miércoles, 11 de enero de 2012

Cebador

¿Y si hablamos de una palabra? Una de ésas poco usuales que, no obstante, forman parte de nuestra cotidianeidad.
Qué menos que la elija siendo cegato, jejejej.


Cebador: sustantivo.
Pequeño dispositivo para el encendido de los tubos fluorescentes.
Frasquito de pólvora para cargar las armas de fuego.

Y él que, con su proverbial glotonería, siempre creyó que un cebador era el señor que se encargaba de dar de comer sin medida y resulta que es el chisme que hacía funcionar las barras fluorescentes de su cocina. Ah, y que con él, se cargaban las pistolas para duelos de caballeros orgullosos de malentendidos honores.

Vaya, vaya; vivir para ver.

4 comentarios:

Rosa Sánchez dijo...

A veces es tan sorprendente conocer el significado de una palabra como su etimología, Alberto. Era uno de mis pasatiempos favoritos antes de conocer los tecnicismos modernos.
Un abrazo y feliz año. Espero que todo te vaya bien.

Mercedes Pajarón dijo...

Entonces, ¿cebador no es un señor que...?
Pues qué decepción. Ya me has dado el día, Albertito.
Entonces, por la misma regla, tejero no es el que arregla las tejas, ¿verdad?
Jejejeje, buen fin de semana sin llegar a cebarse. Mua.

Pepa Barragán dijo...

Hola Alberto.Gracias por tu apoyo en primer lugar.Tu blog es interesante y divertido sin olvidar que también es didáctico.Una combinación estupenda.Pasaré de vez en cuando.Un abrazo.Pepi Barragán

amelche dijo...

Pues sí, eso es un cebador. Y, como no funcione bien, tienes luces de discoteca en casa, que se encienden y se apagan de una manera bastante mareante. Esa palabra la aprendí de mi padre y su ferretería. :-D

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