡Yo os digo que la forma de este animal es exactamente como la de una lanza...sin duda, ésta es!El resto de los sabios no podían evitar burlarse en voz baja, ya que ninguno se acababa de creer lo que los otros decían. El tercer ciego empezó a acercarse al elefante por delante, para tocarlo cuidadosamente. El animal ya algo curioso, se giró hacia él y le envolvió la cintura con su trompa. El ciego agarró la trompa del animal y la tanteó de arriba a abajo notando su forma alargada y estrecha, y cómo se movía a voluntad. -Escuchad queridos hermanos, este elefante es más bien como...como una larga serpiente.Los demás sabios disentían en silencio, ya que en nada se parecía a la forma que ellos habían podido tocar. Era el turno del cuarto sabio, que se acercó por detrás y recibió un suave golpe con la cola del animal, que se movía para asustar a los insectos que le molestaban. El sabio prendió la cola y la rastreó de arriba abajo con las manos, notando cada una de las arrugas y los pelos que la cubrían. El sabio no tuvo dudas y exclamó:-¡Ya lo tengo! - dijo el sabio lleno de alegría- Yo os diré cual es la verdadera forma del elefante. Sin duda es igual a una vieja cuerda.El quinto de los sabios tomó el relevo y se acercó al elefante pendiente de oír cualquiera de sus movimientos. Al alzar su mano para buscarlo, sus dedos encontraron la oreja del animal y dándose la vuelta, el quinto sabio gritó a los demás:-Ninguno de vosotros ha acertado en su forma. El elefante es más bien como un gran abanico plano - y cedió su turno al último de los sabios para que lo comprobara por sí mismo. El sexto sabio era el más viejo de todos, y cuando se encaminó hacia el animal, lo hizo con lentitud, apoyando el peso de su cuerpo sobre un viejo bastón de madera. De tan doblado que estaba por la edad, el sexto ciego pasó por debajo de la barriga del elefante y al buscarlo, agarró con fuerza su gruesa pata. -¡Hermanos! Lo estoy tocando ahora mismo y os aseguro que el elefante tiene la misma forma que el tronco de una gran palmera. Ahora todos habían experimentado por ellos mismos cuál era la forma verdadera del elefante, y creían que los demás estaban equivocados. Satisfecha así su curiosidad, volvieron a darse las manos y tomaron otra vez la senda que les conducía a su casa. Otra vez sentados bajo la palmera que les ofrecía sombra y les refrescaba con sus frutos, retomaron la discusión sobre la verdadera forma del elefante, seguros de que lo que habían experimentado por ellos mismos era la verdadera forma del elefante. Seguramente todos los sabios tenían parte de razón, ya que de algún modo todas las formas que habían experimentado eran ciertas, pero sin duda todos a su vez estaban equivocados respecto a la imagen real del elefante.

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lunes, 1 de noviembre de 2010

Dos manos y una luz

Estos días en que se recuerdan, yo también lo hago, a esos seres queridos que nos han dejado, por medio de flores y lamparillas encendidas, quiero invitaros a que vosotras y vosotros también encendáis una luz en vuestras vidas.
Con mucho cariño y gratitud por estar siempre ahí, a mi lado.

Dos seres unidos, de alma pura y corazón noble. Qué importan sus rostros, sus destinos o que sean hombre y mujer, que uno _o los dos_ sean ciegos, unen sus manos entorno a una vela. Tal vez no la vean, pero sostienen unallama encendida. Esa lumbre les dará calor cuando el invierno de la tristeza o la escarcha del dolor quiera envolverles.
Se preguntan dónde depositarla, se inquietan por si se apagará o no, y lo que no saben es que da igual. Lo esencial es que con ese pequeño gesto la mecha se ha quedado prendida, prendada, de sus corazones. Siempre permanecerá viva. Bueno, siempre no. Sólo siempre si saben alimentarla con entrega, miradas cómplices y sonrisas regaladas al aire.

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Al agua, loros

El sábado, día 30 tuve ocasión de participar en una jornada de deporte para discapacitados organizada por la Fundación También. Se trataba de recorrer una parte de la vía verde de La Jara, en Campillo, cerca de Talavera de la Reina, Toledo. Aunque el tiempo fue lluvioso, la ilusión y empeño de los que allí estuvimos la hizo posible. Una organización excelente y mucha armonía fueron el marco que le dio brillantez.
Os animo a conocer las actividades que lleva a cabo esa Fundación, visitando su página web:
www.tambien.org

Por mi parte, aquí va mi recreación de la aventura, de la mano, mejor dicho del pico, de mi inefable loro Perejil.
A sonreír y a atreverse.

Ggggggggrroooaaaaaac gggggggrrooooooooaaaaaaccc ¿z’acuerdan de mí? Zoy er Pere, er loro guía de don Romuardo. Rezurta que dimpué de nueztra ezcurció a Talavera, a mi jefe le dio por trazladarce a la capitá, a Madrí. Y pallá que noz fuímoz. ¿Qué porqué le dio eza ventolera? Poz porque ce dio cuenta de que en Cazcajález pal invierno hase mu malo y zuz huézoz ce recienten ya. Llamó a la recíencia de loz cecretárioz jubiláoz pa pedí praza y aquí eztámoz.
No lez diré que yo no eze de ménoz er pueblo, pero como zu ceñoría ez tan movío, la verdá ez que no parámoz. Zolémoz ir a un parque mu rumbozo con zu eztanque y zuz bárcaz y zuz buénoz pacéoz.
¿Y zaben uztéz? Que za echao una amiga con la que ce zuele ver y mu a guzto qu’eztán loz doz. Bueno, que mi Romuardo tiene maz amígoz pero eza… éza ez mu pero que mu buá amiga
Y er cazo ez que ce jueron ar campo, pa montá en bisicreta. ¿Que cómo lo iban a hasé ci zon siégoz? Poz en un trazto que ce llama tandem o argo ací. Que ez una bisi pa doz y er que va adelante ve y er d’atraz e er que no ve.
Yo no me lo perdería por na der mundo.
Zaldríamoz d’un citio mu retirao de caza y pa ir hazta allí zubiríamoz a ece tren que sircula bajo tierra y que le disen Metro. Un Metro mu nuevo y mu largo, com’una culebra, oigan. Y que cuando teníamoz que bajá que no z’abría la puerta y ez q’había que zalí por er otro lao q’habíamoz entrao. Y mi amo con zu dedico dale que te pego al botonsico y yo p’ayudá dejándome er pico en er criztá. Qué cózaz hay en la capitá. ¡Qué zuzto!
Er cazo ez que mi Romuardo, zu amiga y ezte loro zuyo zalímoz pa fuera. Un ceñó mu dizpuezto y mu zalao noz ezperaba. Era er voluntario que noz pucieron pa que no noz perdiéramoz.
Y cuando llegámoz… ¡qué cózaz! Ceñóraz con mu málaz piérnaz y gente mu apañá. ¡Y qué tráctoz! Un autobús con un azsensó y unas bisis mu ráraz, que paisían trisícloz. Una, hazta dijeron quera eletrica.
Ahora que cómo llovía. Ce me puzieron miz plúmaz com’una ezponja. Y mi dueño tan felí con zu cazco que paisía un bombero. Jijiiji. Ci lo ven laz comádrez der pueblo.
Ce veía que lo pazaban mu requetebién. Y hazta lez dieron una borza con zu bocata y zu refrezco. ¿Y pa mí? ¿Pa mí no iba a haber na? La amiga de mi Romuardo, qué guapa ella, me dio una naranja ya pelá y to.
Pazaba er rato. Ceguía lloviendo. Y otra ve par autocá. Ya noz veíamoz compuéztoz y cin paceo. Ezo cí. Yo me ovillé ar regaso de l’amiga de mi dueño, que bien calentito que c’eztaba.
Que ci, q’ar finá zalríamoz. Mi dueño ce zube ar tandem. Caci ce dezcoyunta la pierna. Que no eztá ya pa éztoz trótez. Ya me veía cin amo. Tódoz ce fueron camino adelante. La amiga de mi Romuardo tambié. Era un camino mu llano y mu zuave, como la pié d’una guacamaya.
Y na. Q’er c’ayuda a mi Romuardo le dise:
-Pedalea Romuardo, pedalea que noz parámoz.
Y er Romuardo que ce deja er aliento y na. Que la bisi no anda.
-Uy, ci za doblao er freno.
Y na, que no tié arreglo. Ací que a paceá.
Y m’amo cogío der braso d’un ceñó mudizpuezto que paice tenía zu shiquillo mu malamente.
Y otra moza zalúa a mi amo que le icse llamarce la Miranda. Toma… mi amo siego cuar topo y la niña Miranda. Shúpate eza. Y yo que la miro y…zaaaaaz ar río que me meto.
Y que frío y qué d’agua. To por er intrépio lanxao de mi ceñó jefe.
Ezo cí qué güena comía que noz dieron. Hazta pa mí hubo arrosito rico.
Y la amiga de mi Romualdo encantá con zu vuerta siclizta y mi amo fruztrao porque que le ijeran rompecorasónez, vale; pero rompebisicreta ezo cí que no.
Y a la hora de vorvé mu a guztico oyendo a otro sagalico queriendo intimá con la Miranda y ella dándole palique ar sagalico. Y mi amo zoñando, que bien le conosco yo. Y felí d’habé ío de viaje otra ve.

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miércoles, 27 de octubre de 2010

Miguel Servet: "El sabio víctima de la Universidad, el santo víctima de las Iglesias"


No puedo resistirme hoy a recordar la figura de Miguel Servet, todo un sabio que pereció a manos del fanatismo y la intolerancia, en el día en que se cumple el aniversario de su muerte.
Sirva de pequeño homenaje.

Miguel Servet, humanista total, estudioso de todas las ciencias y dominador de muchos idiomas, dicen que hubiera producido y descubierto muchas cosas más, si hubiese estudiado muchas menos.
En el monumento erigido en su honor en la localidad francesa de Annemasse se sintetiza lo que fue su vida:
“Miguel Servet, helenista, geógrafo, médico y filósofo, debe ser apreciado por la humanidad por sus descubrimientos científicos, su abnegación en favor de los enfermos y pobres, y la indomable independencia de su inteligencia y su conciencia.
- A Miguel Servet apóstol de la libre creencia y mártir del libre pensamiento, nacido el 29 de Septiembre de 1511 en Villanueva de Aragón, quemado en efigie por la Inquisición católica el 17 de Junio de 1551, y quemado vivo en Ginebra por instigación de Calvino el 27 de Octubre de 1553.”

Algunas de sus frases, que resumen su pensamiento, son:
“Propio de la condición humana es la enfermedad de creer a los demás impostores e impíos, no a nosotros mismos, porque nadie reconoce sus propios errores.”
“Es un abuso condenar a muerte a aquellos que se equivocaron en sus interpretaciones de la Biblia.”
“Dios nos dio la mente para que le reconozcamos a Él mismo.”
“Cada cual es como Dios lo ha hecho, pero llega a ser como él mismo se hace.”
“No debe imponerse como verdades conceptos sobre los que existen dudas.”
“La fe enciende la lámpara que solo el aceite del amor hace arder.”
“Por entre las brumas de la memoria, cada vez más tambaleante, me llega a ratos la luz de mi pueblo, Villanueva. Percibo la luminosidad especial de un cielo plano y límpido en los veranos y el olor a mieses, que llenaron mis sentidos para siempre, y que atesoro en el origen de mis recuerdos, desde que jugaba con otros niños por las calles y campos del sitio donde abrí por primera vez los ojos.”

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martes, 26 de octubre de 2010

Old Winter Palace (Luxor, Egipto)


Vaya aquí otro de esos hotelitos que a uno le gustaría visitar, estar allí.

Agatha Christie no se pudo resistir a su incomparable situación a las orillas del Nilo y ambientó en este hotel de Luxor algunas de sus novelas más famosas. En este mítico hotel británico, se respira historia y acompaña la sombra de sus huéspedes ilustres: fue aquí donde Howard Carter anunció por primera vez la confirmación de la, ahora tan famosa, tumba de Tutankamon, y en él se han alojado desde la emperatriz Eugenia de Montijo hasta Helmut Kohl.
Construido en 1886, en pleno auge de Egipto como primer destino turístico exótico de los europeos adinerados, sigue siendo uno de los más clásicos hoteles coloniales del mundo. Está situado en el margen derecho del río Nilo, cerca del famoso templo de Luxor, que en tiempos pasados fue la famosa ciudad de Tebas. Lo mejor del Old Winter Palace es su pequeño restaurante gourmet de 1886, y sobre todo, sentarse en su terraza del Nilo.
Precio: Desde 500 euros.
Información y reservas: sofitel.com.

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domingo, 24 de octubre de 2010

La mariposa enojada


Otro domingo más, quiero auguraros una semana espléndida con mis cuentecillos. Que, como siempre os digo, os hagan soñar y sonreír.
Con mis mejores deseos.

Ésta es la historia de una mariposa que estaba harta de ser testigo de frases típicas: “que si el estómago de la enamorada de turno estaba plagado de mariposas”, “que si los dedos de fulanito querían ser alas de mariposa sobre la piel de…”, “que si a tal o a cual le gustaba mariposear”… ¡Ya estaba bien de traerla y llevarla siempre de boca en boca! Mucha poesía y muchas zarandajas por el estilo para al final, tener la posibilidad de acabar clavada con un alfiler a una pared. Y eso, claro está, cuando eran bonitas por su colorido. Que si no, ni eso.
A nuestro sencillo y humilde lepidóptero, le aguardaba la certeza amenazante de un triste destino. Era pequeña, de un color amarillo paliducho. Casi vulgar, diríase.
Una calurosa tarde de verano, revoloteaba entre mieses agostadas en busca de un mísero charco de agua. Que esperar un arroyo o riachuelo impetuoso, habría sido creer en milagros en aquel lugar.
Contempló, en medio del páramo, que por aquel camino venía una pareja. El chico caminaba un paso por detrás de su acompañante tomado de su brazo. Le parecieron simpáticos pero notó que algo les afligía, especialmente a él que, tocado de un sombrero de paja algo raído, tenía cierta expresión mohina, gris. La mariposa conocía bien ese rictus porque ella misma lo había observado al reflejarse en los charcos. Siempre tan sola, despreciada por todos.
Los dos humanos no percibieron su presencia. Algo normal _pensó_. total, nadie se fija nunca en mí…
Les fue siguiendo. Tampoco tenía otra cosa mejor que hacer.
Se sentaron al pie de un viejo chopo y pudo ver cómo ella, la mujer, secaba los ojos de él. ¿A qué se debería semejante llanto? Cómo le habría gustado poder entender qué decían, qué ocurría. Y de repente…
-Vamos, chico. Anímate. Sabes que mucha gente te quiere y apoya. Que yo soy la primera de ellos porque Selene quiso que así lo fuera y que, quién sabe: tal vez la decisión de Clara no sea definitiva.
-Ya. Si yo la entiendo, pero es que han sido tantos años de compartir momentos, tuve tanta ilusión, que me cuesta aceptar que ha llegado este instante. Y el caso es que sé que no estoy solo.
La mariposa se acercó. Chasqueó sus alas. Quería aplaudirle, sumarse a los ánimos de la amiga.
-¿Qué es eso que se escucha?
-Ah, no sé. Ahora que lo dices, como no sea una mariposa que está posada a tu lado…
-¿Sí? ¿Y cómo es? Descríbemela, debe ser chula. Alguna recuerdo de cuando veía.
¿Qué decía aquel hombre de que se la describiese? ¿De cuando veía? ¿Es que ahora no veía?
-Pues… es chiquita, de tono clarito, tan suave como cuando lees mi rostro con tu mano, tan cálida como el sol de tu mirada, tan atenta como cuando escuchas el murmullo del viento. Huy, si ahora está en tu hombro. ¿La notas?
La mariposa no había podido resistir acercarse más. Volvió a batir sus alas, a rozarlas con las mejillas del que, lo sabía, era su alma gemela.
Y ya no le importó todo lo que decían de su género porque, por fin, se sintió protagonista. El señor,qué más da cómo se llamara, la cogió entre sus manos con una ternura increíble y, tras darle un beso, la lanzó hacia lo alto.
En ese beso y en ese gesto él le transmitió un secreto. ¿querríais saber qué es lo que le dijo? Si escucháis a vuestro corazón cuando os quiera hablar de magia e ilusión, entonces, entonces lo sabréis.

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viernes, 22 de octubre de 2010

¿Habrá aún carteles luminosos?


Hoy, al dar el paseo cogido del brazo, en esta ocasión, del de mi madre, me ha dado por pensar cómo serían los carteles luminosos de las tiendas que íbamos dejando al paso.
Os preguntaréis del porqué de esa elucubración mía de un viernes tarde. Pues es que sé que ya la noche se ha adueñado de este Madrid otoñal y me ha dado por recordar.
Sí, por recordar cuando los veía. Algunos aún me han quedado en la retina con sus luces verdes, azules o anaranjadas. Y no ya sólo los colores, sino las filigranas de las letras incluso, algún dibujo.
Me pregunto cómo los diseñarán ahora y si seguirán siendo tan luminosos, si continuarán siendo de neón. No sé, no sé. O, a lo mejor, por aquello de la crisis y el ahorro, ya no los habrá.
Bueno, ya me contáis cómo lo veis y así me entero. ¿Querréis hacerlo, verdad?
Ya sabéis de mis curiosidades de cegato chalado. Ale, feliz fin de semana con una hora más para dormir, o para lo que sea por aquello del cambio horario.

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miércoles, 20 de octubre de 2010

La alimentación de nuestros primeros abuelos

¿Hacen unas pastitas de espadaña?

Los europeos que vivieron hace 30.0000 años eran capaces de fabricar harinas a partir de una gran variedad de plantas. A pesar de que los investigadores han asumido que la población que habitó el Viejo Continente durante el Paleolítico Superior se alimentaba básicamente de carne, grasas animales y vegetales, un nuevo estudio publicado esta semana en 'Proceedings of the National Academy of Sciences' (PNAS) muestra que su dieta era más variada de lo que se pensaba e incluía también carbohidratos.
Los investigadores liderados por Anna Revedin, del Instituto Italiano de Prehistoria y Protohistoria de Florencia, encontraron restos de granos de diferentes plantas salvajes en instrumentos parecidos a morteros y en piedras utilizadas para moler. La técnica de datación por radiocarbono reveló que su antigüedad era de unos 30.000 años de antigüedad.El estudio, que se ha realizado con muestras obtenidas en yacimientos de Italia, República Checa y Rusia, sugiere que el procesado de plantas y vegetales para obtener harinas era una práctica habitual y extendida en Europa antes de que se comenzaran a cultivar cereales de forma masiva siguiendo el ejemplo de Oriente Medio, y por tanto, antes de que naciera la agricultura durante el Neolítico.Asimismo, la gran variedad de restos encontrados indica que un gran número de plantas formaban parte de su dieta habitual. Dependiendo de la planta de la que se tratara (abundaban los juntos y helechos), utilizaban diferentes partes para obtener la harina: raíces, semillas o rizomas.Entre las más utilizadas estaban la 'Typha angustifolia' y 'Typha latifolia', plantas herbáceas de la familia de las Tifáceas conocidas como espadaña, con un tallo largo, similar a un junco.UN PROCESO LABORIOSOPara conseguir un alimento comestible a partir de plantas salvajes, debían llevar a cabo un proceso de varios pasos. En primer lugar, pelar las raíces, secarlas y molerlas utilizando utensilios adecuados. Finalmente, tenían que cocinar la harina.La obtención de este producto les permitía disponer de un alimento que se conservaba durante mucho tiempo, fácilmente transportable y con un alto contenido energético, haciéndoles menos dependientes de las condiciones climáticas y asegurándoles provisiones durante sus desplazamientos.Los investigadores italianos quisieron llevar a la práctica esta técnica y ellos mismos elaboraron la receta de nuestros ancestros. Prepararon una comida elaborada con harina de espadaña, una de las plantas halladas en los utensilios analizados. Primero recolectaron los tallos, los secaron, los molieron para obtener la harina. Finalmente cocinaron la harina obteniendo una especie de "galletas integrales". Según la investigadora Anna Revedin, "no estaban nada mal".

Fuente: diario El Mundo Digital

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martes, 19 de octubre de 2010

Primer catálogo de productos en braille

Sabéis que el braille para mí, como persona ciega que soy, es esencial para facilitarme autonomía en mi vida cotidiana.
Por ello, y quién sabe, por si alguien me lee que pueda estar interesado, quiero compartir con vosotros y vosotras que hoy se ha anunciado la distribución a través de la página web de la ONCE
www.once.es
del primer catálogo de productos, bienes y servicios rotulados en braille.
Ésta es una primera entrega de algo que deberá ir actualizándose conforme se vayan conociendo nuevos elementos.
La verdad es que hacía falta algo así porque hay cosas hechas, muchas menos de las que debieran, pero por su dispersión y casuística, no son conocidas y, por tanto, disfrutadas.
Imaginaos lo bueno que resultaría para mí, que vivo solo, lo útil que sería saber si una lata de conservas es sardinas o pulpo o mejillones; o si un yogurt es de fresa o de macedonia etc. Todo esto actualmente, prácticamente me está vedado. Y no os cuento ya cuando hablamos de productos peligrosos o de medicamentos (éstos sí deben ir rotulados pero no indican la fecha de caducidad, p.ej.).
Bueno, que estoy contento por el catálogo y he querido haceros partícipes de mi alegría.

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lunes, 18 de octubre de 2010

Los ojos no sirven de nada a un cerebro ciego.

Os pongo hoy aquí un proverbio árabe, a mi modo de ver, bastante cierto e ingenioso.
Parece que a mi cerebro le llega aún algo de luz.

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domingo, 17 de octubre de 2010

Buscando setas

Un domingo mas, escribo para desearos feliz semana.
Que os haga sonreír y soñar.
Con mis mejores deseos.


Casi no la vi. Estuvo a punto de pasarnos desapercibida y, sin embargo…
Habíamos salido, mi mujer y yo, aquella mañana de octubre en busca de setas que sirvieran de acompañamiento en sus guisos _todo un placer para mí y para cuantos tuviesen la ocasión de paladearlos_. Y, a qué negarlo, con ganas de oxigenarnos tras la dura semana de trabajo .
Solíamos darnos buena maña en ello. Bien provistos de la cesta donde depositarlas y del atuendo que nos protegiese de la humedad reinante, teníamos claro el paraje al que nos dirigiríamos. Era un lugar poco conocido, pero que a nosotros nos gustaba por estar bastante aislado, prácticamente solitario, lejos de otros más concurridos. ¿La razón de aquello? Posiblemente, que no era fácil descubrirlo, ya que había de atravesarse un roquedal algo inhóspito.
Llegamos temprano. Daríamos una primera batida y haríamos un alto en nuestro rincón preferido: un tronco de roble caído pero, no obstante, eterno, casi fosilizado, donde siempre que íbamos nos gustaba cogernos de la mano sentados sobre él, sintiendo como si su sostén nos impregnase de magia, de fuerza; nos uniese más.
La jornada se desarrollaba bien. Llevábamos ya casi llena la canasta, nutrida con senderillas, nícalos y las de cardo, nuestras preferidas.
 Mi mujer, Mercedes, estaba contenta. Su cabellera castaña era lamida por unos persistentes rayos de sol otoñales y sus ojos refulgían de goce dichoso ante lo hermoso de la mañana. Cómo me gusta verla así.
 Yo pensé que podíamos darnos por satisfechos y pensar en buscar sitio para el almuerzo. Así se lo dije a ella, pero…
-Cariño, mira qué cosa tan bonita.
Yo no veía nada más hermoso que sus manos, pero ella insistía.
-No seas bobo. Te digo que ahí, delante de tus narices, hay una medalla o una moneda o algo así.
Me agaché y efectivamente, era algo bonito aunque ni una medalla ni una moneda. Era una piedra redonda de color rojizo tornasolado con pintas verdes y azules. Sí que era curioso aquello.
Cuando me dispuse a cogerla para hacérsela suya _nadie podría merecer aquello más que ella_ oímos una vocecilla protestar:
-¿Quién osa robar el tejado de mi morada?
¿Quién podía ser la dueña de aquellas enojadas palabras?
-Soy una de cuantos seres diminutos poblamos este bosque. No queremos que nadie nos moleste.
-Bueno, bueno. Pero es que Es tan precioso eso que tú llamas tejado que quise regalárselo a mi querida esposa, ella que tan buena es.
-Vosotros los humanos siempre tan caprichosos.
-Déjalo, cariño. No quiero incomodar a esta simpática niña. Déjala tranquila.
-¿Y no podría… hacerse algo para que nos la dieses?
-Que no, que no. Si te la quedas mi vivienda y mi mundo se inundará y yo, y los míos, moriremos sin remedio. Claro, que tú eres más fuerte que yo y si quisieses…
-Ah, no. No se trata de eso, que nosotros somos muy respetuosos con la naturaleza.
-Bueno, si así fuera podría regalaros, a cambio, otra cosa. Me habéis caído bien. Tomad.
-¿Qué es? ¿De qué se trata?
-Acercamoss nuestras manos, acuclillados hacia la voz de aquel extraño personajillo, y en la palma de Mercedes depositó una especie de lágrima cristalizada de color ambarino.
-Cada vez que vuestros ojos se llenen de tristeza, pasadla por ellos y se iluminarán. Cada vez que vuestra boca se entristezca, besadla y sonreirá. Cada vez que sintáis frío en el corazón, apoyadla en él y el calor de la vida os fortalecerá. Cada vez que os sintáis solos, aferraos a ella y os sentiréis cerca el uno del otro. ¿Os gusta?
-Es genial, ¿verdad, querida?
-La guardaré y la cuidaré. Este día va a ser inolvidable. Menos mal que estuve atenta y vi eso que tú llamas tejado, y qué más podría desear, si tengo el amor de alguien que ve algo bonito y, en lo primero en que piensa, es en regalármelo. ¡Qué afortunada soy!
    
  
  
   

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viernes, 15 de octubre de 2010

El nogal

A cuenta de las 4 nueces con que cada día desayuno y de la imagen que me envían del nogal que hay en el huerto de mi abuelo, os cuento algunas curiosidades acerca de este árbol, cuyo fruto es tan suculento.
Este gran árbol, tan preciado en ebanistería, que alcanza unos 15 metros de altura, es un ejemplo de fuerza y de constancia; antes de dar fruto, necesita, al menos, 20 años de preparación. Existen dos tipos, el Jungla regia, de orígen europeo y el Jungla australis también llamado Criollo o Salteño.
Desde la Antigüedad, también se conocían las propiedades curativas de este árbol: el extracto obtenido por el cocimiento de las hojas posee propiedades astringentes. Además actúa contra las escrófulas (paperas), previniendo los efectos contraproducentes de la edad adulta (debilidad general, impotencia, enfermedades infecciosas y en casos graves tuberculosis).
Por otra parte la nuez integra las costumbres del amor y el casamiento: es símbolo del abandono de la casa paterna y de la época de solteros. En países como Italia, aún hoy se arroja junto con arroz a los novios, siguiendo la costumbre de los antiguos romanos que tiraban nueces a la multitud para simbolizar el fin de todas las aventuras amorosas anteriores a la boda.
Pero curiosamente, desde la antigüedad la nuez era símbolo de renovación de la vida y superación de la muerte. Así, podía simbolizar tanto una cosa como la otra. Veamos algunos ejemplos: La medicina ayurvédica atribuye a la nuez un valor nutritivo cuatro veces superior al de la carne y los médicos chinos la emplean para aumentar la potencia sexual del varón. Así su uso se ha difundido como tónico para la potencia y la inteligencia, ya que es símbolo de fertilidad tanto física como mental (históricamente se asociaba la nuez con el cerebro y la cáscara con la cabeza, y al mismo tiempo se la relacionaba con los testículos y con la capacidad de procrear). En cambio en Eslovaquia, la infusión hecha con sus hojas es un excelente anticonceptivo.
Mientras que en el Cercano Oriente se considera aún el árbol de los difuntos y por ello se lo planta en los cementerios, en Europa se lo planta cuando nace un niño. En la zona del Mediterráneo se pensaba que el nogal era un árbol embrujado, pero como contrapartida, se colocan sus ramas en las ventanas para protegerse de los hechizos de las brujas.
Son muy conocidas sus propiedades de antídoto universal contra todo tipo de envenenamientos, gracias al mitridato, uno de sus componentes. Sin embargo Plinio, el estudioso romano autor de la Historia Natural, prevenía que dormirse bajo un nogal podía provocar fuertes dolores de cabeza. Y una leyenda judía cuenta que nueve demonios habitaban bajo cada nogal. Nueve es el número del fin de ciclo, del final, de la perfección y de la transición a un nuevo ciclo. También son nueve los meses del embarazo, al cabo de los cuales surge una nueva vida que reemplaza a la vieja.
Todas las etapas de transformación o transición en la vida están ligadas a la nuez. Para lograr la adaptación de las mismas se deben superar las inseguridades personales que nos producen indecisión y ambigüedad. y , estas contradicciones y similitudes, no hacen más que mostrarnos que las propiedades y leyendas sobre este árbol acercan aún más la vida y la muerte.

De la revista Crecimiento interior, nº 9

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jueves, 14 de octubre de 2010

Chen Guangcheng

Cómo no hablar de este personaje, luchador en defensa de la vida pese a su ceguera.


Apodado el «abogado en alpargatas» por sus orígenes humildes, Chen, de 39 años, fue condenado por criticar una masiva campaña de abortos y esterilizaciones en los pueblos de su provincia natal de Shandong, al este de China. Sus denuncias, profusamente documentadas, pusieron el dedo en la llaga de la política del «hijo único» impuesta por el Gobierno a finales de los 70 y destapó las irregularidades en su cumplimiento por parte de las autoridades locales, que a menudo recurrían a la violencia para intimidar a los campesinos para cumplir los cupos de nacimientos.
Aunque Chen se quedó ciego durante la infancia, con tesón estudió leyes de forma autodidacta y pronto empezó a interesarse por los abusos que sufrían sus vecinos, especialmente los disminuidos, a los que asesoraba gratis desde 1996. Tras desvelar la campaña de esterilizaciones y abortos, las autoridades de Linyi acosaron a Chen y a su esposa, la también abogada Yuan Weijing, hasta el punto de impedir sus movimientos y comunicaciones.
Mientras su mujer lleva desde 2005 constantemente vigilada y, en ocasiones, es confinada bajo arresto domiciliario, él fue sentenciado en 2006 después de que tres de sus abogados fueran detenidos la noche antes del juicio, otro más recusado por el tribunal y el quinto sufriera una paliza. Dentro de las irregularidades del proceso, sus partidarios aseguran que las pruebas contra Chen por instigar un ataque contra las oficinas del Gobierno y dirigir a un grupo de manifestantes para cortar el tráfico estaban amañadas.
Al cabo de cuatro años entre rejas, la Policía llevó al abogado a su casa, en el pueblo de Dongshigu, el jueves, día 9 de septiembre,  al amanecer, justo cuando sus familiares se disponían a ir a recogerlo a la prisión. No se trataba de una cortesía del régimen, sino del modo de asegurarse de que Chen pasaba de su celda en la cárcel a su confinamiento domiciliario sin armar demasiado alboroto y, lo más importante, sin hablar ante la Prensa extranjera.
Desde varios días antes de su liberación, la Policía ha estrechado el cerco sobre su esposa, a la que incluso ha seguido en sus compras al mercado, y ha colocado agentes junto a su casa y en la entrada a Dongshigu, donde ha instalado varias cámaras de seguridad. Los periodistas que han intentado acercarse para entrevistar a Chen, con un equipo de la agencia AP, han sido interceptados de inmediato en estos controles de carretera.
Además, su teléfono y el de su esposa permanecen bloqueados y nadie puede ponerse en contacto por ellos. A través de sus familiares, Chen Guangcheng ha asegurado que su estancia en la cárcel no le ha cambiado, pero su salud ha empeorado desde julio de 2008 y padece diarreas crónicas por las frecuentes intoxicaciones que sufrió en prisión sin recibir el tratamiento médico adecuado. Mientras cumplía condena, también denunció que otro interno le había dado una paliza.
Desde Hong Kong, la ONG Defensores Chinos de los Derechos Humanos ha apelado a la ONU y al Gobierno chino para acabar con los abusos que sufre Chen Guangcheng.

Diario ABC, 11 de septiembre

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martes, 12 de octubre de 2010

¡Vivan las fiestas del Pilar!

Cómo no escribir hoy sobre la festividad del Pilar, felicitar a las Pilares (que bien lo merecen) y presumir de pertenencia a esta España con todas sus letras, sin eufemismos ni pacatas vergüenzas.
Quiero compartir mis recuerdos de otras fiestas pilaristas, de aquellos tiempos en los que veía…


Esas quedadas en la Bola del mundo de la plaza zaragozana del Pilar mientras mi sobrina Susana pasaba a dejar las flores ante la Virgen.
Ese colorido de trajes típicos de baturra, tantas y tantas flores, el manto, la devoción de miles y miles de personas a quienes no les ha importado tener que permanecer oras para llegar hasta allí y que una vez desfilado comparten almuerzos en armónica alegría.
Y, claro, la música de la tierra, las jotas, el son de castañuelas, de gaitas y bandurrias.
Pero también recuerdo cómo me afanaba en ver los fuegos artificiales porque era la forma de ver colores cuando ya mis ojos empezaban a perderlos. Recuerdo las tonalidades naranjas, verdes, blancas en medio de la noche, las culebrinas, los rosetones. Ahora ya ¿para qué verlos si ya sólo me queda la nostalgia de lo que vi y ya no veo?
Y esos conciertos en las calles, esa feria de productos gastronómicos de Aragón y, por qué no, esos intentos de cenar en medio del gentío en céntricos bares del Casco Viejo.
En fin, y hoy, en mi casa madrileña alejado de la fiesta.
Me gustaría ir a ver el desfile de nuestras fuerzas Armadas, pero ésos son de los lugares a los que sólo iría viendo. ¿Qué queréis? Hay ocasiones en las que no me conformo sólo con estar.
Bueno, sonríamos y brindemos por la fiesta y por las Pilares y Pilaricas.
  

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lunes, 11 de octubre de 2010

Ir por lana y salir trasquilado

Me contaba mi padre, en uno de nuestros paseos veraniegos por los campos sorianos, cómo alguien, dándoselas de listo, quiso burlarse de un pastorcillo.
Me decía que el sucedido discurrió así:

-Niño, ¿cuánto hay de aquí adónde voy?
Y el rapaz, tras unos instantes de silencio meditativo, rascándose su cabezuela, le contestó, con ingenua sonrisa:
-Pues si va a la mierda, poco porque acabo de cagar ahí al lado.
Parece que el iluso “sabio” quedó con la boca abierta y sonrojado ante tamaña respuesta.
Coincidireis conmigo que se le estuvo muy bien empleado porque, a veces, nos crecemos ensoberbecidos por la creencia de tener más títulos,olvidando que de todo el mundo puede aprenderse algo, incluso de las personas, supuestamente, más ignorantes.
        

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domingo, 10 de octubre de 2010

Una tarde de lluvia

¿Qué hacer cuando tienes previsto salir al campo y no parece que vaya a dejar de llover?
Lo que en principio es una contrariedad, tal vez pueda ser una ventaja.
El entorno intensifica sus aromas, los árboles te regalan su cobijo haciéndote sentir arropada y, en medio del bosque, descubres una cabaña.
Tú, por lo pronto,  has salido preparada con indumentaria para protegerte y con esa cesta que se nutre de viandas caseras y mantel de cuadros.
Te decides a empujar la puerta del humilde refugio y un hombre te sorprende.
-Pasa, pasa; guapa. Aquí estarás bien. Déjate caldear por este mísero fuego.
Le miras, a un tiempo atemorizada y a otro seducida por sus ademanes seguros de hombre de campo.
Charláis. Le das las gracias y te dispones a compartir tu merienda con la suya.
      Le cuentas que tu chico salió temprano, en busca de setas y moras, y que habías quedado en encontrarte con él, pero que la lluvia te desvió de tu camino. Que le has llamado al móvil y te ha dicho que regresaras, pero ahí estás.
El hombre, te dice, es pastor, de los pocos que van quedando ya, que las cosas del ganado cada vez andan peor, pero que aún quedan locos como él. Eso sí, ahora se desplaza en moto y sus soledades se ven acompañadas  por las voces de la radio.
Parece que el aguacero se calma. Mientras, habéis saciado  vuestra hambre. Se ofrece a llevarte. ¿Por qué no?
Preferirías andar, pero todo está empapado y tu tito te espera.
Llegáis a tu casa. Es ya noche y, a vuestro paso, han salido los habitantes de ese bosque que te ha deparado una nueva amistad y una tarde de esencias en estado puro.
Te dices que bien valió la pena mojarse y además ahora tu casa te parece más hogar, más mágica.
El pastor os ha deseado buen descanso a tu tesoro y a ti y habéis quedado para un segundo encuentro de tres personas amantes de la buena naturaleza.
 ¿No valió la pena, acaso, arriesgarse? ¿Y si te hubieras dejado vencer por la comodidad de la pereza?
Cuántas cosas no nos perdemos por no salir un día de lluvia.
Qué importa que nos mojemos, que no haya quien nos sujete el paraguas. ¿Y si una persona de cuento se ofreciera a hacerlo?


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viernes, 8 de octubre de 2010

Ayora y su fiesta de la miel


El Valle de Ayora se viste de fiesta el fin de semana del Pilar, 12 de octubre, fecha elegida por los pueblos del valle para exponer sus trabajos y productos más tradicionales. Completan los cuatro días de celebración distintas actuaciones musicales, casetas donde se realizan actividades artesanales y se puede saborear los alimentos más típicos del valle y, sobre todo... ¡Miel!, motivo principal de la convocatoria y que ha hecho famoso este enclave en todo el mundo por su calidad y sabor.
La feria se desarrolla principalmente en la Plaza Mayor de la localidad valenciana de Ayora y toda la celebración gira alrededor de la miel. La producción apícola de Ayora, es resultado de una arraigada tradición en la cultura de esta villa; se refleja de la forma más natural y directa en pleno siglo XXI en el Primer Corte de la Miel.
La miel de Ayora, es un producto de calidad, natural obtenida desde el respeto y la valoración de la biodiversidad y del medio ambiente a través de los siglos hasta nuestros días, y ofrecida directamente a los consumidores como producto agroalimentario con un gran valor añadido.

El Primer Corte de la Miel, permite conocer directamente todos los productos de la colmena: miel, jalea, propóleos, cera, y es una excelente ocasión para ver una extracción en directo en un colmenar vivo y degustar la miel en el panal. La muestra de gastronomía local, artesanía y nuestro patrimonio completan la oferta de este evento.
Desde sus orígenes la actividad apícola está vinculada a Ayora, a su territorio y a los apicultores que aúnan tradición e innovación para ofrecer productos diferenciados por su calidad y saber hacer. Trabajamos por ese merecido reconocimiento y situar la miel en el puesto que se merece, entre los productos saludables y de primera calidad que deben integrar nuestra famosa dieta mediterránea.
El Primer Corte de la Miel es una oportunidad única para conocer de cerca la apicultura: la colmena, su organización, los utensilios y tareas, productos como la miel, el polen, la jalea y sus propiedades.
El visitante puede degustar, además,  productos locales como aceites, embutidos, vinos, salazones, o quesos, así como los platos más típicos de la cocina de Ayora y su comarca.
Los recursos patrimoniales, históricos, medioambientales del Valle de Ayora ofrecen y complementan una oferta atractiva y diferenciada para el disfrute de los asistentes a este evento.
Desde lejanos tiempos, la naturaleza y el buen hacer de los ayorenses han ido dando forma a este enclave hasta convertirlo hoy en un referente del turismo de interior. Su variada oferta de casas rurales, en el casco urbano o en plena naturaleza, casas de uso compartido o de alquiler completo, actividades en contacto con la naturaleza y el rico patrimonio natural y cultural del Valle de Ayora se complementan entre sí. Un conjunto de alicientes y servicios bien conexionados y que hacen de este valle del interior valenciano una excelente opción a tener en cuenta al planificar un viaje de fin de semana o para estancias de mayor duración.

Este reportaje ha sido tomado de Revista ibérica.
 

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jueves, 7 de octubre de 2010

La ayuda que te ofrece una mano amiga es tan hermosa como una manzana olorosa

Tenía hoy previsto compartir otra entrada con vosotras y vosotros en Tiflohomero. Pero al escuchar esta frase en “El auriga de Hispania”, la novela que estoy leyendo, no me he podido resistir a regalárosla.

Sí, regalárosla porque me parece muy apropiada y cierta.
Yo que cada día, a las 2 de la tarde, haciendo un paréntesis en el trabajo,  degusto una manzana, que cada día recibo esa ayuda de manos amigas, doy fe de que, tanto lo uno como lo otro, es verdaderamente hermoso y alentador.
Ojalá mis manos puedan ser también fuente de amistad gozosa.
Y de las manzanas, ¿qué decir? Que me encantan, ya sea en forma de tarta, asada o mordida con delectación paladeando su sabor y disfrutando de su aroma. Y mira que hay variedades…
Buena noche.   

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miércoles, 6 de octubre de 2010

Felicidades al cine sonoro

Hace hoy 83 años que se estrenó la primera película del cine sonoro. Todo un acontecimiento. Su título “El cantor de jazz”.

Aunque actualmente no sea yo muy practicante del cine, no quiero dejar pasar esta efeméride.
Recuerdo de mis tiempos de cuando veía escenas clásicas como aquella en que buster Queeton escala por una pared hasta que se queda colgado de las agujas del reloj, o esos mares azules en los que desarrollaba sus hazañas Errol Flim o ese rascacielos ardiendo en El coloso en llamas o, cómo no, esa carrera de cuadrigas de Ben hur.
Y aún veo al león de la Metro o el 20 de la Fox dando paso a promesas de emoción y aventuras.
Ahora, la mejor forma que tengo de acceder a las pelis es a través de la audiodescripción y sus narraciones en off para describirnos lo que aparece en pantalla más allá de los diálogos. Aunque también podría aceptar, eso sí, en buena compañía, el ver una comedia o una de intriga inteligente.
En cualquier caso, vaya mi felicitación al cine sonoro.
Si pincháis en el título de esta entrada, podréis recordar un fragmento de aquel Cantor de jazz.
      ¡Cámaras, acción! ¡Se rueda!

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martes, 5 de octubre de 2010

Las paradojas de nuestro tiempo

Hace ya días que vengo pensando en las paradojas que nos toca vivir de la mano de nuestros políticos en su afán por “protegernos” (entre comillas).
Y es que me resulta curioso que a la vez que se llena la boca de palabras que hablan de libertad y tolerancia, se promulgan leyes que prohiben.


Se prohiben los espectáculos taurinos, la venta de bollería en los colegios, el fumar en espacios cerrados… y quién sabe qué ocurrencias más.
Y yo no digo que no esté bien o mal el consumo de esas prohibiciones, pero lo que sí digo es que más que prohibir, vetar, debería tratarse de convencer, concienciar.
¿No os parece?
En cualquier caso, siempre que se anuncia una nueva prohibición , so pretexto de velar por la buena salud de los sufridos ciudadanos, algo chirría en mi mente.   

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domingo, 3 de octubre de 2010

Excursión en el Tren de la fresa: viaje al pasado

¿Y si os hablo de mi último viaje?
Se produjo el sábado y podríamos decir que lo fue al pasado, tanto por el medio utilizado como por lo que vimos.
Eso sí, que los cinco ciegos que fuimos debimos echar mano de la imaginación, porque la vista… nada de nada.
Se trataba de visitar uno de los reales sitios, Aranjuez. Y de hacerlo en uno de esos trenes turísticos que persiguen emular el pasado ferroviario de nuestro país: el Tren de la Fresa.


La experiencia como tal no fue mala: evocar sobre cómo se viajaba en tiempos pretéritos, parece que ya olvidados. Nos hemos acostumbrado a la velocidad y comodidades del AVE, pero hubo épocas en que los trenes eran de madera y estaban tirados por locomotoras de vapor y, sin embargo, aquéllos eran también notables avances frente a diligencias y caballerías. Además, te ofrecen conocer espacios emblemáticos. La idea es interesante y la organización buena.
La incomodidad de los asientos y resto de peculiaridades, se daban por hecho. Ahora bien, el comportamiento de los niños que nos tocaron en suerte (más bien, podría decirse en desgracia) en nuestro vagón. Una jauría desbocada, que ni a la ida ni a la vuelta dejaron de berrear, eso sí que no podía esperarse. Cuán alejados estaban ellos de lo que debió ser el comportamiento de los que viajaran en su día. Me parecieron, a más de insufribles, tan fuera de lugar..
En el transcurso de la ida, unas simpáticas azafatas, ataviadas al uso del siglo XIX, nos repartieron unas cajitas con fresas que, pese a no ser de temporada, no estaban nada malas (digo las fresas, porque las azafatas, ni idea).
Y a la llegada, subimos a autobuses que nos condujeron al palacio, donde se nos hizo una breve explicación de alguna de las principales dependencias para acabar invitándonos a que, ya por nuestra cuenta, diésemos una vuelta por el museo de la vida _con sus carruajes, abanicos y trajes_. Por supuesto, a nosotros no nos dejaron tocar nada, así que decidimos salir cuanto antes en busca de los jardines y el sonido de sus fuentes.
Tras la comida, en un restaurante asturiano, al que nos llevó la ermana de elena (así da gusto), la tarde ofrecía dos posibilidades: el museo de las falúas (barcas utilizadas por la realeza) o plaza de toros y museo. Como aquél no disponía de guía y éstos sí, nos decidimos por darnos un baño de sabor taurino. Y a mí, al menos, me encantó sobre todo por cómo nos fue explicado su contenido y el tono de la guía: todo casticismo y gracia. La mar de simpática y voluntariosa con los cinco cegatones que le cayeron en gracia esa tarde de sábado: suertes del toreo, anécdotas, historia de una plaza construida en 1787.
El regreso a la estación volvió a ser en autocar tras breve paseo por el centro de la ciudad con sus palacios nobiliarios y tiendas modernas: pasado y futuro unidos enmarcando el deambular de los turistas que nos acercamos ese día de postrer veranillo, vislumbrando a aquellos otros veraneantes de una época de nuestra Historia tan lejana ya.
Llegué a casa cansado, pero con la satisfacción de haber acumulado otra experiencia más y con las ganas de repetir otro viaje en tren, esta vez a Sigüenza. Veremos, veremos.

                            

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viernes, 1 de octubre de 2010

Recomendaciones narrativas octubre 2010

Un mes más, os traigo algunas sugerencias que ayuden a la práctica de ese sano vicio que constituye la práctica de la lectura.



EL BRILLO DE LA SEDA
Anne Perry
Ediciones B, 2010. 576 págs.
Novela de aventuras
La joven Anna Zarides llega a Constantinopla disfrazada de eunuco dispuesta a dedicarse a la medicina. La acompañan sus dos fieles sirvientes y amigos: la criada Simonis y el eunuco Leo. Desde el momento mismo en que llegan a la bulliciosa Constantinopla del siglo XIII, amenazada por las cruzadas, Anna pasa a ser Anastasius. Detrás del viaje de Anna hay otra motivación: su hermano gemelo, Justinian, ha sido acusado de asesinar al emperador Bessarion, y ella está decidida a probar su inocencia. Pasados los años, Anastasius llega a ser un doctor conocido y respetado que se relaciona con la alta nobleza. Mientras tanto, Constantinopla y todo Bizancio están bajo el asedio de las tropas de Carlos de Anjou, y Anna aprovecha la oportunidad de salvar a su hermano.

UN CORAZÓN LLENO DE ESTRELLAS
Francesc Miralles, Alex Rovira
Ed. Aguilar, 2010. 220 págs.
Libros infantiles y juveniles
Gabriel tiene nueve años y ha crecido en un orfanato junto a su fiel amiga Eri. Una mañana ella no se despierta y es llevada a un hospital, donde los médicos diagnostican que la niña ha entrado en coma por causas desconocidas. Muy asustado, el niño sale en busca de ayuda. Nadie sabe darle consejo. Sin embargo, al entregar su única moneda a una mendiga, ésta le explica que Eri tiene el corazón enfermo por la falta de amor. Para curarla existe un remedio: debe encontrar las nueve cualidades del amor y hallar a nueve personas que sean un ejemplo de estas virtudes. Recortará a cada una de ellas una estrella de su ropa sin que se den cuenta. Antes de diez días, Gabriel debe entregar los nueve retales a la mendiga para que confeccione con ellos «un corazón lleno de estrellas» que devolverá la vida a Eri. Pero aún faltará algo: una estrella secreta —la número diez— que es la que permite que las otras nueve tengan poder. Para hallarla, Gabriel tendrá que descubrir por sí mismo cuál es el secreto último del amor que todo lo cura.

DINERO GRATIS
Carlo Padial
Ed. Libros del silencio, 2010. 232 págs.
Cuentos y relatos
Carlo Padial recupera la mejor tradición satírica para crear una potente y desquiciada comedia humana por la que desfilan, entre otros, un fotógrafo de National Geographic atrapado en incómodos dilemas morales, un hombre tiranizado por las manías higiénicas de su mujer, un tipo obsesionado por el éxito artificial de un escritor sin talento, un cafeinómano dispuesto a acabar con el imperio Starbucks, un desempleado enfrentado a una empresa intangible de dimensiones monstruosas y hasta el mismísimo Ángel Pavlovsky.

INCERTIDUMBRES, RETOS Y POTENCIALIDADES DEL S.XXI: GRANDES TENDENCIAS INTERNACIONALES
Ediciones Fundación Sistema, 2010.
Sociología
El siglo XXI se presenta como un período apasionante de retos y potencialidades, que no están exentos de riesgos e incertidumbres. En este volumen se abordan tres grandes cuestiones: 1) Las grandes tendencias de las sociedades del siglo XXI, 2) Las potencialidades y oportunidades de la revolución científico- tecnológica y 3) Los principales escenarios del siglo XXI, tal como son anticipados por los expertos y por la opinión pública.

INVITACIÓN A UN ASESINO
Carmen Posadas
Ed. Planeta, 2010. 320 pags.
Novela de intriga
Recién divorciada de su quinto marido y completamente arruinada, la perfecta y glamurosa vida de Olivia Uriarte se está yendo a pique. Con la intención de evitar el inminente declive, Olivia traza un plan minucioso para provocar su muerte… o mejor dicho, su asesinato. Un lujoso velero en mitad del océano y ocho invitados muy especiales: aquellos que, por oscuras razones del pasado, estarían dispuestos a asestar el último golpe sin dudarlo. Olivia ha dejado todo dispuesto para su gran final, incluidas aquellas pistas que deberá seguir su hermana Ágata para resolver correctamente el rompecabezas. Una tarea liberadora que la empujará a empezar de nuevo sin el peso de la sombra de su hermana. “Invitación a un asesinato” supone una vuelta de tuerca a las clásicas novelas de detectives en un escenario social dominado por los nuevos ricos. Una obra repleta de humor exquisito, ingenio, y una trama que juega con el lector y lanza constantes guiños a los amantes de Agatha Christie, Conan Doyle y Hitchcock.

LO QUE SÉ DE LOS HOMBRECILLOS
Juan José Millás
Ed. Seix Barral, 2010. 192 págs.
Novela fantástica
La rutina diaria de un profesor universitario se ve perturbada por la irrupción de perfectas réplicas humanas en miniatura que se mueven con soltura por el mundo de los hombres. Un día, uno de estos hombrecillos, creado a imagen y semejanza del catedrático, establece una conexión especial con él y convierte en realidad sus deseos más inconfesables. En este libro, el académico narra el último de estos encuentros secretos, que resulta también el más intenso y peligroso, pues además de averiguar dónde viven, qué costumbres tienen y cómo se reproducen estos hombrecillos, interviene en su pequeño mundo mientras la vida sin inhibiciones convierte el suyo en una verdadera pesadilla. Piénsalo por un segundo: ¿soportarías ver cumplidos todos tus deseos?

MAPA DE LOS LUGARES SIN NOMBRE
Tania James
Ed. Salamandra, 2010. 416 págs.
Novela de aventuras
Las hermanas Linno y Anju Vallara se crían en un pequeño pueblo de Kerala, en el sudoeste de la India. Linno tiene un talento innato para el dibujo, y Anju, una de las mejores estudiantes de la región, sueña con ir a Estados Unidos. Así que, cuando le ofrecen una beca para estudiar en una exclusiva escuela de Nueva York, no duda un segundo en aceptar. Acogida por una acomodada familia neoyorquina de origen indio, Anju descubrirá un mundo lleno de privilegios y desafíos que hasta entonces nunca había imaginado. Linno, por su parte, se vale de su talento artístico para iniciar su propia andadura por la vida. Pero cuando la familia pierde todo contacto con Anju, Linno traza un plan para encontrar a su hermana menor. Emprenderá un viaje apasionante, un itinerario que la guiará a través de su mundo interior hacia la revelación de un secreto familiar insospechado.

SALVATIERRA
Pedro Mayral
Ed. El aleph, 2010. 144 págs.
Novela de intriga
A los nueve años, Juan Salvatierra quedó mudo después de un accidente de caballo. A los veinte, empezó a pintar en secreto una serie de larguísimos rollos de tela que registraban minuciosamente la vida de un pueblo del litoral. Tras la muerte de Salvatierra, sus hijos viajan desde Buenos Aires para hacerse cargo de la herencia: un galpón inmenso atestado de rollos pintados. Intrigado por la obra monumental creada por su padre, el hijo menor, Miguel, se dispone a ordenarla. Junto con las telas, desenrolla una intriga de secretos familiares que se hunde en el pasado y esparce sus sombras sobre el presente. Salvatierra parece haberlo pintado todo. Solamente falta un rollo para completar el inmenso cuadro y Miguel siente la imperiosa necesidad de encontrarlo para que no sea infinito.

LA TIERRA DORADA
Barbara Wood
Ed. Grijalbo, 2010. 512 págs.
Novela romántica
Hannah Conroy quiere ser doctora, pero una mujer tiene todas las puertas cerradas para ejercer esta profesión. Tras la muerte de su padre, Hannah se embarca hacia Australia, donde espera tener más oportunidades de conseguir su sueño. Durante la larga travesía se enamora de Neal Scott, un científico americano también ilusionado con el trabajo de investigación que podrá realizar en este nuevo país emergente. Ambos están seguros de su amor, pero, al mismo tiempo, dedicados a su profesión; por eso, aceptan que pasará tiempo antes de poder estar juntos. Una gran historia de amor en la tierra de las oportunidades: la Australia de mediados del siglo XIX.

UN TRAIDOR COMO LOS NUESTROS
John Le Carré
Ed. Plaza y Janés, 2010. 384 págs.
Novela de intriga
¿Qué pasa cuando un mafioso ruso quiere dar la espalda a su pasado, contarlo todo y pedir asilo político? ¿Y si sus confesiones implican a miembros del gobierno? Una joven pareja inglesa, Gail y Perry, decide ir de vacaciones a Antigua, la pequeña isla caribeña. Perry, aficionado al tenis, acaba jugando un partido contra Dima, un carismático millonario ruso. Pero éste, en realidad, es un criminal que quiere pedir asilo político en Inglaterra para él y toda su familia, a cambio de contar todo lo que sabe. Esta introducción es el motor que impulsa este fascinante relato de John Le Carré, que se mueve entre la avaricia y la corrupción, entre las infernales aguas del archipiélago de Gulgan y el yate de un millonario anclado en aguas del Adriático, entre la final masculina de Roland Garros y una localidad suiza enclavada a la sombra del Eiger. Una historia que avanza inquietante hacia un terrorífico final.

ZAIRA
Catalin Dorian Florescu
Ed. Maeva, 2010. 430 págs.
Novela realista
El siglo XX está a punto de finalizar y Zaira Izvoreanu ha decidido que pasará los últimos años de su vida en su Rumanía natal. Sentada en una cafetería de Timisoara en 1998, Zaira inicia un viaje al pasado, comenzando a partir del año de su nacimiento, 1928, en una estación de tren rumana. Así vemos desfilar la vida de esta fantástica mujer y, con ella, los más importantes acontecimientos del siglo. Junto al relato de sus primeros años en la granja familiar con su tía, su abuela y su primo Zizi, sus problemas amorosos, el descubrimiento de su pasión por el teatro y su marcha a Estados Unidos, presenciaremos cómo el pueblo rumano sufrió primero la invasión de los alemanes y luego la de los rusos. A través del relato de la vida de esta mujer excepcional, el autor suizo-rumano nos ofrece un retrato magnífico del siglo XX.


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