domingo, 5 de julio de 2015

La sonrisa de Eloísa



Buena tarde de domingo.
Inaguro una serie veraniega de relatos, “Relatos a la luz de los valores”, cuyo tema pretendo que sean los valores. En este primero, cómo no, he querido destacar el de la sonrisa. Que te guste.
Feliz semana, con cariño.

Relatos a la luz de los valores
La risa de Eloísa

Eloísa, Elo para todos cuantos la han conocido, es una anciana centenaria. Una anciana, sí, pero lúcida como siempre lo fue. Un siglo la contempla, como ella ha ido contemplando los acontecimientos de ese siglo y a quienes rodearon su mundo de mujer de pueblo. Una mujer nacida en el barrio madrileño de Chamberí pero que pronto se vería arrastrada por las tormentas de la Historia a la Prusia derrotada de la I Guerra Mundial, a la Inglaterra de entreguerras, a la India independiente de los años cuarenta, a la Lisboa de la dictadura y el fin del sueño colonialista portugués, a los convulsos años setenta de la Norteamérica hispana de Miami y que quiso regresar a su Madrid natal cuando éste despertaba del sueño, también otro país que despertaba para caer en la pesadilla  de la felicidad democrática y quedarse en la realidad de un país eternamente cainita de vencedores y vencidos, de corruptos y sufridores, de salvadores de la Patria y exterminadores de la concordia.
Sí, esa Elo que ha recorrido el mundo cuando sus orígenes humildes nada hubieran hecho presagiar semejante aventura. Una mujer normal, ni guapa ni rica, ni exótica ni refulgente, una mujer del pueblo, cuando Madrid era aún un pueblo de manolas y chulapos, de obreros y señoritos.
Elo tuvo suerte. Nació sonriendo pero no con una sonrisa bobalicona, sino iluminadora. No una sonrisa postiza de anuncio de dentífrico, sino algo auténtico, algo que conquistaba como la más potente de las armas.
Elo ha visto morir a muchos que la quisieron y a otros más que la odiaron por sus logros y ha llorado, sí, claro que ha derramado muchas lágrimas, pero al fin siempre ha acabado por alzar su sonrisa como el signo de la victoria. Esa sonrisa con la que nació, con la que fue conocida en revistas y magnos acontecimientos festivos; pero también en los peores, en los de la guerra, siendo enfermera; en los funerales, cuando debía asistir a madres huérfanas en los años de plomo de la represión y el terrorismo. Una sonrisa que fue bálsamo para tantos y tantos y que muchos, y más, quisieron comprársela para quedársela, que quisieron robársela para despojarla de aquello que la había hecho invencible, que la había introducido en el glamur del triunfo y la admiración.
-Abuela, déjame tocar tu sonrisa otra vez. Sabes que cuando la toco, veo el mundo con sus colores y su cielo y su horizonte.
-Tócala, cariño; tócala y quédatela. A mí ya apenas si me sirve de nada. Quédatela tú que sabes ver con el corazón y mira, a través de ella.
 Laura María acerca sus manos de luz a los arrugados labios de su bisabuela y desliza sus dedos por ellos. El silencio se instaura en la habitación del hospital. Laura siente cómo las yemas de sus dedos se calientan al par que se enfrían para siempre los labios de… Eloísa.
Y esa risa que tantos milagros fuera haciendo a lo largo de un siglo de tristeza y dolor pasa ahora a los dedos de una joven ciega que sólo sabe tocar para leer o descubrir. ¿Qué hará ahora gracias a ella? ¿Se la guardará para cuando nadie la vea y llore, triste porque no ve? ¿La trasladará a su boca para que, al fin, los demás dejen de ver en ella a una pobre muchacha de la que preocuparse o menospreciar?
Nada será igual ya en el mundo sin la risa de Eloísa, dicen quienes asisten al entierro de esta mujer tan vivida. Otros piensan que ojalá se la hubiera legado a ellos para obtener los triunfos que ella obtuvo. Nadie se fija en Laura María, por qué habrían de hacerlo si nunca lo hicieron.
¿Nadie? ¿O tal vez, acaso…? Una paloma revolotea a su alrededor al tiempo que introducen el féretro en el nicho correspondiente.
-¿Os habéis dado cuenta de que Laurita está cambiada? Es raro. Igual está enamorada.
-¿Enamorada Laurita? Bah, ¿quién se iba a enamorar de ella?
-No sé, el caso es que sonríe de una manera… que madre mía, da gozo verla.
-Ah, eso. Es que creo que se ha apuntado a una ONG y parece que están contentos con ella de cómo ayuda.
-Será eso. No sé.
-Bah, déjala y vámonos a tomar unas cañas y echar unos bailes.
-Ya, pero… es que sonríe de una manera… que para mí la quisiera.
-Si tú estás más buena que un queso. Déjate de envidiar a la cegata ésa y vámonos tú y yo de marcheta.
      

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miércoles, 1 de julio de 2015

Luchar



Con este sencillo, pero emotivo texto, mi blog http://tiflohomero.blogspot.com alcanza las 1500 entradas desde que viera la luz allá por septiembre de 2007. Es increíble todo lo que me ha deparado Tiflohomero, algo que empezó como un reto y que hoy sigue vivo, a pesar de la evolución experimentada por las redes sociales.
Muchas gracias por tu apoyo y comprensión.

La Vida en 100 palabras
Luchar

Luchar es empeñarse por descubrir el imperio de tu risa.
Es no rendirse a pesar de que la derrota de la duda se muestre implacable.
Es empuñar las armas de la ilusión y el aprendizaje para vencer a los gigantes de la exclusión y el rechazo.
Es querer dar un paso adelante a cada momento desoyendo a las sirenas del qué más da o el para qué.
Es creer que vale la pena querer por mucho que sepas que vas a morir haciéndolo.
Es, claro,  apoyarse en tu mirada de mar en calma para ganar la batalla de la tristeza.



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lunes, 29 de junio de 2015

"Galveston" de Nic Pizzolatto

Lunes de Libros
Aquí mi nueva recomendación literaria como cada lunes. Espero te guste.
Se trata de "Galveston" de Nic Pizzolatto, editada por Salamandra en 2014 y con una extensión de 282 páginas.

Alto, corpulento, con barba y melena, sombrero de ala ancha y botas de cowboy, el texano Roy Cady lleva unos años ejerciendo de matón profesional en Nueva Orleans. Roy es un tipo tranquilo, comprensivo, capaz de ver el lado filosófico de las cosas, lo cual no le impide ser implacable cuando la ocasión lo requiere. Pero su vida da un giro radical el día que le diagnostican un cáncer avanzado. De pronto, sus puntos de referencia se trastocan, y el relieve de la realidad cobra una nueva dimensión. Ante la sospecha de que su jefe, el poderoso extorsionador Stan Ptitko, quiere quitárselo de encima, Roy se despoja de sus ataduras e inicia una frenética carrera hacia un horizonte desconocido, donde su encuentro fortuito con una joven desamparada le brindará, tal vez, la ocasión de darle un nuevo sentido a su existencia.
El brillante debut como novelista de Nic Pizzolatto —creador de la exitosa serie «True Detective»— es un relato sórdido y poético, violento y lírico, salvaje y conmovedor. Al mismo tiempo canónica y heterodoxa, Galveston supone un salto adelante que rompe los moldes de lo establecido con una historia trepidante, ambientada en paisajes desolados y protagonizada por personajes que huyen pese a saberse condenados, antihéroes que lo han perdido todo excepto la dignidad. Sencillamente, una novela magistral que trasciende el género policíaco para situarse como una obra narrativa de excelencia.

Nic Pizzolatto nació en Nueva Orleans y se crió en la zona costera de Luisiana. Es el creador, guionista y productor ejecutivo de la serie de la HBO «True Detective». Ha publicado relatos en revistas como The Atlantic, Oxford American, The Missouri Review, The Iowa Review y Best American Mystery Stories y ha sido finalista de los National Magazine Awards. Su primer libro fue la colección de relatos Between Here and the Yellow Sea, publicada en Estados Unidos en 2006. Galveston, su primera novela (2010), se convertirá en un largometraje cinematográfico.

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domingo, 28 de junio de 2015

Los primeros frutos de Teatro Real Accesible



Los primeros frutos de Teatro Real Accesible junto a la Fundación Vodafone, la ONCE y el Teatro Real

Finalizado el proceso de mi participación y una vez presentada la aplicación para teléfonos móviles, Teatro Real Accesible, quiero compartir contigo mi experiencia en el proyecto que tuvo ayer, como colofón, hablar de ella al gran tenor  Plácido Domingo. Todo esto para mí ha sido muy emocionante y alagador. Estar presente, que se haya contado conmigo, que se me haya valorado con palabras cargadas de cariño y que haya contribuido al avance de la accesibilidad es un honor y algo que no olvidaré, un auténtico privilegio. Y porque sé que te alegras conmigo y porque quiero ser agradecido, me permito compartir esta crónica.
El objetivo era diseñar una aplicación para teléfonos móviles que permitiera mejorar el disfrute de la ópera a las personas ciegas gracias a la tecnología y la audiodescripción. El reto no era fácil, pues no es lo mismo audiodescribir una película o una obra de teatro, que una ópera en la que no hay silencios dándose la disyuntiva entre pisar la música o ayudar a comprender la escena. El resultado es fantástico, ya que se consigue el equilibrio entre esos dos conceptos y a mí me ayudó a disfrutar como uno más del espectáculo que estaba representándose.
Allá por mediados de abril mi amigo y responsable del Departamento de Producción Sonora del Servicio Bibliográfico, Fernando Laguía me comentó que desde la Dirección de Autonomía Personal de la ONCE andaban buscando una persona ciega a la que le gustara el tema cultural y manejara la tecnología, que había pensado en mí y que si me apetecía colaborar daría mi nombre. En aquel momento se trataba de ir a probar una aplicación piloto en el ensayo de La traviata en el Teatro Real. Ni lo dudé, cómo haber podido, jejejej. Estuve allí con otros dos compañeros más discapacitados visuales y algunos sordos, vimos los fallos que había de sincronización en la audiodescripción y aportamos sugerencias de mejora.
Mes y medio después, una vez implementadas esas mejoras, se me dijo que querían que grabara un vídeo presentando la aplicación, una aplicación gratuita y sencilla que, una vez capturado un código QR te permite descargar la ópera en cuestión y seguir la representación como uno más. Estuve dos tardes grabando el vídeo esta vez con Porgy  and Bess como obra de fondo y luego se presentó el vídeo protagonizado por mí a los medios de comunicación en rueda de prensa. Finalmente, se me dijo que le habían hablado del avance a Plácido Domingo y que quería conocerme y que le contara mis sensaciones.
    Esto ha sido todo. Bueno, todo no, que ahora vienen mis emociones, los primeros frutos, esas batallitas que el día de mañana podré contarles a mis sobrinos nietos o a quien quiera escucharme cuando sea viejillo, cuando ya sólo me queden recuerdos por vivir… “¿sabes? Yo, una vez estuve con Plácido Domingo, el tenor aquél… y planté árboles y piloté una avioneta y monté en piragua sin saber nadar y me perdí en una carretera de Extremadura cuando volvía de un pueblo y… ay ay ay, ya no me acuerdo… jejjejeje”.
Es emocionante ir al Teatro Real y que te digan que entres por la Puerta de Artistas, que te lleven a salas y lugares no frecuentados por el público, el Salón Azul, la Sala de Protocolo, los camerinos… y ser recibido, y atendido, con una exquisita amabilidad por el propio Director  del Teatro y las chicas de Prensa, Inés, Silvia o Grazzia, es genial.
Hacerme sentir cual estrella de rodaje, con toda la parafernalia de la grabación audiovisual, tanto que alguien se creyó que yo era importante, jajajaj, y quisiera hacerse una foto conmigo, jajajaja, con el cieguito Albertito, eso sí, siempre bien acompañado.
Estar con la gente de la Fundación Vodafone siendo querido por ellos como imagen de buenas prácticas, diciéndome lo bien que me sale hablar en público, lo natural que soy, el buen fichaje que han hecho conmigo para hacer visibles sus acciones de accesibilidad… César, Satur y Estíbaliz, un encanto los tres.
El poder invitar para que me acompañen a estos saraos a personas muy queridas por mí, difícil elección, pero sintiéndome orgulloso por proporcionarles una experiencia diferente: Paco e Isabel. Fueron mis ojos y mi brazo en todo momento, ayudándome a sentirme seguro y a ponerme fácil la ceguera.
Estar en la mesa con los máximos responsables del proyecto el día de la rueda de prensa, dándome el papel principal como usuario final fue muy emocionante. Transmitir lo esencial para mí: acercarnos a la utopía de la inclusión social normalizada, de la magia que resulta dejarse seducir por el corazón a la hora de disfrutar de la experiencia artística, de cerrar los ojos y mirar con otros ojos (con los del alma y la sensibilidad), de que seguimos queriendo más, más accesibilidad, más conciencia y más avances para que la ceguera excluyente pueda algún día  transformarse en plenitud e igualdad.
Estar con Plácido Domingo, un hombre mayor que habla en voz baja, afectado por la muerte de su hermana, contándome una anécdota con otro ciego ilustre, Jorge Luis Borges, estrechándome la mano con él, entregándole mi libro dedicado, recibiendo su agradecimiento. Ese Plácido Domingo, divo de la canción que aseguró deberse al público hasta que la voz se lo permita y que estremece escucharle cantar en un espacio acústico increíble como es el Teatro Real.
Sí, primeros frutos en forma de emociones. Pero habrá más. Habrá el momento de ir, esa vez ya sí sin apoyo ni siendo VIP, sino uno más, ver la ópera y poder decir… “yo también voy a la ópera como los que ven y la disfruto como ellos gracias a que alguien quiso apostar porque así fuera: el Teatro Real y la Fundación Vodafone poniendo los medios, y la ONCE siendo el respaldo imprescindible para que el milagro de que yo pueda participar y disfrutar como uno más sea posible.
¿Y el próximo reto? ¿Tal vez hacer accesible la zarzuela o el ballet o…? jejejeje. Nos reíamos con Satur y César de hacer accesible eso de correr delante de los toros en San Fermín o saltar en paracaídas con aplicaciones tecnológicas que nos lo hagan ver… Me quedo con la zarzuela o el ballet, quita quita. Los toros en el plato en modo rabo guisado o solomillo y el paracaídas en tierra. Jajajajajaja.
Aquí el vídeo con mi presencia protagonista:


  

 

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miércoles, 24 de junio de 2015

Resurgir



La Vida en 100 palabras
Resurgir

Resurgir es recibir el regalo de tus manos al anochecer para contar juntos las estrellas.
Es volver a caminar junto a ti por la estela del mar de la ilusión.
Es sentir tu abrazo sin tiempo ni distancias.
Es abrir la puerta de la esperanza y encontrarte tras ella, aguardándome.
Es mirar con los ojos del corazón y verte sonreír con la traviesa complicidad que no necesita de palabras para comprenderse.
Es saber que no te fuiste, sino que te transformaste en brisa y rocío.
Es, en fin,  encontrarte en el oasis que hay en el desierto de mi ceguera.


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lunes, 22 de junio de 2015

"La dama del cisne" de Carmen torres Ripa

Lunes de Libros
Una semana más comparto mi recomendación literaria que espero te haga disfrutar.
Se trata de "La dama del cisne" de Carmen Torres Ripa, editado en 2014 por Plaza y Janés con una extensión de 352 páginas.
National Gallery, Londres. Maurice Rémy, un respetado coleccionista de arte, presencia cómo un hombre se desmaya ante la visión de un cuadro de Leonardo da Vinci, El salvador del mundo. Él y una misteriosa joven acompañan al hombre, que parece muerto, hasta un hotel. Paralelamente a este hecho, el periodista Bernard Mistral recibe el encargo de investigar un insólito enigma: cada una de las cuatro pinacotecas más importantes de Europa -el Louvre, el Prado, la National Gallery y la Galería Uffizi- ha recibido de forma anónima un fragmento de un lienzo cuya autoría podría adjudicarse a Leonardo da Vinci. Maurice y Bernard deciden unir esfuerzos para resolver tan extraños sucesos. Pronto descubrirán que la verdad pasa por averiguar el papel secreto que tuvo la joven Leda -una hermosa modelo que posó para varios artistas del Renacimiento- en la vida y obra del genio italiano.
Carmen Torres Ripa (Baracaldo, 1945) es periodista. Trabajó durante años en varios medios, como La Gaceta del Norte, El Correo, Radio Euskadi, ETB, Televisión Española o Telecinco y colaboró en las revistasDinero y Elle, entre otras. Siempre ha estado conectada con su profesión y la ha compaginado con la dedicación a su numerosa familia. Su pasión por los viajes le ha llevado a publicar catorce guías y numerosos documentales en TV y revistas especializadas. Actualmente colabora en prensa escrita como articulista.
Ha publicado la novela Leonora (2000, reeditada por DeBolsillo en 2013), una historia ficticia sobre la compositora de música amante de Klimt. La mujer de las nueve lunas (Plaza & Janés, 2011), sobre Hildegard de Bingen, supuso su consagración como novelista.
Con La dama del cisne, vuelve a explorar el mito de otra mujer del pasado, Leda, la que dicen fue una modelo clave en la obra de Leonardo da Vinci.

A continuación te pongo enlace a la página web de la autora:
http://www.carmentorresripa.com/

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domingo, 21 de junio de 2015

La fiesta de cumpleaños de Pitita Palillos



Buena noche:
Tiempo hace que no comparto cuento dominical. La fiesta de cumpleaños de Pitita Palillos
Un abrazo sentido.

La fiesta de cumpleaños de Pitita Palillos

Todo parece discurrir a las mil maravillas en la fiesta de cumpleaños de Pitita Palillos. El glamur de los invitados, el convite y la música, el decorado y los regalos. Se siente feliz Pitita Palillos en su día de gloria.
Pitita Palillos es el patito feo de la familia. Tan enclenque y larguirucha, tan poco presentable, siempre apartada de los eventos familiares, ninguneada a toda hora.
Y hoy es su 50 cumpleaños. Así que,ella que se ha labrado su destino, se ha querido dar el capricho de resarcirse de tantas otras fiestas de cumpleaños que celebró en su imaginación.
Ay, la pobre Pitita Palillos. Todo parece discurrir a las mil maravillas en su fiesta hasta que…
Hasta que hace su aparición una guapa mujer, despampanante, elegantísima, rutilante.
Y la pobre Pitita Palillos en su fiesta al verla siente que su mundo vuelve a desmoronarse. Ella tan enclenque y tan poquita cosa. Siempre en silencio, siempre apartada de todos, siempre luchando por demostrar que no es Pitita Palillos, que es María Manuela Gascón Antúnez. Cuántas veces ha maldecido a aquél o aquélla a quien se le ocurriera ponerle semejante mote.
¿Quién es esa mujer despampanante que viene para arruinarle su fiesta? ¿Quién la ha invitado?
Sus invitados son miembros de la clase de los apestados, de los que nadie quiere porque no son de la moda ni del saber estar. Son gentes humildes, apenas sin nada. Lucen camisetas de mercadillo y vestidos de chinos. El convite es a base de patatas fritas de bolsa y potaje viudo. Los regalos consisten en latas pintadas recicladas, lámparas de plástico y monederos de papel. ¡Todo un fiestón!
-He venido a hacerte un regalo. A regalarte un viaje, el viaje de tus sueños.
-¿Un viaje a mí? Si yo el único viaje con el que siempre soñé fue con el de morirme…
-Claro.
Y los invitados de Pitita Palillos tendrán que contemplar cómo su anfitriona, a la que sienten de los suyos, pese a venir de una familia rica, cae desmayada, inerte, a los pies de esa señora tan rutilante y estupenda.
La muerte vino a buscarla a su fiesta y quiso hacerlo como si de una reina se tratara. Dejar su imagen de Vieja Dama con guadaña por aparecer con su porte majestuoso de fiesta. Pitita lo merecía. Merecía ese regalo, por póstumo que fuera.
Y es que la pobre Pitita estaba equivocada. Creía que nadie se fijaba en ella, que no contaba para nadie, más allá de los que eran como ella. Pero no, no era verdad. Siempre hubo alguien que estuvo pendiente de ella. Aunque no se tratara de un príncipe de cuento ni de un galán ni siquiera de su familia.
    

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