miércoles, 16 de diciembre de 2009

Anécdotas sobre Beethoven

Por aquello de que tal día como hoy, pero de 1870 naciera el genial compositor alemán, Ludwig van Beethoven, quiero compartir algunas anécdotas sobre su biografía, además de una de sus sonatas. Para escuchar ésta, como siempre, deberéis pinchar en el título de la entrada.
Pretende ser un pequeño homenaje a un genio.


Se sabe que Ludwig van Beethoven fue bautizado el 17 de Diciembre de 1770, en Bonn. Su familia era originaria de Brabante, en Bélgica. Su abuelo era el director de capilla de la corte y su padre era cantor y músico en la corte de Bonn, con una persistente inclinación hacia la bebida. Su madre ha sido siempre descrita como una mujer dulce, modesta y pensativa. Beethoven hablaba de ella llamándola su "mejor amiga". La familia Beethoven tuvo siete hijos, pero solo tres varones sobrevivieron, de los cuales Ludwig fue el mayor.
El 26 de Marzo de 1778, a la edad de 7 años, Beethoven hizo su primera actuación en público en Colonia. Su padre anunció que tenía 6 años, para hacerlo ver como más precoz. Por esto, Beethoven siempre pensó que era más joven de lo que era en realidad. Inclusive mucho mas tarde, cuando recibió una copia de su certificado de bautismo, él pensó que pertenecía a su hermano Ludwig Maria, que había nacido dos años antes, y que había muerto a los pocos días de nacido
Beethoven amaba la naturaleza hasta el punto de decir "Prefiero mil veces a los árboles que a cualquier persona". Sólo hay que escuchar su sexta sinfonía, La Pastoral, en la que nuestro compositor es capaz de traducir la imagen de la naturaleza a los sonidos de la orquesta
Beethoven solía ir por la calle con ropas viejas, con los pelos desordenados, gritando las melodías que se le ocurrían a plena voz (él no podía oírse) y anotándolas en un cuaderno. Por no hablar de sus monumentales e históricos ataques de ira, y fue comparado, incluso, con un "animal salvaje", ya que, en ocasiones, llegaba a destrozar las habitaciones donde se alojaba. Aunque con la gente que quería, como su sobrino Karl, sí que era cariñoso y cambiaba radicalmente de actitud.
En 1782, a la edad de 11 años, publicó su primera composición: "9 Variaciones sobre una Marcha de Erns Christoph Dressler" (WoO 63). Mas tarde en 1783, Neefe escribió en la "Revista de Música", acerca de su talentoso alumno: "Si continúa de esta manera, será sin duda, el nuevo Mozart"
Desgraciadamente, los Nazis utilizaron como código en las transmisiones de guerra las famosas cuatro primeras notas de la 5ª Sinfonía, ya que su equivalente en Morse (3 puntos y una raya) equivale a la "V" de victoria
En Junio de 1784, por recomendación de Neefe, Ludwig fue contratado como músico en la corte de Maximilian Franz, Elector de Colonia. Este puesto le permitió frecuentar la música de los viejos maestros en la orquesta. También le permitió la entrada en nuevos círculos sociales. En los que conoció a gente que iba a convertirse en amigos por el resto de su vida. La familia Ries, los von Breuning con la encantadora Eleonora, Karl Amenda, el violinista; también a Franz Gerhard Wegeler, un doctor y muy querido amigo de Beethoven que también viajó luego a Viena, etc. En la casa de los von Breuning, el joven Beethoven conoció a los clásicos y a aprendió a amar la poesía y la literatura.
El conde Waldstein conoció a un jovencísimo aspirante a músico en su Bonn natal. Este joven Ludwig tenía un talento muy por encima de lo habitual, pero sus circunstancias familiares y económicas (es de todos conocido el grave problema de alcoholismo que padeció su padre) no eran las más adecuadas para que pudiera desarrollarlo en toda su plenitud. Así que se convirtió en uno de sus mecenas, y se encargó de enviarle a Viena para que estudiara con los compositores más importantes del momento y para que se rodeara de un ambiente más propicio para la actividad creadora.
Beethoven hizo numerosas relaciones en Viena. Todos en el mundo aristocrático musical de Viena admiraban al joven compositor. Estos amantes de la música se convirtieron rápidamente en sus leales mecenas y sostenedores. Cada tanto tenía una pelea con uno u otro de ellos, y a menudo hacía las paces honorablemente después. Su gran talento les impulsaba a excusar tanto su comportamiento impulsivo, como sus reacciones que en otro caso hubieran sido juzgadas como excesivas. Su fuerte carácter y conciencia de su valor hicieron que pudiera conseguir para si, un respeto y valoración que no habían sido otorgados a nadie antes.
La famosísima bagatela para piano de Beethoven que todo el mundo conoce como "Para Elisa" (compuesta el 27 de Abril de 1810), en realidad es "Para Teresa", ya que es el título que aparece en el manuscrito original de Beethoven. Se cree que un error en los copistas por la mala caligrafía de nuestro compositor provocó esta 'pequeña' confusión.
Beethoven pasó años obsesionado con una cancioncilla que no paraba de tararear, y en numerosas composiciones la incluyó pero sin definir del todo. Lo más llamativo de esto es que hay una pieza anterior a él de Mozart que es casi igual que esta melodía, cantada por un coro. Se desconoce si Beethoven la conocía o fue casualidad, el caso es que el sueño de Beethoven se cumplió al ver esta melodía integrada en la culminación de su Novena sinfonía.
Recientemente se ha analizado un pelo de Beethoven genéticamente, y se ha descubierto que en su sangre había un alto contenido en plomo, quizá, por beber líquidos que estaban contenidos en barriles fabricados con este material. Es posible que su mal genio y la sordera le vinieran de la presencia de este venenoso metal en su cuerpo.
El primer viaje a Viena tuvo lugar cuando Beethoven contaba con tan sólo 17 años; pero duró poco: su madre estaba gravemente enferma, por lo que tuvo que regresar a Bonn al poco de llegar... pocos meses más tarde, su madre falleció. Tiempo después, en 1792, Waldstein convenció al patrono de Beethoven para que le dejara ir de nuevo a la capital austríaca a estudiar con Haydn. Él le sufragaría los gastos del viaje, la estancia y las clases... Sin haber cumplido aún los 22 años Beethoven marchó de nuevo rumbo a Viena, donde se instaló definitivamente. El conde le escribió: Querido Beethoven: va usted a Viena para realizar un deseo expresado hace ya tiempo. El genio de Mozart todavía está de luto y llora la muerte de su discípulo. Encuentra un refugio, aunque no su plenitud, en el inagotable Haydn. A través de él desea todavía unirse a alguien. Con su incesante aplicación, recibid de las manos de Haydn el espíritu de Mozart.
Una anécdota curiosa con respecto a la sexualidad de Beethoven fue esto que le preguntó su amigo Karl Peters en su Cuaderno de Conversación: "¿le agradaría acostarse con mi esposa?" Parece que en esa época era común que los amigos se compartieran sus mujeres, La respuesta de Beethoven no consta, pero sí su anotación de que "ahora iré a buscar a mi mujer" Y al parecer la esposa de Janitschek, quienes se habían separado poco antes, también estaba disponible para los miembros del grupo. Sin embargo, Beethoven aunque era viejo, aún coqueteaba con algunas damas. A Ries, un amigo suyo le escribió que tuviera cuidado porque besaría a su esposa "cuídese, usted cre que soy viejo, pero soy un viejo joven"
En una ocasión,se acercaron dos hombres a un hospital a visitar un paciente.El hombre fue llevado a la cama del paciente,en cuestión,y el acompañante,se quedó esperándolo,pero una enfermera,se le acercó al verlo demacrado,tan sucio y tan mal vestido,que lo llevó fuera,del recinto a un patio anexo,al vestíbulo,lo sentó en un banco,y le dio una Taza de vino,para que se entretuviera. Al rato la enfermera le dice al Doctor que hay un mendigo en el patio,el doctor se acerca y se queda estupefacto. El mendigo en cuestión era Beethoven.

3 comentarios:

Mercedes dijo...

Vaya, un reencuentro con el amigo Beethoven. Mi padre es unos de sus grandes admiradores. Madre mía, cuántas veces nos lo ha hecho escuchar, ja, ja, ja!

En fin, reconozco su genialidad, pero no es mi compositor preferido; sin embargo, le perdono todo por haber compuesto esa sonata, obra maestra de tremenda sensibilidad y delicadeza musical...

Un besósculo clarolunósculo!

Lasosita dijo...

Vaya vida de uno de los mejores genios de la música!

No solamente has recopilado sus anécdotas, Alberto, sino mucho de su carácter y sus " rarezas ".

Un trabajo que me ha encantado leer y aprender un poco más al detalle...


Un abrazo, casi... más navideño!

Alberto dijo...

Me alegro de que os gustase esta pequeña contribución mía a la vida de un genio que, no por sordo (discapacitado dirían hoy en día), dejó de llevar a cabo creaciones geniales.
Feliz día para las dos.
Besos cariñosos.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...