domingo, 10 de febrero de 2013

La reina del carnaval



Pues bien, aquí estamos otro domingo. Buenas noches.
Que hayáis disfrutado de un inolvidable fin de semana como así lo he hecho yo.
Un cálido abrazo de luz.
Que estéis bien.

Es invierno aunque nadie lo diría. Ya no hace el frío de antes, ni mucho menos. ¿En qué quedó aquello de “febrerillo el loco, un día peor que otro?” Las grandes nevadas y los carámbanos han quedado en escuálidas borrascas y finos hilillos helados, aunque claro también hay lugares en los que la época  tiene al calor como dominante protagonista. Sea como fuere, el calendario continúa incólume marcando sus fechas. Y, por ello, Genoveva está ansiosa, no vive.
 es que se avecinan carnavales! Y resulta que a ella la han elegido como reina. Tendrá que estar radiante, bien preparada, con el ánimo enhiesto y la boca presta a las sonrisas aquí, acá y acullá. Qué ilusión le hace, qué guay.
Sí, maravilloso prodigio. La eligieron entre las demás a ella. Y eso aun sabiendo que no es la más guapa ni el bombón del pueblo. Es simplemente, voluntariosa atractiva. Ella se pregunta, a veces, en los momentos de reflexión, si no habrá sido fruto de algún fenómeno paranormal el que tal premio haya recaído en su personita.
Desde que le comunicaron la resolución del jurado no ha dejado de prepararse para el gran momento, el desfile de carrozas.
Pero si ella nunca ha salido en semejantes días. Si siempre la han excluido, si jamás se ha disfrazado. Y ahora, van y la nominan como reina. ¡Qué fuerte!
Está nerviosa aunque cree sentir que, al fin, quedará digna, pese a su inexperiencia de novata, saldrá airosa del lance carnavalero.
¡Qué buena noche hace! Después de la lluvia de días atrás, Hasta las estrellas se asoman al cielo. ¿Se disfrazarán también ellas?
Los listos ya lo tienen todo listo. Saben que, enmascarados como irán con sus trajes de arlequín, podrán campar a sus anchas y, como cada año, la vileza será su compañera más fiel. Mofarse podrán, manosear será su arte e impunes quedarán hagan lo que hagan. Alguno, el más ruin,  sabe, incluso, cuál va a ser su mayor proeza de ese año.
Genoveva está lista ya. Con su historiado tocado, con su banda, con sus plumas y su cinta de reina. ¡Es feliz!
Sabe, sí, lo sabe que muchos de los que la felicitan son meros aduladores falsos, aunque también se da cuenta de que hay quien se alegra de verdad por ella.
La música de charanga y samba suena triunfante, la chiquillería perla el aire con su ilusión y los enamorados vislumbran a sus amadas traspasando antifaces y maquillajes de vivos colores.
Un hombre vestido de fregona, un ciego disfrazado de ciego, un tigre conduciendo un coche, Cleopatras, uríes, napoleones y romanos togados pasean sus atavíos, ufanos.
Genoveva desciende la escalinata mientras sus ojos reflejan los fuegos artificiales que surcan el horizonte. Se siente bien, orgullosa, al fin podrá divertirse relajada. Han quedado atrás el protocolo y los discursos. No se da cuenta, ensimismada como está, que en todo ese espectáculo teatral también puede caber la tragedia. Y entonces, alguien…
Sí, ese alguien con nombre de ruin y apellido de cobarde le pone una pérfida zancadilla que la hace caer de bruces sobre uno de los pocos charcos que han quedado. Algunos se han dado cuenta ya: la reina tiene el vestido embarrado, el carmín se ha desparramado por su mejilla confundiéndose con su llanto triste, terriblemente triste.
¿Nadie vendrá a ayudarla? Se dice que no, que los demás van a lo suyo y que ahora ella ya vuelve a ser ese nadie que siempre fue.
Mas no es así. Toda una legión de manos se disponen sobre su alma y su cuerpo para izarla de nuevo, para levantarla más que nunca.
-Gracias.
Es lo único que atina a balbucir.
-¿De verdad que no os parezco horrible?
En ésas están, recomponiendo atuendo y espíritu, restañándolo todo cuando una de las carrozas se detiene.
Es la de los listos. Charlotadas, rebuznos, mojigangas y burlas son su comparsa.
Genoveva, entonces, ¿qué hará?
Digna en su sempiterna pequeñez, sonríe y perdona. No le importa que el oropel que la ciñó haya quedado manchado. Su corazón se mantiene limpio y, en su fuero interno, ha conseguido triunfar la alegría de haberse visto querida cuando más lo necesitaba.
Se desprende de la cinta que estrechó su talle y rozó su pecho y la lanza. ¿Hacia quien?
Muy a su pesar, el ruin, travieso miserable, la coge y la acerca a su cara. Un tenue perfume Magnifique de rosas y bambú aún impregna el satén. No puede evitarlo: se excita sonrojado.
Genoveva se siente bien; aunque mal, baila; ríe dichosa; se deja mecer por las notas musicales de la amistad, y la comprensión.
Al fin, cuando la aurora ha desvelado el telón de la fiesta, los actores aparecen en el lugar que únicamente les ha sido dado ocupar: una muchacha rodeada de amigos, gentes ojerosas y un solo hombre, aferrado a un trozo de fina tela, sin nada ni nadie más a su lado.




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Profundas emociones: alegres sorpresas



Porque así lo siento, porque te lo mereces y te lo debo. Por esto, hoy robo horas a mi descanso y comparto ahora, igual que lo hice el jueves con la tristeza, la alegría y la emoción que me están llenando de paz y felicidad, gracias a ti.
Porque lo vivido por mí estos días es una pasada, un bálsamo que cura heridas y ahuyenta fantasmas de pasadas exclusiones, soledades y desprecios. Porque esas heridas que llagaron mi alma de niño que pretendieron ser contrarrestadas con sueños de que algún día sería alguien, sería algo, demostraría que era digno del amor de mi familia, que dejaría de ser un problema para ser solución y luz, con tus acciones que me han iluminado como sol radiante,  desde el pasado jueves, caldeando esas cicatrices estás ayudándome enormemente.
Así que, mientras esta noche, muchos lugares se han vestido de carnaval, con sus sátiras, sus máscaras y su algarabía, yo te dedico este escrito, que nace de lo más profundo de mi alma.
Dice así (¿verdad, Elenita?)
Profundas emociones y alegres sorpresas.
Profundas emociones que se traducen en la magia de ese musical cuya esencia son los valores, “Sonrisas y lágrimas”, en la enorme inyección de luz que me has enviado con tus palabras, vía correos y comentarios en Facebook, en esa pureza de la naturaleza nevada del puerto de Canencia y en ese memorable concierto de Jaime Urrutia, del que acabo de llegar.
Alegres sorpresas al ser invitado al musical por doña Julia (esa maestra y amiga con mayúsculas protagonista de mi reciente cuento), esa fulgurante reacción de migente ante mi tristeza (como si fuerais legión) y ese encuentro con mis lazarillos viajeros (Alfonso y Paloma) en el concierto del hermano de ésta.
Repito, para alguien como yo, que siempre aspiró tan solo a ser uno más como los demás, a alguien que tuvo que soñar inventándose una realidad de fantasía, todo esto es abrumador, mágico, inenarrable.
“Sonrisas y lágrimas”, maravillosa
Testimonio de amistad, lealtad, amor (a la naturaleza, a la música y a los seres queridos), magníficamente interpretado y montado. Estar allí, siendo invitado, queriendo que estuviera. ¡Qué privilegio!
Tus palabras de aliento y apoyo, de fuerza y alianza. 10 páginas ocupan lo dicho por ti y los demás, 10 páginas que pasan a formar parte de mi tesoro. Un lujo que no sé si merezco. ¡Alucinante!
Recorrer la sierra nevada, sentir sus distintas texturas y sonidos (en polvo, helada, manto mullido). Hacía frío, pero ¿cómo echarnos atrás? Y qué ocurrencia: que me derramen un puñado de ella sobre la calva. Jejejej, qué chaladura. ¿Qué va! Símbolo, ilusión.
Estar, siempre estar, en el concierto de mi admirado Jaime Urrutia, él que siempre es y será especial. ¡Qué locos! Dos ciegos meterse en una sala de conciertos, que  te lleven a un lugar tranquilo (cuando el local está abarrotado), que luego quieras tomarte una copa y ¿quién te ve? ¡Qué fuerte! ¡Qué fuerte! ¡Qué fuerte! ¡Qué huevos tenéis! ¡Alfonso y Paloma! Qué puntazo. Así que, de su mano, los cieguitos al camerino de la estrella, a saludarle y a ser presentados a unos y aotros. ¡Qué privilegio tenerles! Y yo que pensaba darles la sorpresa de decirles: “no estuvistéis con nosotros, pero Jaime ha bajado por unas escaleras, ha pasado por delante de nosotros, iba vestido con traje negro y le acompañaban tres músicos. ¡Toma castaña! “No puede ser, vosotros véis! “No, Paloma, es que todo eso me lo sopló un duende que lleva tu nombre, ¿o fue una buena señora que teniéndola a mi lado, me iba describiendo lo que se veía? Jejejej. Y esa guapa señorita que, ya en la barra, nos ayuda a que el camarero nos atienda y que luego resulta que también conoce a Paloma y Alfonso y que, nada menos, es dueña de un restaurante al que ya me he propuesto ir para volver a verla y disfrutar de sus viandas que, sin duda, estarán a su altura.
¡Qué locos! ¡No os perdéis una! ¿Cómo lo voy a hacer si te tengo como inspirador? ¿Cómo no me voy a atrever si tengo a Elenita como cómplice?
Por todo esto, por hacerme vivir con semejantes regalos, ¿qué importa la decepción de la tristeza? Siento si a alguien le genero envidia, lo siento de corazón, porque lo que realmente deseo es decir muy alto y muy firme, con esos ojos de niño sorprendido, que si yo puedo conseguir todo esto, porque sembrando se recoge, tú también puedes conseguirlo. ¡Se puede y merece la pena!
¡Por ti! ¡Para ti! ¡Contigo!
¡SIEMPRE ADELANTE!


  

  

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viernes, 8 de febrero de 2013

Triste sorpresa



Mientras que hoy se celebra el Jueves Lardero, tradicional fiesta de mi niñez y juventud, tanto en mi pueblo soriano como en Aragón, en la que la longaniza o el chorizo eran los protagonistas de meriendas y encuentros, mientras aguardo a disfrutar esta noche del musical "Sonrisas y lágrimas", os cuento que me hallo atónito, perplejo, triste en buena medida.
¿Cómo puede ser que alguien sencillo y humilde como yo, que tan solo aspira a hacer de este mundo un hogar más cálido, que trata de ser luz para los demás, tenga que encontrarme con la triste sorpresa que voy a contar.
Ayer, hablando con mi amiga Mercedes, nos dio por bucear en Facebook por si había alguna referencia a mi persona. Ya sabéis de lo que a mí me gusta curiosear y estar al día de todo lo que puedo y,por eso, días atrás, había tenido la intención de registrarme en la citada red social.
Pues bien, cuál no sería nuestra triste sorpresa que nos encontramos que alguien ha creado el pasado agosto una página cuyo título no es otro que "No soporto a Alberto Gil" y en la que además de decir que a la persona creadora le resulto cargante y que "Huellas de luz" es malísimo, incluye imágenes robadas de mi blog.
Mercedes se indignó, yo aluciné. Más aún al averiguar la identidad de la persona en cuestión. Alguien con el que tuve una estrecha amistad y que el tiempo nos distanció, con la que he coincidido con posterioridad a la creación de la página y me ha tratado como si nada, que incluso estuvo en la presentación del libro en la ONCE y no dijo nada, que sabe perfectamente cómo localizarme para haberme dicho a la cara su opinión.
¿Qué queréis? Me duele que una persona con discapacidad visual severa en vez de alegrarse por los logros que otro ciego consigue se alegre, me torpedea. Una persona a la que yo jamás he hecho nada malo se muestre en Facebook en esos términos, persona a la que yo siempre reconoceré que hubo tiempo en que me enseñó a escribir no sea capaz de llamarme y decirme que el libro no le gusta, o que es muy malo o que estoy siendo muy pesado con él. Yo qué sé.
Es verdad, la página de marras no ha tenido ninguna repercusión, sólo a una persona dice que le gusta desde que fue creada y no ha tenido ningún comentario hasta que ayer alguno de vosotros, siempre tan generosos conmigo, dejó su opinión clara y disconforme.
Yo no es que quiera más líos ni problemas con él, trataré de manifestarle que soy conocedor del tema pero sin ir más allá pero también es cierto que tanto el título de la página como el que haya imágenes mías sin mi permiso, seguramente merece que facebook tome cartas en el asunto y la bloquee, aunque yo no tengo ni idea de cómo son estas cosas.
Jamás creí que sería protagonista de algo así. ¿Es que será que me estoy haciendo famoso? ¿Cómo puede ser que yo sea objeto de envidia por parte de alguien?
Naturalmente que admito y acepto que haya a quien no le guste lo que escribo o que lo juzgue como de mala calidad, pero de ahí a decir que no se me sop'orta... No sé.
Bueno, gracias por permitir que me desahogue.
Gracias de corazón, porque esto muestra los peligros de la red y la mala utilización de ella y a mí me duele. Yo qué sé.
Gracias por vuestro afecto y apoyo.
 

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lunes, 4 de febrero de 2013

Fitur 2013, al fin

El 21 de enero de 2011, en Tiflohomero, publiqué la entrada que copio a continuación:
"Seguramente lo habréis escuchado ya: este fin de semana Fitur 2011 abre sus puertas al público y éste podrá visitar los distintos estands que participan en la tradicional cita del turismo mundial.
Yo, por aquello de mi afición viajera, habría querido acercarme pero, dadas las características del evento en cuanto a lo que allí se expone y el gentío que acude, me resulta imposible hacerlo solo, teniendo en cuenta mi flaqueza visual. Escribí un correo a la organización, exponiendo mi caso. Mas, seguramente no les llegó, ya que no he recibido respuesta, ni tan siquiera para decirme que no tenían contemplado el hacer de lazarillos con este descerebrado cegatón.
En fin. Para compensar, me ha dado por soñar e imaginar mi viaje ideal. ¡Queréis seguirme en él? ¿Cuál sería el vuestro?
Ante todo, ir acompañado de alguien especial, alguien con quien compartir mi ilusión viajera y que me hiciese ver, me pintase con sus palabras y entusiasmo lo que fuéramos contemplando.
Se trataría de, durante 10 días, pasear por un paisaje exótico, pisar un lugar con Historia, aprehender su gastronomía, costumbres y folklore.
Imaginad que me dirijo a un tupido bosque de robles en el que los druidas, con el sonido de fondo del mar chocando contra los acantilados, celebran su fiesta de la luz. O que recorro el territorio de las cataratas Victoria con el rumor de la noche africana.O que me impregno de los olores y texturas de un mercado en las lejanas tierras de las especias y la seda…
Habría tantos lugares a los que me gustaría ir… Ahora, eso sí, con una premisa clara: saborear lo vivido, hacer mas que ver, atesorar, buscar la anécdota, lo curioso, lo pequeño, el detalle simpático, único y, que por ello, se convierte en especial.
 Lo sé, un viaje tiene una componente altamente visual pero, yo que algún periplo he hecho ya, os puedo asegurar que, aun sin ver, se puede disfrutar y aprender viajando. Al menos yo, lo considero como el mayor placer del que este, vuestro agradecido deudo, es capaz de sentir."

Pues bien, poco más de dos años después, no he necesitado escribir correo alguno a la Organización. Me bastó con hacerlo a Leo, mi presidenta de la ONCE en Madrid, pero sobre todo amiga, y a Diego, voluntario de BBVA, para cumplir con el sueño de visitar Fitur. Es maravilloso contar con gente así, testimonio de luz y apoyo. Elena y Javier también hicieron lo suyo para que disfrutase en plenitud, porque lo que uno desea cuando es compartido, se convierte en sublime.
Pues bien, pertrechados de las entradas que me había conseguido Leo y con la ilusión de recorrer el mundo en una mañana, para allá que nos fuimos. IFEMA y el Campo de las Naciones nos esperaban.
Entrar en el recinto me emocionó, al fin estaba allí. Claro, no pude por menos recordar que en ese mismo recinto, casi nueve años atrás, fue escenario de la más ciega de las tragedias, cuando se convirtió en depósito de cadáveres, víctimas del 11-M. En fin, fue un destello de memoria y homenaje.
Y luego a recorrer los pabellones que albergaban países, empresas y ofertas turísticas.
Diego y Javier nos iban describiendo trajes típicos, artesanía, decorado.
Recogimos algo de información, no demasiada para evitar cargarnos de folletos inaccesibles, pero sí alguna que, quién sabe si nos servirá de guía en el futuro.
Nos detuvimos en Islandia, Escocia, Tanzania, Marruecos, India, Chipre, Colombia y Perú. Aparte, claro, de los de las comunidades Autónomas españolas.
En Conforthel, fuimos tratados como de casa, que para algo la cadena hotelera pertenece a ONCE, nos trataron fenomenal.
La música también nos fue acompañando conforme avanzaba la mañana. Desde la percusión africana hasta el flamenco andaluz, pasando por la cumbia y salsa caribeña.
Degustamos un auténtico café colombiano y paladeamos un soberbio jamón del rico rico. Rellenamos algunas papeletas, quién sabe si con el resultado de ser agraciados con algún viajecito.
Y comprobamos cómo aún queda mucho por hacer en el camino del turismo accesible, pues cuando preguntábamos, no tenían ni idea de lo que hablábamos.
En Benín, fantaseé con si habría alguna de las placas solares paridas a partir de Huellas de luz, jejejeje. Ya sé,ya; no, no.
Y bueno, al final encima tuve la osadía de hacerme una fotito bien acompañado con dos guapas mexicanas (os la adjunto).
La mañana pasó en un suspiro y la acabé con excelente sabor de boca, pero con ganas de más, con frustración, sí, porque aunque Diego me guió de maravilla y describió bellezas, y bellezones, al fin y al cabo hay veces en las que imaginar no es suficiente.
Pero sí, un lujo contar con la ayuda de Diego y Javier, un lujo porque quisieron compartir su tiempo conmigo haciéndome ver lo que la imaginación transforma en vivos colores y exóticas imágenes.
Ahora solo me queda ir hasta esos lugares por los que el sábado paseé en el papel. ¿Pisar el volcán que sirvió a Julio Verne de puerta a su Viaje al centro de la tierra? ¿Dormir en una jaima en medio del desierto? ¿¿Navegar por alguno de los grandes ríos africanos? ¿Recorrer calles y plazas de ciudades míticas?
Y como eso de viajar da mucha hambre, ¿qué mejor manera de terminar nuestra particular odisea que comiendo un estupendo menú en un restaurante, cuyo dueño es amigo de Diego? Así que, otra vez, me trataron como debieron de tratar al gran Lawrence de Arabia o similar.
Para mí Fitur fue vivido como un anticipo de viajes, como un muestrario de manjares que te ponen al alcance de la boca y no sabes con cuál quedarte. ¿Volveré al año próximo? Por mi parte, sin duda. Seguro que descubriré nuevas experiencias más con la veteranía ya atesorada este 2013.
Y eso sí, espero hacerlo con tan buena compañía como el sábado.

 

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domingo, 3 de febrero de 2013

Soñaban



Feliz domingo de sueños e ilusiones. Que no nos falten. ¿Qué más da que parezcan tontos proyectos?
Como siempre, ahí estamos.
Un cálido abrazo ilusionado.

Moisés será el último de los grandes exploradores. Conquistará la Isla de la Eterna Primavera. ¿Rastrear tupidas selvas y tempestuosos ríos? Si es ciego. ¡Imposible!
Silvia interpretará su mejor música como violinista en el Royal Albert Hall de Londres y, algún 1 de enero,  será la invitada especial del Concierto de Año Nuevo en Viena. Qué tontería, si es sorda. ¡Bobadas!
Carlos será campeón olímpico de maratón. Batirá el récord del mundo. ¿Eso? Ni hablar, es parapléjico. ¡Absurdo!
Juan Rafa construirá el más suntuoso de los palacios. Toda una revolución en materia de diseño arquitectónico que marcará un antes y un después. ¡Pero si tan solo es un niño! ¿Qué va a saber él de estática y distribución de fuerzas, y sustentaciones de arbotantes o contrafuertes?
¿Y Loli? Loli redactará la novela de novelas, la mejor obra literaria jamás creada, que será fuente de entretenimiento y sueños para sus lectores. ¡Qué va a escribir, si es analfabeta. ¡Mamarrachadas!
Así pasaba en el País de Yupilandia. Mienttras que, para los abogados sabelotodo de la razón, esos anuncios  eran puras e inútiles fantasías, para la portavoz de esos genios diferentes, resultaban ser promesas de triunfos.
 Ella se había arrogado la misión de abanderar su causa perdida al escucharles pronunciar, con nítido convencimiento,  su deseo de que mientras que todos saben que van a morir, no todos se preocupan de vivir realmente. Así que soñaban.
Soñaban con que podrían conseguirlo aun siendo conocedores de que no les resultaría nada fácil. Pero, ¿es que había algo que a ellos les fuera sencillo alguna vez? Estaban acostumbrados a vencer, a ser gigantes de alma en cuerpo de enanos.
Raquel les conocía bien. Eran todos ellos habituales visitantes de su oficina a la que tantas personas acudían como puerto de embarque hacia el horizonte de la normalización.
A ella le era cada vez más difícil no implicarse en los sueños de quienes llegaban. Sabía, su profesionalidad bien lo aconsejaba, que no debía hacerlo pero es que… ¡eran tan admirables!
Bueno, al menos se encargaría de ayudarles a encontrar el camino y a difundir sus afanes. Más no podía hacer. ¿Poco era? Sin duda, pero ella no había nacido con una barita mágica bajo el brazo. Tan solo tenía un buen corazón y una experiencia de intermediadora social.
Soñaban, sí. Lo hacían cuando se juntaban y soñaban también en sus grises rutinas solitarias. Quién sabía.
Y un día Moisés encontró por sí solo el amor. Conoció a alguien y aprendió el itinerario que le llevaba desde su piso hasta su casa, en medio de la avenida, dos calles más abajo.
Y otro día, tal vez, ese mismo, Silvia sintió vibrar sus dedos al acariciar un jilguero. Percibió sus maravillosos trinos como si fuera ella la que los interpretaba con el mejor de los violines.
Más aún. Carlos, con férreo tesón, obligó a sus piernas muertas a que se arrastrasen dando ¿cuatro pasos? ¿Cinco? ¿Diez? Hasta que sus manos llegaran a abrazar a esa niña que acababa de nacer, su primera sobrina.
Y Juan Rafa, con las cajetillas de cerillas del abuelo Rafael construyó una torre, ¿la Torre del Salvador? ¿Cómo hizo para que no se cayeran? No lo supo, pero qué bonita quedaba en equilibrio.
Ah, Loli. Emborronó y emborronó hasta que, con caligrafía de amanuense, dibujó siete letras: i, l, u, s, i, ó, n. Qué chulas le parecían, que gallardas.
Sí, claro. No pocos dijeron: “?a qué tanta alaraca y bombo de la tal Raquel? ¿Para esas menudencias? ¡Vaya  héroes de pacotilla!”
Soñaron, sí. Soñaron y vencieron. Al vencer fueron felices. ¿Qué más les daba a ellos que esas metas parecieran nimias? Las habían alcanzado por sí mismos, con su esfuerzo. ¿Es que únicamente Raquel iba a ser la que comprendiera que eran auténticas hazañas?
Soñaban, sí. Soñaban y despertaban. ¿O no? ¿Soñaban porque estaban despiertos?
Que siguieran haciéndolo, se decía ella, porque sus sueños eran la energía que la hacía fuerte, dándole impulso para continuar.
Raquel, pobre Raquel. Tan normal, según los otros. Tan vulnerable ante su espejo. Raquel que se fortalecía al ver que un ciego, bastón en ristre, venía a visitarla sonriente; que una sorda tarareaba, alegre  una cancioncilla monocorde; que un parapléjico conducía su silla de ruedas, llevando en su bolsillo un chupete; que un chiquillo travieso le regalaba el cromo de la Torre Eiffel; o que una muchacha vivaracha y tenaz le traía papelitos con palabras, ¿qué palabras?
Ah, Raquel, Raquel; la que habitaba en la casa de la avenida.
   

  

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viernes, 1 de febrero de 2013

Recomendaciones narrativas, febrero 2013

A petición de alguno de mis seguidores, retomo mi costumbre de recoger algunas de las novedades que voy recomendando en Punto y Coma, el boletín de información bibliográfica que, cada mes, edito para los ciegos de España. Junto a la materia indico si está adaptada para ser leída por personas ciegas y en qué sistema: Daisy (audio especial) o braille.
Espero os gusten.

BÚSCAME DONDE NACEN LOS DRAGOS
Emma Lira
Ed. Plaza y Janés, 2013
Novela de intriga
Marina acaba de separarse del hombre de su vida. Intentar superarlo en Madrid no es fácil, así que decide abandonar la ciudad y retirarse a un hotel rural en Tenerife. En la isla establece una relación especial con los dueños de la finca donde se hospeda, y son ellos quienes le muestran una calavera humana que apareció junto a otros restos guanches. Animada por su profesión de periodista, y sin tener ninguna otra cosa que hacer, Marina decide investigar quién fue la propietaria de ese cráneo. Mientras empieza a darle cuerpo a esa mujer que fue enterrada mediante un extraño ritual, desentrañando los misterios que la rodean, la búsqueda se va convirtiendo en una suerte de viaje iniciático, revelador, que cambiará su vida para siempre.

CAPRICHO
Almudena de Arteaga del Alcázar
Ed. Planeta, 2012
Novela histórica adaptada en Daisy
Goya, el cronista de su tiempo, cede a los apasionados caprichos de tres de sus musas sin medir las consecuencias que estos desatinos le pueden deparar. La condesa-duquesa de Benavente, la duquesa de Alba y la condesa de Chinchón, como el reflejo de la sabiduría, la seducción y la dulzura, tres de los atributos que el pintor más admira en la mujer, resucitan en esta novela para guiar al lector por el languidecer del siglo XVIII y el convulso nacimiento del XIX. Bajo su mecenazgo paseará por los teatros, plazas, conventos y palacios para profundizar en aquella acomodaticia sociedad que, rendida al divertimento y la desidia, a punto estará de perderlo todo a manos de los invasores napoleónicos.

LA CASA DEL SILENCIO
Blanca Busquets
Ed. Grijalbo, 2013
Novela realista
Esta es la historia de varias mujeres y de algún hombre. Mujeres valientes y sensibles, mujeres apasionadas, mujeres que aman a los hombres pero que, por encima de todo, aman la música. Esta es la historia de un violín que pasa de mano en mano, de un director de orquesta exiliado que vive entre notas musicales y faldas, de madres ausentes, de desamores y venganzas, de guerras que separan, de criadas que toman chocolate caliente... Esta es la historia de La casa del silencio, donde la música jamás deja de sonar. Una magnífica novela que une la historia musical de la Europa del siglo XX con las pasiones de una saga de personajes sólidamente construidos.

EL FRUTO DEL BAOBAB
Maite Carranza
Ed. Espasa, 2013
Novela realista
Una historia emotiva, contemporánea y difícil de olvidar. Lola, pediatra de 39 años a la que acaba de dejar su pareja, quiere ser madre y se plantea el sentido de su vida. En el ambulatorio donde trabaja conocerá a Aminata, una gambiana joven con cuatro hijos. Ama de casa y analfabeta, Aminata es una mujer honesta, digna e inteligente que acabará cuestionando los principios y tradiciones en los que ha sido educada. Binta, la hija adolescente de Aminata, ha crecido en España, es la mejor de la clase y quiere ir a la universidad. Las tres deberán luchar por lo que quieren.

El MAESTRO DEL PRADO Y LAS PINTURAS PROFÉTICAS
Javier Sierra
Novela de intriga
Siendo estudiante en Madrid, una tarde Javier Sierra tiene un singular encuentro en el Museo del Prado. Un misterioso personaje se ofrece a explicarle las claves ocultas de sus pinturas más célebres. Según el inesperado maestro, visiones místicas, anuncios proféticos, conspiraciones, herejías y hasta mensajes que parecen llegados del «otro lado» inspiraron a maestros como Rafael, Tiziano, el Bosco, Juan de Juanes, Botticelli, Brueghel o el Greco. Una lectura apasionante y, en ocasiones, sobrecogedora, que dejará al lector con ganas de seguir indagando en el lenguaje secreto de los cuadros.

PEQUEÑA HISTORIA DE LOS EXPLORADORES
Fernando García de Cortázar
Ed. Espasa, 2013e
Libros infantiles y juveniles
Sergio, un chaval apasionado por los libros de aventuras, recibe una noche la visita de Julio Verne. Junto a él y a seis grandes guías ( entre ellos Ptolomeo, Marco Polo o James Cook) conoceremos los grandes viajes de los exploradores, desde los antiguos egipcios, el descubrimiento de américa, el Ártico y el Antártico, las travesías por los grandes ríos, hasta la llegada del hombre al espacio.

EL SILENCIO DE TU NOMBRE
Andrés Pérez Domínguez
Ed. Plaza y Janés, 2012
Novela de intriga adaptada en Daisy
Enero, 1950. Cuando Erika Walter, viuda de un agente secreto alemán, huye a Madrid con un importante legajo de documentos que implican a altos cargos nazis en el exilio, su amante Martín Navarro, ex miembro del PCE, se ve obligado a abandonar París y perseguirla. Aunque sabe que en España lo espera la cárcel si es capturado por la policía franquista o la muerte por traición si sus camaradas del Partido lo descubren, Martín lo arriesgará todo, incluso sus convicciones ideológicas, por volver a reunirse con Erika. Con la policía, los nazis, los comunistas y la CIA pisándoles los talones, ambos amantes se verán envueltos en una trama de espionaje e intereses ocultos más compleja y peligrosa de lo que nunca hubieran imaginado.

VIDAS AL LÍMITE
Juan José Millás
Ed. Seis Barral, 2012
Biografías adaptadas en braille
Se reúnen aquí los mejores reportajes de Juan José Millás, desde el premiado «Ciego por un día», publicado en 1998, hasta el más reciente, «Viaje a Japón», un recopilatorio de sus encuentros con personajes como Pasqual Maragall, Penélope Cruz y Pedro Almodóvar, héroes anónimos, hombres y mujeres con historias que contar; una muestra de una labor periodística que ha sido reconocida, entre otros, con el Premio Francisco Cerecedo de Periodismo y el Premio de Periodismo Manuel Vázquez Montalbán. La escritura periodística de Juan José Millás, insustituible y singularísima, funciona como un prisma que reinterpreta la realidad con sentido crítico y enseña a mirar más allá de la superficie aparente.

LA VUELTA AL MUNDO EN OCHENTA CITAS
Jennifer Cox
Ed. Planeta, 2007
Novela romántica adaptada en Daisy
Como directora de relaciones públicas y portavoz de las guías de viaje Lonely Planet, Jennifer Cox ha explorado las regiones más remotas del planeta, recorrido los lugares más exóticos y trabado amistad con gente de todo el mundo. ¿Cómo es posible entonces que encontrar a su alma gemela en Londres resulte ser poco menos que una misión imposible? Utilizando su red de contactos, hace circular una descripción de su hombre ideal. Amigos y conocidos de todo el mundo la ayudarán a planear 80 citas por todo el planeta.

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