Antes de dejaros descansar unos días en lo que hace a mis entradas en este vuestro Tiflohomero, quiero dejaros una muy ilustrativa fábula sudanesa.
Que os guste y mueva a la reflexión.
Un día los habitantes del valle se reunieron en consejo para una decisión muy importante. Había que solucionar un urgente problema. - Habréis advertido- empezó el buitre- que hay frecuentes peleas entre los habitantes de nuestro valle y nuestros vecinos. ¿No sería mejor que encargásemos a algunos de nosotros para apoyar nuestras razones y defender nuestros derechos? - ¡Óptima idea es la tuya!- comentó el conejo-. Así podremos dedicarnos a las labores domésticas con paz y tranquilidad, sin tener que mirar quién hay a nuestras espaldas. Y empezaron las discusiones. Uno quería elegir al gato, porque tiene el paso tan silencioso que puede acercarse a cualquiera sin que lo vean. Otro prefería al ratón, porque puede meterse por todas las rendijas y prevenir las jugadas del enemigo. Había que optar por el elefante, porque con sus bramidos se impondría ciertamente a los demás. - Os equivocáis- dijo la mona-, yo opino que debemos elegir al que sea más astuto y más fuerte. Todos estuvieron de acuerdo, pero cuando se trató de decidir quién era el más astuto y más fuerte, empezaron las contiendas. - Yo- concluyó finalmente la gallina- conozco un animal como no existe otro en la jungla. Y con esto se disolvió la asamblea. Durante la noche la zorra fue a ver al león - Mira, amigo,- le dijo- es sabido que yo soy la más astuta de todos los animales y que ninguno te iguala en fuerza. ¿Qué te parece si trabajamos juntos? Lo que no se ha encontrado nunca en un animal solo, se encuentra centuplicado en nosotros dos. Todavía no se habían apagado los gritos de alegría por la elección de la zorra y del león como delegados del pueblo, y ya estaba la gallina en las fauces de la zorra. - Pero- decía la infeliz- te hemos elegido para defendernos. ¿Así nos pagas? - Bien ves que mis ocupaciones no me permiten ir a cazar. Además, necesito un alimento abundante y sustancioso. Tú, sé valiente y sacrifícate por el pueblo como me sacrifico yo. - ¡Déjame, por favor!, que yo soy también pueblo- gimoteaba la gallina-; no me obligues a llamar al león. Pero, aunque lo hubiera llamado, éste no hubiera acudido porque estaba ocupado en deshacerse del gato. - Me parece que nuestros representantes se divierten a nuestra costa- se atrevió a decir una noche el conejo. - Es verdad- susurró la gacela-, pero callémonos, por favor, si no queremos acabar como la gallina y el gato. Al día siguiente la gacela y el conejo perecieron, no se sabe cómo, víctimas de un accidente, y acabaron en el plato de sus representantes. Pronto se extendió el terror por toda la selva; hasta la crítica más pequeña al régimen era oída por la zorra y castigada por el león. De modo que, uno tras otro, los animales se vieron obligados a irse del valle y pedir asilo a sus amigos de los alrededores. Y mientras los pobres exiliados se alejaban silenciosamente, el buitre desde lo alto de una roca silbaba una canción que comenzaba así: Si entre desdichas mil no deseas vivir, a violentos y astutos cuida de no unir.
miércoles, 31 de marzo de 2010
La zorra y el león
Publicado por Alberto en 10:29 p. m. 2 Dejaron su huella
Etiquetas: Fábulas
martes, 30 de marzo de 2010
Hipocorístico
Hace unos días, Merceditas me lanzaba el embite de recuperar la costumbre de poneros el origen de alguna palabreja, es decir, su etimología.
Aquí va una bien curiosa.
Llámanse así los apodos cariñosos, habitualmente de origen familiar, formados mediante alteraciones de los nombres originales, tales como Pancho, Mingo, Charo o Lola, incluso a partir de la pronunciación errónea de los niños que están aprendiendo a hablar.
La palabra llegó al español por vía culta, procedente del griego hypokoristikós ‘acariciante’, derivada de hypokorizomai ‘hablar como los niños pequeños’. En la composición de este último vocablo está contenida la palabra griega koré ‘niña’.
Esta voz está registrada en castellano por lo menos desde 1867, pero apareció por primera vez en el Diccionario de la Academia en la edición de 1927.
Publicado por Alberto en 9:41 p. m. 4 Dejaron su huella
Etiquetas: El origen de la palabra
lunes, 29 de marzo de 2010
El braille en los alfabetos no latinos
Permitidme hoy copiaros buena parte de la conferencia que, en el marco del Club Braille de la ONCE en Madrid que coordino, impartió Pedro Zurita, toda una autoridad en la materia.
Espero os resulte de interés, pese a ser algo extensa.
En una conferencia internacional celebrada en parís en 1878 para la mejora de la situación de las personas ciegas y sordas, tras controvertidos debates, se adoptó la recomendación de que el braille debería constituirse en el sistema de lectoescritura en relieve de las personas ciegas.
En primer lugar el braille se adaptó en Europa y en los Estados Unidos. En América Latina el primer país en que se aplicó fue en Brasil. A medida que fue surgiendo la educación de los ciegos el braille se aplicó progresivamente en todos los países del mundo.
Muchos estiman que es muy significativo el hecho de que el sistema de los seis puntos mágicos lleve el nombre del apellido de su inventor. Mis exploraciones sobre el tema me han conducido a la conclusión que en una gran cantidad de lenguas se lo designa con la palabra braille con variantes propias de la fonética del idioma respectivo. En muchas lenguas se ha adoptado esa palabra con la pronunciación inglesa, "breil". Sin embargo, lenguas orientales como el chino, el japonés o el coreano emplean un vocablo propio que quiere decir "escritura puntiforme". En chino a veces se lo nombra con una expresión que quiere decir "la escritura de los ciegos". Resulta curioso constatar que en alemán existen tres palabras para nombrar al sistema: Brailleschrift (escritura braille), Punktschrift (escritura de puntos) y Blindenschrift (escritura de ciegos). SE apunta ahí una cercanía semántica con las mencionadas lenguas orientales.
A finales del XIX en Rusia se inicia la educación de los ciegos. En la creación del braille para el alfabeto cirílico se conserva una mayor proximidad con el alfabeto latino. Así, por ejemplo, el sonido "s" en tinta se escribe con la forma de nuestra "C" y el sonido "R" se representa con una letra igual a nuestra "p". En la escritura ordinaria, URSS, que es SSSR en tinta se escribe CCCP.
El alfabeto cirílico está inspirado en el alfabeto griego. En países occidentales se concibe pronto un código para el griego clásico siguiendo el principio de universalidad que guió la creación del alfabeto cirílico. Más tarde, al iniciarse la educación de los ciegos en Grecia se ideó un alfabeto para el griego moderno.
Las características de percepción táctil del braille son evidentes en todas partes. A finales del XIX se inició la educación de los ciegos en Japón. En el japonés el problema arduo que se presentaba es que la escritura ordinaria se basa fundamentalmente en el sistema de escritura chino en el que puede haber hasta varios miles de signos diferentes que representan objetos y conceptos. En japonés, se utiliza también un silabario, el Katakana o hiragana, que reproduce los sonidos de palabras extranjeras y onomatopeyas y que sigue muy vigente en la actualidad. Este silabario es el que se utilizó para confeccionar el código braille japonés. Un profesor vidente, Kuraji Ishikawa, en colaboración con otros colegas y alumnos ciegos, desarrolló un código braille para el silabario "katakana", y uno de los objetivos que se propuso fue el encontrar signos que empleasen un solo cajetín para representar de manera fácilmente identificables al tacto los 48 símbolos del "katakana". De los 63 posibles signos que permite el generador de seis puntos del braille, él extrajo 44 e ideó para los signos que faltaban símbolos en los que se utilizan dos cajetines. Cada signo del código japonés incluye un punto o puntos que indican la vocal y otros que representan a la consonante. Los signos del katakana no corresponden a fonemas aislados sino a sílabas. Ya en 1901 el gobierno japonés publicó en su boletín oficial el código braille. Es innegable que culturalmente el código braille, basado en su silabario, se aparta bastante de la escritura japonesa vigente. Es, sin embargo, un hecho positivo que el braille se haya aprobado oficialmente para su uso en procesos electorales, en exámenes académicos, etc. Merece señalarse el hecho de que el código de ocho puntos, muy popular hoy en Europa en los dispositivos periféricos del ordenador, las líneas braille, que exhiben en braille electrónico sin papel caracteres y que pueden, alcanzar un máximo de ochenta, se ha empleado en Japón para reproducir convencionalmente los caracteres (los logogramas) de la escritura china, la que en japonés se denomina "kanji". Para los "kanji" existe también un código basado en los seis puntos. Gracias a la informática, las personas ciegas pueden aprender a utilizar el ordenador y ya existen, naturalmente, programas que ayudan a transformar el "katakana" en "kanji". A propósito del código de ocho puntos que siempre se ha concebido como complemento del código de seis puntos, es oportuno que digamos que en España El profesor de música ciego Gabriel Abreu ya elaboró un código para la música en 1854.
A finales del XIX un misionero evangélico escocés inició la educación de los niños ciegos en China e hizo un intento de aplicar el braille a la escritura china basándose en un código inteligente y complejo de números que representaban a los 408 sonidos del mandarín... En el siglo XX se ha ideado un código braille basado en una transliteración fonética del chino. Por cierto, ha habido más de un código de escritura fonética del chino, pero actualmente en la República Popular China y en otros países donde hay grandes poblaciones chinas, como es el caso de Singapur, se ha oficializado el denominado "pinyin" que emplea el alfabeto latino con unos supersignos en las vocales para indicar los tonos. Este pinyin lo utilizan los chinos para oficializar la ortografía en lenguas no chinas de nombres de personas o topónimos y en los últimos años también con fines limitados en los primeros años de escolarización. No obstante, es preciso decir que el braille chino se basa en una transliteración fonética del idioma y es complejo para los occidentales que aprenden mandarín, pues es necesario dominar bien la lengua para determinar el valor de ciertos signos indicativos de secuencias de sonido que varían según los fonemas que les precedan. No tengo noticias de intentos que se hayan hecho en China para reproducir para los ciegos sus logogramas. Sí sé que personas ciegas allí escriben con el ordenador sus caracteres.
Otro misionero inglés aplicó a finales del XIX el braille para el árabe en Egipto. La lectoescritura árabe tiene algunos rasgos propios, por ejemplo, el que la lectura se hace de derecha a izquierda y no de izquierda a derecha. Para el caso del braille, se adoptó finalmente un código que, al igual que el cirílico y el griego, guardase lo más posible un paralelismo con las lenguas latinas y se optó por aplicar la escritura de izquierda a derecha para el braille. No faltaron preocupaciones religiosas por la introducción de estos cambios. En 1951 se celebró en Líbano una conferencia panárabe que a partir de más de una variante de código braille adoptó uno unificado para todos los países que utilizan esa lengua. Hace pocos años, Arabia Saudí encabezó una iniciativa para promover la unificación del braille en todos los países de lengua árabe y en las distintas especialidades. También en este entorno la informática jugó un papel muy importante.
Hoy día, el braille se utiliza universalmente para todas las lenguas escritas.
El tailandés, por ejemplo, también tiene alfabeto propio y actualmente allí ya cuentan con programas informáticos de traducción automática. En Tailandia la educación para ciegos y el braille lo introdujo en los años 40 del siglo XX una señora ciega estadounidense, Genevieve Caulfield, que pasó primero muchos años en Japón y llevó a cabo una auténtica labor pionera en ese país del Sudeste de Asia.
Hace no mucho se elaboró un código braille para el dongkha, la lengua principal de Bután, para el kinyaruanda, de Ruanda, el kirundi, de Burundi y el guaraní, de Paraguay. Sabriye Tenberken, no vidente alemana que estudió lenguas orientales, incluido el tibetano, en la universidad, concibió un código braille para este idioma y fundó una escuela para ciegos en Lhasa, la capital de ese país que aspira a liberarse del yugo chino.
Publicado por Alberto en 4:40 p. m. 2 Dejaron su huella
Etiquetas: El braille
domingo, 28 de marzo de 2010
El espejo ciego
Con mis mejores deseos de que esta semana sea especial, marcada por el descanso, el buen tiempo y la alegría, quiero compartir mi cuentecillo que,ojalá os ayude a ello.
¿Qué iba a hacer ella, precisamente esa mañana, cuando más lo necesitaba?
Como cada domingo se levantó con la ilusión pintada de colores en su alma. Desayunaría reposadamente, qué lástima que no tuviese con quién compartir ese pequeño placer matutino, y luego se vestiría de fiesta porque quería celebrar su felicidad. Una dicha basada en tantos actos como voluntaria , en tantas personas como la animaban a que siguiera siendo ella y en la confianza de un entorno que a cada instante se mostraba amable con.. Lucía. No sería un disfraz. Sería la exteriorización de su mundo interior.
Sí, aquél era su nombre. Pudiera parecer que sus padres intuyeron, al elegirlo, lo mucho que se identificarían apelativo y personalidad.
Lucía, desde muy niña, siempre destacó por el brillo que irradiaba a quienes se cruzaban en sucotidianeidad, a sus familiares y compañeras, pero también a los desconocidos que tenían la fortuna de saber captar su presencia, su mirada de aurora.
Y no es que le gustase jactarse de sus actos. Sencillamente se dedicaba a llenar su tiempo con la voluntad firme de regalar pequeños milagros.
¿Cómo era posible, entonces, que no hubiese sido tocada aun por la magia del amor? Tal vez fuese porque su entrega y ansias de ayudar no le hubieran dejado ver a los cupidos encontradizos. No le importaba demasiado, porque su felicidad giraba alrededor de humildes gestos que le mostraban aquéllos a quienes se dedicaba: niños abandonados.
Es verdad que, no pocos de sus momentos, se teñían de tristeza. ¡Qué pena todas esas criaturas tan débiles, tan huérfanas de soledad! ¿Qué podía hacer más allá de entregarles algo de su calor?
En la residencia donde practicaba sus dones, se había acordado que el primer domingo de primavera harían una fiesta que debería ser inolvidable para los chiquillos. A Lucía le tocaría vestirse de princesita pero habría duendes, payasos y personajes de cuento.
Tocó su melena rubia con la corona plateada que había fabricado, se puso el vestido adornado de pedrería y calzó unos zapatos forrados de raso. Creyó que estaba ya lista y por eso fue a mirarse al espejo, a su cómplice de tantos momentos.
Mas, ¿qué creéis que sucedió?
El amigo de siempre, el compañero de sus soledades esta vez no le devolvió su imagen. ¿Cómo podía ser?
Lucía sólo veía un vaho neblinoso, nada más.
Quiso pasar sus manos de ángel por él y limpiarlo, borrar esa pátina de negrura pero el azogue continuaba ciego.
El timbre de la puerta sonaba insistente. Se dijo que tendría que aventurarse tal como estuviera. No podía explicarse por qué el espejo se mostraba tan hostil. ¿Qué haría con él? Le había cogido cariño desde que su amiga Pili se lo regalara como recuerdo al cumplir los dieciocho.
Apresurada, se precipitó a abrir.
-¡Ya voy, chicas!
Había quedado en que Amparo y Raquel la recogerían para ir las tres juntas.
Descorrió el cerrojo y...
-Oh, ¿qquién es usted?
Lucía, al tiempo que escuchaba la voz del desconocido, oyó en su corazón el tintinear de campanitas.
Un apuesto joven, vestido con camiseta de rayas verdes y rojas, pantalón azul ancho, zapatos colorados y sombrero de copa en la mano, le sonrió:
-Lucía, si; lo sé. Sé que vas a una fiesta, que vas a regalar felicidad pero antes escúchame. Al verte tan guapa tu espejo no ha podido resistirse, pidió al rey de los duendes que enviase al más galante para que hiciese pareja contigo, no sólo este domingo, si no para siempre. Que se cansaba ya de mirarte siempre sola. Y aquí estoy. He dicho a tus amigas que me dejasen que fuera yo quien viniese a buscarte y te acompañara. ¡Quieres cogerte de mi brazo?
-Aaaah sí, sí, sí. Pero antes, espere. Volvió corriendo a su cuarto de baño y sin poder remediarlo se aupó por encima del lavabo y plantó el mejor de los besos en el centro del espejo, que entonces volvió a lucir sus plateados destellos de luna llena tan naturales para Lucía.
Publicado por Alberto en 10:20 p. m. 3 Dejaron su huella
Etiquetas: Relatos
jueves, 25 de marzo de 2010
La reina del soul cumple años
Aprovechando que se cumple hoy el 68 aniversario del nacimiento de una de las grandes damas de la canción norteamericana, quiero compartir su biografía, además de uno de sus clásicos, que seguro os resultará conocido. Para escucharlo, como siempre, pinchad en el título de la entrada.
Que la disfrutéis.
Nació en Memphis, Tennessee, un día tal como hoy de 1942. Hija de un sacerdote baptista y de una cantante de gospel vivió con sus padres y sus dos hermanas hasta los seis años en Memphis, pero su madre abandonó a Aretha y a su familia, con lo que el padre decidió mudarse a Detroit. Allí su padre se hizo con una reputada fama gracias a sus sermones y Aretha Franklin fue formándose como cantante y pianista, arropada por importantes cantantes de la ciudad. Con doce años comenzó a cantar en la iglesia donde predicaba su padre.Aretha Franklin aúna en un solo artista estilos tan propios como el soul, el jazz, el gospel y el pop, creando un nuevo estilo muy personal, que ha servido de pie a otros grandes artistas.En sus primeros años con dedicación plena a la música interpreta exclusivamente temas religiosos. Hasta que en 1960 decide pasarse a la música más comercial. Deja a sus dos hijos al cuidado de su abuela y se marcha a Nueva York, en busca de discográfica. Con su tremenda voz recibió multitud de ofertas, las cuales fue rechazando hasta quedarse con la mejor de ellas, que fue la de Columbia Records. Con ellos grabó 10 álbumes, aunque los resultados no llenaron la ambición de la diva, ya que la discográfica no aprovechó todo el potencial de la cantante y los discos que publicaron resultaron bastante irregulares, tocando todos los géneros posibles, pero siempre buscando la comercialidad del pop.Tras finalizar su contrato con Columbia fichó por Atlantic Records. En esta discográfica, y gracias al saber hacer del productor Jerry Wexler, obtuvo sus primeros grandes éxitos, volviendo a sus orígenes de Rhythm and blues. En 1967 apareció el álbum "I've never loved a man", el disco que la llevó directamente a la cima de la fama, ganándose el sobrenombre de La Reina del Soul. Con el sencillo titulado "Respect" consiguió dos premios grammy, además de ser una canción utilizada en aquella época por los grupos que luchaban por los derechos de los negros y en contra del racismo."Aretha arrives", publicado ese mismo año, consigue también un éxito destacado. Tras unos años grises, en 1980 participa en la película "The Blues Brothers", en la que, además de actuar, también cede la canción "Think", incluída en la banda sonora. Esta interpretación supuso el relanzamiento de Aretha Franklin, dándola a conocer a una nueva generación de jóvenes.
mediados de los ochenta colaboró con artistas como Annie Lennox y George Michael, con los que se aupó a las listas de ventas. En 1987 obtuvo un grammy como mejor cantante soul.tiempos y a un nuevo público.Su último trabajo, publicado en 2003, lleva el título de "So damn happy", y es un disco lleno de energía. Está considerado por muchos como uno de los mejores en la carr
Publicado por Alberto en 9:08 p. m. 3 Dejaron su huella
Etiquetas: Canciones
miércoles, 24 de marzo de 2010
365 días de Astronomía sonora
ES verdad que mi ignorancia del inglés me impide acceder a no pocos contenidos interesantes. Qué le vamos a hacer, si es ésta una de mis espinitas por arrancar.
Pues bien, entre esos contenidos interesantes, están los que se ofrecen en la página web que podéis visitar pinchando en el título de esta entrada.
Se trata de reportajes sonoros, o podcastss sobre Astronomía a partir de una iniciativa de la asociación Astrosphere New Media que fue puesta en marcha el pasado año, que como recordaréis conmemoró el año internacional de dicha disciplina.
Que la disfrutéis y ya me diréis si verdaderamente merece la pena.
Segunda parte del texto
Publicado por Alberto en 10:13 p. m. 1 Dejaron su huella
Etiquetas: Divulgación científica
martes, 23 de marzo de 2010
Si nos falta el amor ¿qué nos queda?
En la eucaristía del pasado domingo se leyó el pasaje del evangelio en que se alude a la misericordia y cómo Jesús la ejemplifica en la frase “quien esté libre de pecado que tire la primera piedra”.
Pues bien, a raíz de esa lectura y de recordar la función esencial del amor en la doctrina cristiana, me surge la siguiente reflexión:
Si nos falta el amor ¿qué nos queda?
Sí, el amor no tanto entendido como pasión afectiva, si no como entrega y valor.
Entrega en tanto que generosidad hacia el otro, hecha de comprensión, aliento y sonrisas.
Y valor para realzar lo que nos rodea, desde lo pequeño hasta lo grandioso, como reflejo de la capacidad creadora del ser humano.
En un mundo compuesto, más de lo deseable, de prisas y abundancia de recursos, no debemos olvidar la necesidad insoslayable de lo necesario que resulta plantearse actuar bajo el faro de ese Amor con mayúsculas.
¿Sería posible, entonces, ayudar a ese, tal vez utópico anhelo mío de hacer de este mundo un hogar mas cálido?
Publicado por Alberto en 8:55 p. m. 6 Dejaron su huella
Etiquetas: Reflexiones
miércoles, 17 de marzo de 2010
Pisar la nieve
Con la perspectiva de una nueva primavera plagada de luz y color, además de con el deseo de que tu ánimo siga tan álgido como acostumbra, quiero escribirte otra misiva y así contarte la última excursión en la que he participado.
Fue el pasado sábado a la sierra madrileña, concretamente al paraje entre el Alto de Los Leones y la Panera. .
, una ruta de senderismo que durante cuatro horas la llevamos a cabo, ocho o diez kilómetros. No demasiado porque la marcha no podía acelerarse, ni tampoco lo merecía.
Bien sabes que el hecho de superarme siempre me es muy alentador y eso que, en esta ocasión, la hazaña parecía difícil por la mucha nieve acumulada. Al principio, hasta que llegamos a la pista forestal fuimos campo a través, enterrando las piernas (ya sabes… los pies fríos y la cabeza caliente…) y luego ya por un camino muy plano, aunque siempre con nieve.
La sensación fue bonita. Parecía que pisabas una alfombra de algodón.Todo tenía un color uniforme de blancura incólume y el sol nos acompañó, lo que propició que el ambiente no fuese excesivamente frío.
Me resultó curioso el imaginar cómo debían hacer juego nuestros bastones blancos y el manto de nieve. ¿Se confundirían los pájaros?
Bebimos agua de manantial y pensamos en lo hermosa que estará la naturaleza cuando llegue el deshielo este año.
Las anécdotas, cómo no, me hicieron fantasear: esa señora que fue con una maleta de ruedas al campo(¿qué llevaría dentro?), esa otra que se tumbó en la nieve para dejar su silueta esbozada o aquel otro que propuso hacer una marcha nocturna, se supone que para ver las estrellas y amanecer (pero, oiga; si somos cegatones)… Vaya, vaya qué curiosidades se les ocurren a algunos.
Y el final en un merendero al aire libre, con la compañía del sol. Devoramos los bocadillos que supieron a manjar, aunque no habría sido nada desdeñable un buen plato caliente de sustanciosa comida de cuchara, regada con su buen vino.
Regresamos a media tarde para descansar y disfrutar de una nueva experiencia atesorada.
Cuánto me gustaría que me pudieses acompañar en estas jornadas en la naturaleza, donde el espíritu se vivifica y los sentidos se alimentan de sonidos, olores y silencios.
En cualquier caso, te invito a que practiques este tipo de salidas que tan bien sientan.
En la seguridad de que así lo harás, dejándote envolver por la belleza del entorno, una vez más quiero agradecer el que estés siempre ahí, tan atenta a todo aquello que voy narrándote. De nuevo, gracias.
Cuídate, amiga y hasta cuando quieras, pero que no sea demasiado tarde.
Mis mejores deseos para ti y tu gente.
Un afectuoso saludo lleno de admiración.
Publicado por Alberto en 9:44 p. m. 2 Dejaron su huella
Etiquetas: Mis cartas
domingo, 14 de marzo de 2010
Félix Rodríguez de la Fuente, 30 años después
Aquel viernes 14 de marzo de 1980 yo me encontraba cursando estudios de 8º de Educación General Básica. Celebraríamos el cumple de mi hermano y lo haríamos con una buena taza de chocolate y pan de pueblo tostado bajo el preparado de las expertas manos de nuestra madre. Entonces todavía veía lo suficiente como para almacenar imágenes que siguen vivas en la memoria.
Al día siguiente, sábado, remoloneábamos en la cama, tratando de alargar nuestro sueño. No sé si en la tele de casa(aún en blanco y negro) o en la radio o vaya usted a saber dónde… el caso es que alguien dijo que Félix Rodríguez de la Fuente había muerto, el día de antes, en un accidente mientras participaba en una carrera de perros en algún lejano lugar.
A aquel chico, criado en un pueblo castellano, nieto de cazadores e hijo de agricultores le impresionó vivamente la noticia, porque además entonces y años después, seguía fielmente sus reportajes en forma de El hombre y la tierra.. Espacios que luego pasaría a verlos ya en color.
Sigo contemplando aquel quebrantahuesos que con un pedrusco rompía los huevos y aquel ave que despeñaba al muflón. Y cómo no, escucho su voz grave, apasionada, divulgativa hablando del hermano lobo y del lince ibérico.
Hoy, treinta años después, parece que hayamos inventado la ecología, la defensa de la naturaleza y, sin embargo, él fue ya todo un adelantado a su tiempo, un precursor. Y lo fue, como ese otro vallisoletano que nos dejó este viernes (otro viernes más, sí), con la coherencia y la razón, huyendo de la demagogia o el fanatismo.
Vaya mi recuerdo sentido hacia Félix, el amigo Félix al que cantaban Enrique y Ana y al que tanto nos ilustró acerca de la flora y la fauna.
Si os parece, pinchando en el título de la entrada, podréis abrir un vídeo alusivo al personaje y su recuerdo.
Publicado por Alberto en 2:32 p. m. 6 Dejaron su huella
Etiquetas: Mis recuerdos
viernes, 12 de marzo de 2010
Miguel Delibes y su alargada sombra
“Yo nací en Ávila, la vieja ciudad de las murallas y creo que el silencio y el recogimiento casi místico de esta ciudad se me metieron en el alma nada más nacer. No dudo de que, aparte otras varias circunstancias, fue el clima pausado y retraído de esta ciudad, el que determinó, en gran parte, la formación de mi carácter…”
Así comienza el libro de Miguel Delibes, “La sombra del ciprés es alargada”, premio Nadal 1947.
Con esas breves líneas quiero rendirle mi más sentido homenaje.
Allá por el año 1990 tuve la ilusión de escribirle una carta manifestándole mi admiración de paisano _de soriano a vallisoletano_ y lo mucho que me identificaba con sus novelas, por reflejar el ambiente castellano del campo. Conseguí su dirección y, ni corto ni perezoso, lo hice. No mucho después, nunca lo olvidaré, recibí una tarjeta manuscrita de su puño y letra. Aún la conservo con ilusión y añoranza.
Hoy, viernes 12 de marzo, en que nos ha dejado a sus noventa años, no puedo por menos que reiterar mi profunda admiración como lector y porque supo mantenerse con máxima dignidad y ejemplo pese a los avatares de la vida.
La defensa equilibrada de la naturaleza como buen conocedor de ella lo hace también merecedor de todo mi respeto. Demostró que la caza no está reñida con la ecología.
No le fue concedido el premio Nobel de literatura, pero yo, y muchos otros como yo, le otorgamos nuestro pleno respeto.
Descanse en paz. Va por usted, maestro de las letras y de la franqeza castellana.
Publicado por Alberto en 9:58 p. m. 3 Dejaron su huella
Etiquetas: Mis recuerdos
jueves, 11 de marzo de 2010
Desde un rincón de mi alma
Cuando hoy, hace seis años, Madrid se vio convulsionada por la tragedia afortunadamente yo pude hacerlo desde la tranquilidad de no verme afectado de manera directa.
Y sin embargo, pese a ello, no puedo ni quiero dejar pasar este día sin expresar, en este espacio, una breve, pero sentida, reseña del aniversario.
Más allá de los grandes titulares en los medios de comunicación o los actos al uso, en mi alma siempre habrá un rincón, de ésos en los que se guardan determinadas vivencias o experiencias, para recordar aquellos instantes y manifestarme cercano, en la humilde medida de lo que yo pueda hacer, a todos aquellos que sí se vieron destrozados por un acto sin ningún sentido ni justificación.
Vaya mi recuerdo y mi oración por todos ellos y ellas que, de forma inocente, fueron asoladas por la sinrazón del odio y el fanatismo.
Las gentes de bien no olvidaremos nunca. A la barbarie opondremos el calor del corazón y la luz de la sonrisa.
Publicado por Alberto en 10:00 p. m. 4 Dejaron su huella
Etiquetas: Reflexiones
martes, 9 de marzo de 2010
El lobo orgulloso de su sombra y el león
Eso que le pasó al lobo de esta fábula, difícilmente me ocurrirá a mí, no por otra cosa más que porque no veo mi sombra. El que no se consuela es porque no quiere.
Siempre tan ilustrativas y vigentes las fábulas de aquel griego clásico genial.
Vagaba cierto día un lobo por lugares solitarios, a la hora en que el sol se ponía en el horizonte. Y viendo su sombra bellamente alargada exclamó:
-- ¿ Cómo me va a asustar el león con semejante talla que tengo ? ¡ Con treinta metros de largo, bien fácil me será convertirme en rey de los animales !
Y mientras soñaba con su orgullo, un poderoso león le cayó encima y empezó a devorarlo. Entonces el lobo, cambiando de opinión se dijo:
-- La presunción es causa de mi desgracia.
Nunca valores tus virtudes por la apariencia con que las ven tus ojos, pues fácilmente te engañarás.
Esopo
Publicado por Alberto en 10:19 p. m. 3 Dejaron su huella
Etiquetas: Fábulas
lunes, 8 de marzo de 2010
Elefantes gemelos
Ahí queda eso. ¿Os imagináis los gemelos en sus cochecitos para elefantes? Jejejejeje.
Una elefanta ha alumbrado a los primeros elefantes macho gemelos del mundo, según informa la prensa local de Tailandia, donde nacieron.
Phang Thong Khun, de 35 años, tuvo el sábado por la tarde a sus dos crías, que nacieron con casi tres horas de diferencia y aún no tienen nombre, precisó al diario 'The Nation' su entrenador, Prapai Mokhorn.
El nacimiento de gemelos elefantes es un fenómeno muy raro y por lo general el índice de supervivencia es bajo.
Estos mamíferos son todo un símbolo de Tailandia, pero su población de 100.000 ejemplares hace un siglo, ha pasado a 4.000 en la actualidad, de los que la mitad están domesticados y trabajan para los turistas.
Publicado por Alberto en 9:42 p. m. 0 Dejaron su huella
Etiquetas: La noticia
domingo, 7 de marzo de 2010
La captora de lágrimas
Esta semana que tan cargada de agobios ha venido para mí, mi amiga mercedes, ella siempre tan atenta, ha estado ahí, al lado, lo mismo que otras, y otros, de vosotras y vosotros. Casi uno no puede creer que haya tanta gente buena cercana y le dé la luz necesaria para seguir queriendo mirar al frente, sin agachar la vista.
Bueno, pues decía que Merceditas me quiso contar este cuento que ahora yo os pongo para compartirlo como modo de agradecimiento a ella y a quienes os habéis preocupado por mí y habéis hecho que me animase.
Seguro que os gustará y emocionará tanto como a este cegato vuestro.
Albertito, una vez alguien me contó esta historia:
Hubo hace muchos años un lejano país en el que el tiempo no marcaba las vidas de los lugareños. Cada cual podía detenerlo o acelerarlo a voluntad, no se habían descubierto aún los relojes y la eternidad era todo lo flexible que uno quisiera.
Pues bien, allí había también una doncella de ésas de cuento: hermosa, amable, risueña y siempre deseosa de hacer el bien.
Esta joven se presentó, con su corona de flores y su vestido de gasa, un instante de aquellos atemporales, ante el rey de los sabios del lugar a pedirle que le hiciese partícipe de aquello que más pudiese entenebrecer la dicha de sus vecinos. Que ella quería estar a la altura y ayudar a hacerles felices de verdad, que creía que no hacía lo suficiente.
El venerable anciano le sonrió y le dijo:
-Pero, niña; si ya haces mucho. Si todos te quieren y buscan tu bálsamo.
-No, no: mi señor. Quiero hacer algo más, algo que llegue, de veras, a todos.
El interpelado quedóse pensando y al fin concluyó:
-Pues, si así tú me lo suplicas, con tanta dulzura y ahinco, puedo encomendarte una misión que últimamente nos ha desconcertado: resulta que los campos ya no están alfombrados de verdor y flores, si no de lágrimas. Tú podrías dedicarte a recogerlas y hacer que se convirtiesen en pétalos perfumados.
-Ah, sí; me gusta, me gusta. Hágase, canturreó con entusiasmo la chica. Pero dónde las pondría? ¿Qué haría con ellas? ¿No sería mejor encontrar a quien las estuviera derramando?
-Ya, pero el problema es que si seguimos así no habrá cosechas, el pueblo pasará hambre y la tierra se tornará yerma. No nos es posible dedicarnos a buscar a quien las esté produciendo, si acaso eso vendrá después. Ahora lo importante es que vuelva la fertilidad y tú serás quien la haga retornar. Pararemos el calendario y volarás con este saco y este rastrillo. Toma también estas sandalias, cálzalas, ellas propiciarán que tus pies en ningún momento se fatiguen, que no decaigan en conducirte hacia adelante.
Así lo hizo nuestra buena protagonista. Recorrió caminos, valles y montañas. Pero nunca se acababa su labor recolectora.Las lágrimas no cesaban de manar. ¿Qué podía hacer ella, la pobre?
Continuaba con empeño aquí, allá y acullá, y nada. Que cuantas más recogía, más encontraba. Una cosa era verdad: el saco nunca se llenaba, siempre había hueco.
Al fin, decidió que no podía seguir de esa manera. Se sentó a la sombra de un frondoso castaño y pensó en que la solución sería hallar a quien causara aquellos torrentes tan preñados de sal amarga. Se dijo que muy desgraciado había de ser cuando tanto lloraba. ¿Sería una persona sola? ¿Serían varias? ¿A qué se debería todo aquel fenómeno lacrimal?
Al fin, vislumbró algo.
En medio de un montón de tierra veía un objeto. Se acercaría hasta allí y vería qué podía resultar aquello.
Púsose en pie e hízolo.
-¿Qué era, Albertito? Un libro. Un volumen con las tapas gastadas, acartonadas y con las esquinas melladas. Las hojas amarillentas y las letras… ¡Las letras no eran letras! ¿Eran puntitos! ¿Qué podía ser aquello?
Dejó en el suelo saco y rastrillo. Lo cogió entre sus manos de ángel y lo acercó a su pecho. Lo acarició y sintió que debía cerrarlo y guardarlo.
Retomó su búsqueda, pero ahora con la sensación de que iba por el buen camino. Siguió andando y… ¡escuchó unos lastimeros ladridos de un perro! Dobló el recodo del enésimo paraje por el que transitaba y allí estaba un famélico can. Era del color del sol y su mirada hablaba de soledad.
Se aproximó hasta él y, como hiciera con el libro, posó sus manos entre sus orejas, hasta entonces, gachas y luego enhiestas. El animal le lamió y se fue con ella. Más aún, quiso conducirla, guiarla. ¿A dónde?
A lo alto de una colina. ¿Y allí…? Allí contempló a un hombre solo. Lloraba.
La joven supo que había llegado, por fin, a su destino.
Situóse delante de aquel ser huesudo y triste. Estaba apoyado sobre una piedra, dejado al albur de los elementos, a la intemperie, cubierto de harapos y lleno de ppolvo.
La chica le miró. No obtuvo respuesta. El hombre seguía llorando.
Ella murmuró…
-¿Puedo ayudarte? Sé que sí, déjame intentarlo. ¿Qué hace que llores tanto?
-Es que… soy ciego y perdí a mi perro y a mi libro y ya no tengo fuerzas para seguir deambulando en su búsqueda. Y sin ellos no soy nada.
-Ah, con sonrisa en la voz y calor en las yemas de los dedos, ella las posó en las mejillas del hombre. Las deslizó hasta tocar los ojos glaucos, hasta impregnarlas de aquel acre líquido que, tan bien, conocía y las acercó a sus labios.
Él dejó su desesperación y, por primera vez, desde su siempre, insinuó un amago de risa, una mueca.
-¿Qué me traes? ¿Quién eres? ¡Hace tanto que no viene nadie!
-Vengo a devolverte a tu perro y a tu libro, y a pedirte que dejes la pena.
-Uy, si te estoy viendo. ¡qué guapa eres! ¿Cómo puede ser? Y mi fiel Caspita. Y mi libro. Pero tú… ¡Me has traído la luz!
-no, la luz la tenías dentro de ti. Pero la negrura del llanto no te la dejaba ver. Mira hacia el horizonte.
-¿Qué crees que vieron, Albertito? Sus ojos, los de él y los de ella, se perdieron contemplando un tapiz de rosales, jazmines, siemprevivas, amapolas, espigas Todo un despliegue de vida nueva.
-¿Tienes adónde ir?
-No, sólo tengo a mi perro y a mi libro. Y tengo hambre. Y sed. Y necesidad de un hogar.
-¿Querrías que fuera yo quien te los proporcionase?…
Por única respuesta, él extendió la palma de su mano hacia el hombro de ella. ¿Y a cambio, que fue lo que hizo la captora de lágrimas? Sí, darle un abrazo en silencio. Un abrazo que nadie pudo saber cuánto duró porque, como recordarás, el tiempo estaba parado. Alguien, incluso, llegó a creer que el propio tiempo se complació en su contemplación y se olvidó de quién era por una vez.
Publicado por Alberto en 12:25 p. m. 2 Dejaron su huella
Etiquetas: Relatos
sábado, 6 de marzo de 2010
Recomendaciones narrativas de marzo
Más tarde de lo que a mí me habría gustado, aquí van mis propuestas de lectura para este mes.
Ojalá que alguna de ellas pasen a formar parte de vuestra biblioteca.
EL CAER DE LA BREVA
Antonio Mingote
Ed. Planeta, 2010. 144 págs.
Literatura de umor
Al genial humor de los dibujos de Antonio Mingote, se une aquí su sorprendente capacidad para narrar en menos de un folio. Y es que en la mayoría de los cuentos de este volumen, el autor no ha necesitado más de 200 palabras para hacer sonreír al lector. Unas veces con rima, otras con un sencillo diálogo, siempre con una ironía fina y cierto toque de surrealismo, Mingote nos lleva a su particular mundo donde prevalece el humor, pero no falta la reflexión sobre el sentido de la vida.
DUBLINESCA
Enrique Vila Mata
Ed. Seix Barral, 2010. 328 págs.
Novela realista
Samuel Riba se considera el último editor literario y se siente hundido desde que se retiró. Un día, tiene un sueño premonitorio que le indica claramente que el sentido de su vida pasa por Dublín. Convence entonces a unos amigos para acudir al Bloomsday y recorrer juntos el corazón mismo del Ulises de James Joyce. Riba oculta a sus compañeros dos cuestiones que le obsesionan: saber si existe el escritor genial que no supo descubrir cuando era editor y celebrar un extraño funeral por la era de la imprenta, agonizante ya por la inminencia de un mundo seducido por la locura de la era digital. Dublín parece tener la llave para la solución de sus inquietudes.
ENIGMA
Antoni Casas Ros
Ed. Seix Barral, 2010. 192 págs.
Novela de intriga
Un original relato que narrra la historia de un complot literario. ¿qué sucedería si alguien cambiara el final de nuestros libros? Joaquim, un profesor universitario y frustrado novelista, decide montar una librería con la ayuda de Zoe, una alumna de la que está enamorado. Junto con la amante de Zoe, Naoki, ampliarán el negocio con una pequeña editorial de poesía. Su primer autor es Ricardo. Los cuatro protagonistas, inmersos en un bucle de amor y celos, organizarán un sabotaje contra la literatura, introduciendo en el mercado reproducciones idénticas de libros ya publicados con un final distinto al que proponía su legítimo autor.
LA HERENCIA DE LA TIERRA
Andrés Vidal
Ed. Planeta, 2010. 768 págs.
Novela histórica
En la convulsa España del siglo XIX, un hombre, Rosendo Roca, se niega a aceptar su destino y se plantea la arriesgada apuesta que condicionará toda su vida. En su empeño por salir adelante, tendrá que lidiar con la aristocracia, la tradición, las guerras, la enfermedad y el proletariado, con las condiciones propias de una época en constante ebullición. Teniendo Barcelona y el mundo industrial como espejo al que mirar, Rosendo Roca aprenderá, gracias a su voluntad de hierro, el valor de la amistad y la fuerza del amor incondicional. Con un estilo ágil y preciso, se desgrana página tras página un relato épico de ascenso y caída, un viaje a través del tiempo que rescata los rostros olvidados de la Historia; un homenaje a los seres anónimos que contribuyeron a construir lo que hoy somos.
HIJOS DEL ANCHO MUNDO
Abraham Verghese
Ed. Salamandra, 2010. 640 págs.
Literatura de viajes
Mientras la India celebra su independencia, la abadesa de un convento de carmelitas en Madrás hace realidad uno de sus sueños más audaces: enviar a África a dos jóvenes monjas enfermeras con la noble misión de transmitir el amor de Cristo ayudando a mitigar el dolor de los que sufren. Siete años más tarde, en el modesto hospital Missing de Adis Abeba nacen dos varones gemelos, Marion y Shiva Stone. El hecho no tendría nada de particular si no fuera porque su madre es una monja que muere en el parto y su padre un cirujano británico que desaparece sin dejar rastro. Así, los primeros años de los hermanos Stone transcurrirán en el feliz microcosmos del hospital misionero y con el transcurrir del tiempo, ese mundo cerrado y protegido en el que Marion y Shiva comparten su pasión por la medicina se resquebraja ante la presión de los acontecimientos que sacuden Etiopía y que arrastrarán a los hermanos Stone por caminos diferentes, poniendo a prueba su inquebrantable amistad.
JUEGOS DE INGENIO
John Katzembach
Ed. ZETA, 2010. 544 págns
Novela policiaca
Susan Clayton trabaja en la sección de pasatiempos y enigmas de una revista. Un día es sorprendida por una nota anónima. Horrorizada, descifra el mensaje oculto: “Te he encontrado.” El aviso es inquietante, en unos Estados Unidos incapaces de frenar la escalada de la violencia, con todo el mundo atesorando armas para protegerse.Sólo una comunidad ha logrado sobreponerse a la inseguridad y los crímenes: el territorio del Oeste ofrece una zona protegida que aspira a convertirse en el estado número cincuenta y uno de la Unión. Pero tal vez no sea tan fácil escapar al horror. Un agente del Servicio de Seguridad del nuevo territorio requiere los servicios del hermano de Susan, un profesor universitario especializado en asesinos en serie. Una oleada de asesinatos está asolando el estado cincuenta y uno. El principio de la cadena parece remontarse muchos años atrás…
MULTIMILLONARIOS POR ACCIDENTE
Ben Metrich
Ed. Alienta, 2010. 300 págs.
Novela realista
La historia novelada de la fundación de Facebook, la red social más popular del mundo, en la que las fiestas locas, el sexo con mujeres despampanantes, el talento de sus fundadores, el dinero de los inversores y la traición entre amigos acaban conformando un relato muy poco habitual de la fundación de una empresa, al tiempo que constituye una lectura compulsiva sobre la pérdida de la inocencia de una generación que ha hecho de las redes sociales su hábitat natural.
PRINCESA DE ÁFRICA
Sonia Sampayo
Ed. Booket, 2010. 288 págs.
Autobiografías
Atrapada por amor entre España y Senegal. Cuando Sonia era pequeña la vida parecía algo aterrador. Sólo cuando bailaba se liberaba de sus miedos. Así empezó una búsqueda de nuevos estilos hasta que encontró la danza senegalesa. Con ese descubrimiento halló también el amor, y a pesar de la oposición de su familia se casó con Pape, que tenía todo lo que podía desear en un hombre...y algo más: unas costumbres desconocidas, dos mujeres y varios hijos.
RAPSODIA GOURMET
Muriel Barbery
Ed. Seix Barral, 2010. 160 págs.
Novela realista
En el corazón de París, Pierre Arthens, el crítico de gastronomía más célebre del mundo, está a punto de morir. Admirado por algunos y odiado por muchos, Monsieur Arthens lleva años decidiendo el destino de los chefs más prestigiosos, destruyendo y construyendo reputaciones a su antojo. Ahora, en sus últimas horas de vida, su pensamiento se posa sobre algo mucho más sencillo: busca desesperadamente un sabor único, el sabor que un día le hizo feliz. Empieza así un viaje en el que Monsieur Arthens se pasea por los entresijos de su memoria gustativa, se sumerje en los paraísos de la infancia y rememora todo tipo de delicias culinarias. Junto a la voz del propio Arthens escuchamos la de aquellos que han vivido a su lado: familiares, vecinos, amantes, protegidos...e incluso su gato.
Publicado por Alberto en 8:01 p. m. 3 Dejaron su huella
Etiquetas: Mis lecturas
domingo, 28 de febrero de 2010
Los amores d Perejil
Espero recordéis a ese lorito tan simpático, que me ha dado por inventar, con el solo objetivo de haceros sonreír.
Acá va un nuevo episodio de sus alanzas, que no andanzas. Que cumpla su fin de alegraros.
-¡Zocorrooooo! ¡Aucilioooo! Záquenme d’aquí.
-¿qué alboroto es éste? Qué escándalo.
-Que quiero volvé con mi ceñó Romuardo.
-Pero bueno, ¿no me enaveaste (que engatusaste no suena bien en un loro) pa que te dejase estar entre mis gallinas? Y ahora me vienes con éstas. Qué antojadizo.
-Ez que, ceñá Roza. Zuz gallina zon mu brávaz.
-Toma, pos claro. ¿Qué te creías, loro del demonio? Que mis ponedoras son como tién que ser. Na de melindres. Anda, anda. Sal del corral. Que veo que pa l’único que sirves es pa aletear con tu dueño. Que mu pinturero y mu galanudo pero un blando pa mis chicas picoteras.
-Oiga, oiga; zin ofendé. Que uno ha tenido amórez con lo ma granao de la loreria. Y zi no que ce lo digan a la guacamaya Jacinta que tenía en la finca de zu palacio er gobernadó der brací.
-Que sí, que sí. Graznarás lo que quieras, pero con mis gallinas no has podido. Jjejejejej. Es que son como su dueña: rumbosas y echás pa lante.
-Uuuuffff. Por fin ar aire libre.
-Pero qué pinta sacas. Jaajajja. Si paice que t’an desplumao. Jajajja
-Calle uzté. Que pa rato vuelvo por aquí. Ezpero ca mi Romuardo no ce l’ocurra llevame de gira. No ce ría ceñá uzté q’uno tié zu orgullo.
-Ala, ala _¿qué si no?, jajajaja?_ . Vete a picotearte tus plumas con el señó Romualdo. Así escarmentarás y dejarás de ir por ahí tan ufano. Que ser el loro guía del señor secretario no te da derecho a creerte el amo de todo. Se t’está pero que mu bien empleao.
El loro se marcha alicaído y picobajo, para la casa de su dueño, que ya se ha arreglado para salir a dar el paseo matinal de cada mañana. Más en unos días en los que la primavera, en Cascajales del Río, ya reina en todo su verdor aromático.
-Hombre, ya de vuelta. Pensé que me habías puesto los espolones con la gallina de la Rosita y que ya no volverías conmigo. Y qué, ¿cómo te fue? ¿Cuándo tenemos boda gallinil?
-Ay ay. No, no. Que me quedo con uzté. Que yo cortejadó zoy un rato largo, pero no quió zabé na d’una zoberbia dezagradecía. ¿Zabe una coza? Quecectá mu bien aquí, a zu lao.
-Bueno, bueno. Y qué, ¿has desayunado por el camino? ¿O te tendré, encima de que te me vas de juerga caponera preparar la colación? Een fin, menos mal que te tengo buena ley. Anda, toma lo tuyo y descansa que se te oye muy poco garboso. Mientras, yo saldré al poyo de la puerta a saludar a la mañana.
-Ci no fua por uzté.
Perejil moquea emocionado y sensiblón por el pico. Esa noche ha aprendido una lección: que las aves-mozas de esos parajes no son para él. Que mucho cascabel y muchas naranjas pero a él le van las melosotas pajareras de su Caribe natal. Que ahora entiende por qué su señor está soltero.
-¿Qué gorgojeas por lo bajini?
-Que no quió zabé na de gallínaz ni de pávaz. Y q’hace uzté mu bien eztando como eztá.
-Ba, que aquí hay zagalas de bien querer, pero yo siempre anduve entre legajos y tintas, sin tiempo para galantear. Que aún tengo la ilusión de que alguna moza fije los ojos en mí, aunque yo ahora no podré fijar los míos en ellas. Pero bueno, ya me harás tú de ojeador.
-Poz como tenga que cer yo… después de lo d’ecta noche…
-Bueno, bueno. Que pájaras no querrás, pero escotes bien que sé que te gusta picotear. Así que nada de mustieces y vamos a que me alegres la vista con tus picoteos.
-Ezpere uzté que ce m’han quedao miz plúmaz mejórez en er gallinero. Deje que me empoztine únaz que tengo de repuezto en er tocadó lorero.
-jajajaja. Qué bicho más presumido. Perejil mío, cuántas alegrías me das. Recuérdame que escribamos al bueno de carlitos para contarle de tus alanzas y decirle lo mucho que has alegrado mis días de tinieblas.
-Poz lo q’uzté mande, que pa ezo eztámoz.
Loro y amo se dirigen a la vereda entre chopos y castaños. ¿Se encontrarán con alguna… ejem, ujum, pajarita?
Publicado por Alberto en 10:37 p. m. 5 Dejaron su huella
Etiquetas: Relatos
viernes, 26 de febrero de 2010
Origen de algunos refranes
Ah, los refranes, cuánta sabiduría encierran en pocas palabras. Quiero recoger aquí algunos con su origen.
Espero os resulte curioso al tiempo que es un homenaje a nuestros mayores.
A BUEN ENTENDEDOR, POCAS PALABRAS Un día cierto pobre solicitó una entrevista con el cardenal Mazarino para hacerle saber la penuria que padecía. El cardenal consintió en recibir al menesteroso con la condición de que expresara sus deseos en dos palabras: El pobre dijo: -Hambre, frío. Mazarino volviéndose hacia su secretario, dispuso: -Comida, ropas. A ENEMIGO QUE HUYE, PUENTE DE PLATA Indica que es conveniente facilitar la huida del adversario. Procede de una máxima militar atribuida a Gonzalo Fernández de Córdoba durante sus brillantes campañas de Italia. ALLÁ VAN LEYES, DO QUIEREN REYES Este refrán data del siglo XII, cuando se entabló entre los castellanos una disputa sobre si debía mantenerse en la Iglesia el rito mozárabe o el romano. Para zanjar la disputa, el rey Alfonso VI resolvió encomendar la cuestión a la prueba del fuego; arrojaron a las llamas ambos códices y resultó indemne el mozárabe. Como ésto contrariaba al monarca éste hizo que prevaleciese el rito romano. A MAL HABLADOR, DISCRETO OIDOR La víspera de la batalla de Salamina, Euribíades, jefe de los espartanos, discutía con el ateniense Temístocles acerca de los planes conjuntos de combate para oponerse al enemigo. Eran tan divergentes los puntos de vista de ambos que Euribíades alzó el bastón amenazando a su contradictor. El ateniense dijo: Pega, pero escucha. Esta respuesta desarmó a Euribíades que aceptó el plan de Temístocles y ganaron la batalla de Salamina. A PALABRAS NECIAS, OÍDOS SORDOS Cuenta la historia que una vez se acercó a Aristóteles un hombre muy prolijo en palabras. Tanto y tanto hablaba que al final terminó por pedirle excusas al filósofo. Aristóteles respondió: Hermano, no tenéis de que pedirme perdón, porque estaba pensando en otras cosas y no os he entendido una sola palabra. A QUIEN MADRUGA, DIOS LE AYUDA Pone de manifiesto las ventajas del madrugar. Un hombre contaba a su hijo el caso de un vecino suyo que por madrugar encontró en la calle una bolsa llena de dinero. El hijo que tenía bastante apego a las sábanas respondió: Pues a fe, padre, que como madrugar, más había madrugado el que perdió la bolsa. ASÍ SE ABRE, ASÍ SE CIERRA, y ASÍ SE GUARDA EN LA FALTRIQUERA Se emplea este dicho contra las personas inclinadas a apropiarse de lo ajeno. Un caballero ofreció en una ocasión su tabaquera a un extranjero. Este se la guardó. Pasó el tiempo y no la devolvió a su dueño. Un día al encontrarse ambos en la calle, el dueño de la tabaquera paró al extranjero para decirle que tenía su tabaquera un secreto que le agradaría mostrarle. Tomó el dueño la tabaquera y dijo: Así se abre, así se cierra y así se guarda la tabaquera. CON EL AMIGO INCIERTO, UN OJO CERRADO y EL OTRO ABIERTO Procede este refrán de una fábula clásica, cuya protagonista la zorra invita a dormir al mochuelo, comprometiéndose a velarle el sueño. Finge acceder el mochuelo pero cerrando y abriendo alternativamente un ojo; como aquélla manifestó su extrañeza por este modo de proceder, el mochuelo la dijo: Con el amigo incierto, cerrado un ojo y el otro abierto. DE POBRES PAÑALES, OBISPOS Y CARDENALES Indica que a nadie le está prohibido, aunque sea de origen humilde, ocupar por sus méritos puestos importantes. Valentín Esprit Flechier, hijo de un fabricante de velas, hizo con brillantez la carrera sacerdotal y llegó a ser obispo de Nimes. Un día mientras conversaba con un prelado nobiliario que le mostró su asombro porque desde tan humilde cuna había alcanzado ese puesto, Flechier le dijo: sospecho que si vd. hubiera nacido en mi cuna, no hubieráis pasado de fabricante de velas. EL HACER BIEN A GENTE RUIN TIENE BUEN PRINCIPIO y MAL FIN Indica los inconvenientes que tiene el beneficiar a las personas que no lo merecen ni saben apreciarlo. El rey Pedro I de Castilla cabalgaba una noche camino de Sevilla cuando vio a un carretero que intentaba enderezar su volcado carruaje. El rey ayudó al rústico a salir del aprieto. Al poco tiempo Don Pedro sufrió un accidente y el rústico no le ayudó a salir de apuros. Cuando Don Pedro llegó a Palacio dio orden de que trajesen al carretero a su presencia. y le refirió el suceso preguntándole: ¿Qué opinas tú de este suceso y de las dos personas que se cruzaron anoche en el camino de Sevilla ? -Señor, repuso el villano, opino que V. M. se portó como quien es, y yo como quien soy. La agudeza desarmó la cólera del monarca y el carretero escapó con bien. EL PERRO DEL HORTELANO, NI COME LAS BERZAS NI LAS DEJA COMER AL EXTRAÑO Este dicho procede de la fábula de Esopo, titulada el perro del hortelano. Érase, dice, un perro celoso guardián de la hacienda del amo que hasta al buey impedía comer su alimento. Necio envidioso -le decía el buey- que ni comes ni dejas comer. EL QUE NO SE CONSUELA, ES PORQUE NO QUIERE Almorzaba, en una ocasión, en un restaurante un distinguido caballero, cuando un camarero que pasaba junto a él, llevando en lo alto una bandeja con licores, tropezó y derramó sobre el cliente todo el contenido de las copas. El caballero vuelto hacia el camarero dijo: -Menos mal, amigo, que eran Martinis secos. EL ZAPATERO JUZGUE DE SU OFICIO y DEJE EL AJENO Trabajaba un día el pintor Apeles en retrato de un ateniense, cuando un zapatero vecino del artista le hizo una observación atinada del zapato que lucía el modelo. Apeles se apresuró a corregir su yerro. Como el artesano extendió su juicio a otros pormenores de la tela, Apeles le dijo: -Zapatero, no juzgues más allá del zapato. O lo que es igual: "Zapatero a tus zapatos". EN BAEZA, TANTO VALEN LOS PIES COMO LA CABEZA Critica este dicho a las personas que quieren colocarse por encima de sus merecimientos reales. Un hidalgo de Baeza se hizo unos zapatos de terciopelo de una gorra. Cuando los amigos le preguntaron la causa, él respondió: -En Baeza, tanto valen los pies como la cabeza. EN BOCA CERRADA NO ENTRAN MOSCAS Es muy antigua esta norma de conducta. Pasaba Carlos V por Calatayud, y un aragonés le dijo: -Cerrad la boca, majestad, que las moscas de esta tierra son insolentes. MÁS VALE TARDE QUE NUNCA Diógenes Laercio, en la senectud, decidió aprender música. Como uno le objetó que era viejo para aprender solfeo, el filósofo contestó: -Más vale tarde que nunca. NO HAY TAL MAESTRO COMO FRAY EJEMPLO Lo decía ya Lucio Anneo Séneca: Lento es el procedimiento de enseñar por medio de la teoría; breve y eficaz por medio del ejemplo. PELILLOS A LA MAR, PARA NUNCA DESQUITAR Los griegos para solemnizar el perdón de un agravio pendiente tenían por costumbre arrancarse de la cabeza algunos pelos y arrojarlos al viento. Este ritual ha llegado a nosotros algo modificado; en algunas regiones de España, cuando los niños acuerdan reanudar su amistad, toman unos cabellos en la palma de la mano y los soplan diciendo: ¡Pelillos a la mar!. PERRO DE MUCHAS BODAS, NO COMIÓ EN NINGUNA POR COMER EN TODAS Cuenta la historieta que era un perro tan glotón que decidió acudir a dos bodas el mismo día, una en Olías y otra en Cabañas, pueblos toledanos distantes entre sí. Lo intentó pero llegó tarde a los dos convites y tuvo que quedarse en ayunas. POR LA CALLE DE LUEGO IRAS A LA PLAZA DE NUNCAJAMÁS Se cuenta que la Madre Mª. de San José, sucesora de Santa Teresa en el convento de Sevilla, no disimulaba su contrariedad por la lentitud con que avanzaban las obras de la nueva casa, por ello dirigía constantes quejas al Provincial, éste respondía: eso se hará luego... Indignada la priora le dijo al provincial: -El que echa por la calle de Luego y por la rúa de Después, llega a la plaza de nunca. PREMIO QUE EN DARSE TARDA, AL PREMIADOR DESHONRA y AL PREMIADO AGRAVIA Don José Patiño, ministro de Finanzas de Felipe V, mereció ser llamado "el Colbert español". Pese a ello no obtuvo ninguna recompensa del monarca hasta pocos días antes de fallecer. Entonces le otorgó el monarca un título nobiliario con Grandeza de España, distinción que le autorizaba a permanecer descubierto delante del rey. Ante este hecho el moribundo exclamó: -El rey me da sombrero cuando ya no tengo cabeza.
PRESUNCIÓN y AGUA BENDITA, CADA CUAL TOMA LA QUE NECESITA Alcesti, poeta griego de poco mérito comiendo una vez junto a Eurípides éste le dijo que en tres días sólo había escrito tres versos. Alcesti contestó: en ese tiempo he escrito no menos de trescientos. -Lo creo -replicó Eurípides. Pero los tuyos sólo durarán tres días, en tanto que los míos serán eternos. QUIEN DA PAN A PERRO AJENO, PIERDE PAN y PIERDE PERRO Indica que los favores que se hacen a personas ajenas no son agradecidos. Luis XIV de Francia solía decir que cada vez que daba un empleo hacía un ingrato y noventa y nueve descontentos. Y Ramón y Cajal, abundando en la misma idea, afirmaba que en este mundo hay tres clases de ingratos: los que callan el favor, los que lo cobran y los que lo vengan. SANTA RITA, RITA, LO QUE SE DA NO SE QUITA Era una joven fea que un día acudió con fe a Santa Rita de Casia, abogada de imposibles, para obtener novio. Dio fruto enseguida la intercesión de la santa, pero como el noviazgo no perseveró, ella decía a la Santa: -Santa Rita, Santa Rita, lo que se da, no se quita. TENGA EL JUEZ UNA OREJA PARA EL DEMANDANTE y LA OTRA PARA LA OTRA PARTE Alejandro Magno, rey de Macedonia, cuando alguien acudía a él con alguna disputa, escuchaba siempre con una oreja tapada. Como alguien le preguntó por qué hacía eso, respondió: -Reservo la otra oreja para el inculpado. UNA EN EL CLAVO y CIENTO EN LA HERRADURA Se aplica a las personas que tienen más yerros que aciertos. Un profesor que examinaba al ingenioso Marcos Zapata después de oir una serie de barbaridades le dijo: -Señor Zapata está usted dando una en el clavo y ciento en la herradura. A lo que Zapata le replicó: -Si se estuviera usted quieto. Con aquella aguda respuesta obtuvo el aprobado el travieso estudiante. UNA LIMOSNA PARA ESTE POBRE CALDERERO, QUE LE SOBRÓ VIDA y LE FALTÓ DINERO Indica que a veces las previsiones más prudentes se ven contrariadas por la realidad. Se cuenta de un calderero que a fuerza de laboriosidad había conseguido ahorrar una cantidad considerable. Iba a cumplir ochenta años y decidió dejar el oficio y vivir de los ahorros. Pero la vida del calderero se prolongó veinte años más por lo que hubo de echarse a los caminos a implorar la caridad pública con esa lamentable cantinela. VIRTUD PREMIADA, QUILATES GANA Moliére, a pesar de las estrecheces que pasó durante su vida, era un hombre generoso; un día dio una moneda a un mendigo, éste pensando que se había equivocado corrió tras él para mostrarle la moneda que acababa de recibir. Moliére conmovido por la honradez de aquella persona, añadió otra moneda a la limosna, mientras decía para sí: -¡Dónde ha ido a anidar la virtud!.
Publicado por Alberto en 8:11 p. m. 5 Dejaron su huella
Etiquetas: Curiosidades de la Historia
jueves, 25 de febrero de 2010
¿Vuelve la economía del trueque?
Esta noche de jueves me apetece compartir una reflexión a la que me ha llevado la lectura de un artículo sobre las nuevas fórmulas de intercambio frente a la crisis económica actual, aunque quizá no sólo sea una crisis económica, si no también social.
Resulta que se habla ahora de tendencias tales como el aprovechamiento de sinergias, los bancos de tiempo o el boock crossin. Todo ésto, y otros conceptos similares, aluden a la no utilización del pago mediante la moneda por la prestación o el disfrute de servicios.
Me resulta curioso que se vuelva, bien que disfrazada de tecnicismos anglicistas, a la primera forma de intercambio en las sociedades primitivas: el trueque. Que después de tantos siglos de civilización, en una época de declive se acuda a la esencia primigenia.
Que cada vez proliferen más iniciativas de compartir conocimientos y habilidades sin mediar el pago dinerario o que se deje al albur de quien pueda leerlo, un libro y se confíe en que al cabo del tiempo, éste será devuelto a su dueño original. Que una empresa ofrezca sus servicios a cambio de recibir alojamiento web y otras iniciativas similares que, a partir de las posibilidades que ofrecen las nuevas tecnologías y las redes sociales, vaya calando esta nueva forma de sobrevivir a la actual situación. Se trataría de especializarse en ofrecer lo que mejor se sepa hacer para entregarlo a cambio de necesidades que, aun no pudiendo afrontarlas mediante desenvolso económico, sí pueda llevarse a cabo mediante esa especialización.
Vaya, vaya. Después de haberme tenido que aprender a manejar entre billetes y monedas varias ¿va a resultar ahora que a cambio de tener quien me acompañe a dar paseos o visitar lugares de interés cultural, yo ofrezca mi compañía de cegato chalado. ¿Volveremos a intercambiar trigo por tejidos o calzado? Vaya usted a saber dónde vamos a ir a parar. Qué tiempos éstos, Señor,Señor.
Publicado por Alberto en 10:55 p. m. 1 Dejaron su huella
Etiquetas: Reflexiones
miércoles, 24 de febrero de 2010
Dorothy Crowfoot Hodgkin
Nació en El Cairo, Egipto el 12 de mayo de 1910 dentro de la colonia inglesa, vivió los primeros años en Inglaterra con sus hermanas menores y una nodriza.
La Primera Guerra Mundial atrapó a sus padres en el Medio Oriente y los separó por cuatro años. Esta primera experiencia fortaleció su independencia, su sensibilidad social y su tenacidad, que le ayudó a enfrentar, de adulta, la artritis reumatoide.
Dorothy estudió química en el Somerville College, Oxford. Luego se trasladó a Cambridge y regresó a Somerville posteriormente.
A los 20 años Dorothy inició estudios en cristalografía de moléculas por medio de rayos X, entonces un proceso extremadamente difícil y tedioso al que le dedicó 8 años de su vida. Entre otros estudios se dedicó al del colesterol y obtuvo análisis detallados, por medio de rayos X, al mismo tiempo que impulsaba el avance de esta técnica.
Desde los 24 años de edad, Dorothy sufría de artritis reumatoide, la cual le deformó las manos, lo que le producía continuo dolor, pero ella no dejó que esto interfiriera con sus proyectos.
En 1937 contrajo matrimonio con Thomas L. Hodgkin, proveniente de una familia de historiadores y científicos, con quien tuvo tres hijos: Luke (1938), Elizabeth (1941) y Toby (1945).
Con el apoyo de Thomas para criar a sus hijos, siguió adelante y en 1944 estableció el detalle tridimensional de la estructura de la penicilina (publicada en 1949), molécula inestable de inmensa importancia antibiótica durante y después de la Segunda Guerra Mundial.
La estructura de la vitamina B-12 fue su logro en 1956, para lo cual Dorothy usó una de las primeras computadoras digitales de alta velocidad. En 1969 definió la estructura de la insulina, culminando así una investigación realizada a lo largo de tres décadas. Los detalles de su estructura ayudaron a descifrar la función de esta vital hormona.
Dorothy ayudó a establecer una de las características de la ciencia moderna: el uso de la estructura molecular para explicar la función biológica.
Por su trabajo en la ciencia Dorothy es considerada una de las transformadoras de la Química Orgánica y recordada como una gran maestra de otras científicas, además de por su trabajo para lograr las buenas relaciones entre Oriente y Occidente.
Murió el 19 de Julio de 1994, habiendo sido la tercera mujer en alcanzar el premio Nobel de química.
Publicado por Alberto en 10:29 p. m. 3 Dejaron su huella
Etiquetas: Personajes de la Historia
martes, 23 de febrero de 2010
Tonga: el lugar donde sale el sol
Formalismos aparte, es un país independiente formado por 170 islas, la mayoría deshabitadas y unas 45 pobladas por poco más de cien mil habitantes y agrupadas en cuatro grandes archipiélagos: las remotas Niuas, que mezclan sus formas volcánicas con sus aguas coralinas, Ha'apai con ese mosaico de islas de nombre imposible de recordar, Vava'u con sus decenas de bahías y pequeñas playas y Tongatapu, que tiene el honor de ser la parte más grande y contar con la capital.
Los primeros en avistarlas habían sido los holandeses, seguidos por los ingleses, pero fueron los españoles quienes tomaron posesión de las islas en nombre del Rey de España. Francisco Mourelle de la Rua fue uno de los representantes del marino–científico ilustrado español, al servicio de un imperio ya en declive.
Desde joven, sintió la llamada del mar, pero su escaso patrimonio (era hijo de pescadores) no le permitió ingresar en la Real Compañía de Guardiamarinas y tuvo que conformarse con la Academia de Pilotos del Ferrol. En 1775 partió hacia Trinidad y sólo tres años más tarde fue nombrado primer piloto del puerto de San Blas, en México, del que partían las expediciones hidrográficas españolas para la Alta California. Allí fue donde conoció a otro marino, Juan Francisco Bodega y Cuadra. Junto a él exploró la costa de California con la misión de llegar a la máxima altura posible de las costas de Alaska.
Su intención era llegar a Siberia, pero las tempestades les obligaron a regresar. Y aquí cambió de escenario. Fue destinado a Filipinas y en uno de los viajes de regreso a México, empezó a descubrir nuevas tierras. Primero fueron algunas de las Salomón. Después el grupo de las Vava'u, en Tonga. Debió de ser un impacto extraordinario encontrar a aquellos isleños que veían por primera vez al hombre blanco. En la primera isla no halló refugio y la llamó Amargura. Sin embargo, descubrió un magnífico puerto en Vauva’u al que llamó Puerto del Refugio, como todavía se le conoce.
Llamó al archipiélago Islas de Mayorga, en honor del virrey de Nueva España, Martín de Mayorga, y al grupo de las Ha'apai las llamó Islas Gálvez en honor del entonces ministro de las indias, José de Gálvez. Así se siguen llamando hoy: el grupo Mayorga y el grupo Gálvez. Tubou, el monarca de las islas, entabló una gran amistad con Mourelle e incluso le
ofreció a su propia hija. Nuestro marino la rechazó cortésmente y pidió provisiones de agua y fruta. Al menos, así quedaron en las crónicas...
Sólo un mes permanecieron Mourelle y sus hombres en este lugar paradisíaco sin ningún incidente con los indígenas. Las descripciones sobre su estancia nos hacen recordar tantas películas sobre los Mares del Sur. Mourelle es poco conocido, pero sus expediciones y sus mapas le sitúan a la altura de otros navegantes tan célebres como Cook, Bouganville o Malaspina. Los informes de Mourelle fueron la causa de que la expedición científica de Malaspina se detuviera en estas islas.
A la larga, la posesión española se quedó sobre el papel y Tonga siguió teniendo sus propios reyes. Para los europeos siempre fueron las Islas de la Amistad y hoy, dos siglos después, este pequeño país al noreste de Nueva Zelanda, sigue sufriendo lo que se llama el síndrome del paraíso: la vida se vive tranquilamente, sin estrés ni violencia, y hasta han podido escapar de la moda light que uniformiza al resto de las civilizaciones. Muchos de sus habitantes están inmensamente gordos y no son infelices sino todo lo contrario. La elección de Miss Vava'u refleja como los michelines polinesios, el aceite de coco y las danzas insinuantes tienen aquí otros parámetros.
De Mourelle todavía se guarda algún recuerdo en Tonga: una placa en el centro de Nieafu, capital de las Vauvau, que recuerda el descubrimiento de Mourelle a bordo de su fragata Princesa. De aquel reino de España de cuyo imperio formaron parte algún día, no tienen ni noticias. Ni falta que les hace. ¿Y qué fue de aquel ilustre marino? Pues continuó viajando, visitó China y terminó combatiendo en las guerras napoleónicas, protagonizando varios hechos navales heroicos. Dos décadas más tarde, pasó a tierras americanas a sofocar la rebelión de las posesiones coloniales. Murió en 1820 y hoy sus restos reposan en el Panteón de Marinos Ilustres de San Fernando (Cádiz).
Fuente: http://www.ocholeguas.com/
Publicado por Alberto en 10:16 p. m. 1 Dejaron su huella
Etiquetas: De viajes
domingo, 21 de febrero de 2010
Cesáreo Piedrahita
Buena noche para todas y todos:
Aquí va mi último cuentecillo con el deseo de que este fin de semana haya ayudado a que carguéis las pilas para una nueva semana, pródiga en buenos momentos.
Que os guste.
¿Qué haría ahora él que siempre se caracterizó por su ojo clínico y por su vista de lince? Él que se sentía orgulloso de ser homónimo de un genio de la estrategia y la visión para granjearse los afectos de quienes le conocían.
Una malhadada enfermedad, a saber quién se la querría enviar o dónde se habría hecho la encontradiza con él, le produjo la ceguera. Sus ojos ya no se podrían poblar de imágenes, de estrellas, de caras amigas y enemigas, ya no atesorarían la belleza, él que tanto se preció de buena vista para saber verla donde pocos eran capaces de captarla, para atrapar tantas oportunidades de negocios.
¿Se quedaría en su casa? ¿En un rincón a resguardo? ¿Se sentaría solo? Nunca pensó que un día necesitaría implorar comprensión, él que siempre se ufanaba de agudeza y autosuficiencia bastantes como para ir seguro por los caminos de la vida. ¿Y ahora qué?
Ahora el olvido, o quizá no; mejor no. Los recuerdos. Sí, claro. Todo aquello que había visto y disfrutado. Cerraría los ojos y vería. ¿Vana ilusión o paradoja? Antes necesitaba abrirlos para contemplar las imágenes de su derredor y ahora debía cerrarlos para colorear la negrura de su universo.
Vio a su hermanita llorando porque alguien le había roto su muñeca de trapo mientras él componía una mirada malévola, cómplice. Luego los años les habían traído la incomunicación hecha ruptura. ¿Dónde se encontraría ahora?
Contempló la tristeza de una paloma al comprobar que los huevos de su nido habían sido destrozados por un mocoso. ¿Era él el culpable?
Observó a un anciano perdido en medio de la plaza, solo, sin vislumbrar cómo salir de su laberinto. ¿Por qué no se ofreció a guiarle?
A un vendedor de fruta cuyo puesto era arrasado por la barbarie del fanatismo simplemente porque era diferente. ¿Y si le hubiera avisado de que los hombres de negro venían por él?
Y a una joven obligada a renunciar al amor. Qué tristeza. Creyó que encontraría a otras tantas que caerían rendidas a sus pies. ¿Por qué no luchó más?
Vio cómo él había deambulado por todos esos mundos de manera indiferente, suponiendo haber olvidado. Y ahora se presentaban, después de tanto tiempo, vívidos, reales.
Su frente, entretanto, se había perlado de sudor mientras que su alma seguía estremeciéndose de frío. Cruzó sus brazos en torno a su pecho, soñando con que alguien le abrazaba para darle calor y acurrucarse sobre aquel ángel imaginario.
Pero no, nadie había acudido a su lado. Los aduladores, los supuestos amigos, los conocidos, los que aplaudían sus victorias ¿dónde estaban?
La fiebre y la fatiga de una desazón sin límites le vencieron y se quedó dormido.
Y mientras tanto, sin que nuestro protagonista pudiera saberlo una cara de luna sonriente y melena de plata se asomaba entre las nubes de aquel firmamento nocturno y se colaba por la ventana de su casa. Y es que había descuidado bajar la persiana. ¿Qué le importaba que seres anónimos pudieran ser testigos de sus zozobras si él no les veía? Le resultaba indiferente que se dieran cuenta del caos imperante.
No supo cuánto tiempo había transcurrido, ¿cómo saberlo? El caso es que oyó golpes. ¿Qué los provocaría? ¿Quién los daría? ¿Y si eran paloteos de ciego como los que tantas veces ignoró en otros invidentes cuando llevado de las prisas los había despreciado?
Se resistía a hacerles caso, mas la insistencia de los sonidos no se lo permitió.
-Vamos, Cesáreo. Sabemos que estás ahí. Deja tu orgullo y abre. Queremos ayudarte, estar contigo.
Nuevos sonidos, ahora en forma de palabras, llegaban a sus oídos. Tentado estuvo de ahuyentarlos, de taparlos. Pero tenían un tono, a un tiempo, vehementes y amables.
Se obligó a incorporarse, por fin. Casi no podía. Se tambaleaba. Tuvo que hacer acopio de su menguada voluntad para dirigirse hacia el origen de esas llamadas. Sonaban al otro lado de la puerta.
-Bah, chica. Dejémosle. Él siempre fue un testarudo egoísta. ¿Es que no te lo demostró suficientemente a ti, dejando que te recluyeran en un destino que no debió tolerar? Ya ves, de mí nunca se preocupó, no quiso saber de mis anhelos, de mis proyectos y de mis decepciones. Y eso que soy su única hermana. No sé muy bien aún cómo me dejé convencer por ti para llegar hasta aquí.
-Pues, Luisa; está muy claro. Porque somos las dos únicas personas que le queremos de verdad. Las dos únicas que, más allá de todos a quien fue dejando atrás, seguimos siéndole fieles. ¿Qué importa todo lo demás? Sus ausencias, sus olvidos o sus egoísmos. Le queremos y ya está.
-Es cierto, Josefa. Cuando me dijiste que habías escuchado la noticia de que el magnate de las navieras Cesáreo Piedrahita se había recluido, nadie sabía muy bien dónde, a causa de una extraña enfermedad que terminó en ceguera repentina, no pude evitar que el corazón se me removiese y sintiera el impulso de ayudarle.
-No tuve duda, Luisa. Nosotras que siempre fuimos confidentes y guardianas de sus andanzas sin él saberlo, no podíamos fallarle. Y eso que, tú bien lo sabes, tanto me dolió su deserción hacia mí. Pero pasada la amargura de aquélla, siempre quise recuperarle, aunque las cartas que le escribí nunca recibieron respuesta. Me alegré, contigo, de sus éxitos sociales y económicos aunque él no lo supiera. El amor siempre puede más que la indiferencia.
-Tienes razón. Todo eso está muy bien, pero ya ves. Nosotras aquí, él ahí. Y ¿qué hacemos si se niega a dejar que entremos?
-Pues insistir. Yo no he hecho el viaje hasta esta casucha despersonalizada para nada.
Cuando ya la hermana parece obtener el triunfo de su razón frente al desencanto de la testarudez del amor y el canto de una paloma las acompaña, un cerrojo comienza a descorrerse. Cesáreo ha escuchado. Primero a la fuerza, luego con entrega. No a querido esperar más, tentar al destino de la soledad, sabiendo que alguien, sin él apenas creerlo, sí ha venido. Sólo será capaz de pronunciar dos palabras: perdón y gracias.
Las mujeres le observan sobrecogidas ante la decrepitud de su aspecto. La paloma ha alzado el vuelo con ruidoso aleteo y las manos del otrora potentado hombre de actualidad se han tendido implorando ver.
Las tres personas se abrazan en silencio. Instantes que disuelven rencores y olvidos.
-Vamos, vamos. Pero mira qué desastre. Vaya desorden. Venga, venga que si tan listo fuiste para la industria de los barcos, también lo serás para esta otra empresa, ¿sí o no?
-¿Lo crees de verdad, hermana?
-Toma, pues qué va a ser, y encima con dos mujeres como nosotras a tu lado. Que no se diga. Déjate de monsergas y pa lante.
-Cariño, ¿querrás esta vez quererme?
-Sí, Luisa; seré capaz de volver a ser rico en ilusiones. Claro, querida Josefa, lo que no sé es cómo te empeñas en regalarme esta nueva oportunidad. Gracias, gracias, gracias a las dos. Gracias por ayudarme a volver a vivir otra vez. Pero eso sí, con otros rumbos bien distintos. Y con las mejores de las socias, de las ayudas, con vosotras.
Publicado por Alberto en 8:47 p. m. 1 Dejaron su huella
Etiquetas: Relatos
jueves, 18 de febrero de 2010
Hay grandes hombres que hacen a todos los demás sentirse pequeños. Pero la verdadera grandeza consiste en hacer que todos se sientan grandes.
Esta frase atribuida al escritor inglés, charles Dickens (1812-1870) encierra una gran verdad, llena de sentido común y que debería ser la aspiración de cuantos deseamos hacer de este mundo algo mejor.
Yo trato de aplicármela porque estoy convencido de que, toda persona, por sencilla o humilde que sea, merece la mayor de las consideraciones siempre que se esfuerce por mejorar y superarse.
Publicado por Alberto en 10:23 p. m. 3 Dejaron su huella
Etiquetas: Una frase: un pensamiento
miércoles, 17 de febrero de 2010
Aniversario de Madame Butterfly
Aprovechando que tal día como hoy, pero de 1904, tuvo lugar el estreno de esta ópera y, puesto que mi querida Merceditas hizo que me aficionase a ella, quiero dedicarle un pequeño reconocimiento mediante un fragmento (que podréis reproducir pinchando en el título de la entrada) y contando alguna anécdota.
Vaya por Merceditas, por su genialidad como escritora y como amiga. Es un lujo disfrutar de su afecto.
Se estrenó en el Metropolitan Opera de New York en presencia de Puccini el 11 de febrero de 1907 con Geraldine Farrar y Enrico Caruso. En el Met se ha representado 818 veces entre 1907 y 2009, siendo la sexta ópera más popular del repertorio.
En el Gran Teatre del Liceu de Barcelona se estrenó en 1909; hasta 2007 se ha dado 152 veces.
Con las ganancias producidas Puccini compró en 1912 un yate al que llamó Cio-Cio-San.
Y sin embargo en el momento de su estreno no obtuvo ni el favor de la crítica ni del público, lo que obligó al compositor italiano a revisarla.
Está inspirada en el libro de Pierre Loti, “Madame Chrisanteme” (Señora mariposa).
Publicado por Alberto en 9:51 p. m. 2 Dejaron su huella
Etiquetas: Canciones
martes, 16 de febrero de 2010
Historia de los crucigramas
De mis tiempos de cuando veía, otro de mis pasatiempos favoritos siempre lo fueron los crucigramas y demás ingenios, desde los dameros a los jeroglíficos. Recuerdo aún a Ocón de Oro o la revista Quiz, que con tanto deleite adquiría en los quioscos.
Pues bien, vaya aquí la historia curiosa y no demasiado lejana del crucigrama.
El concepto del crucigrama es tan simple que resulta difícil creer que este pasatiempo no se hubiera inventado hasta comienzos del presente siglo.
El crucigrama fue inventado por un periodista de origen inglés. En el año 1913, Arthur Wynne trabajaba en el suplemento festivo que, con el nombre Fun, publicaba los domingos el New York World. Un día, a principios de diciembre, obligado a crear un nuevo pasatiempo, recordó una especie de rompecabezas de la era victoriana, el llamado Cuadrado Mágico, que su abuelo le había enseñado a resolver.
El Cuadrado Mágico era un juego infantil publicado a menudo en libros británicos de pasatiempos del siglo XIX, así como en periódicos americanos. Consistía en un grupo de palabras determinadas que habían de quedar dispuestas de modo que las letras se leyeran por igual vertical y horizontalmente. No presentaba ninguno de los intrincados dispositivos ni de los cuadros negros que Wynne introdujo en su juego. Y en tanto el Cuadrado Mágico daba al jugador las palabras necesarias, Wynne creó una lista de “claves” horizontales y verticales, desafiando al jugador a deducir de las definiciones las palabras adecuadas. En la edición del 21 de diciembre del World, los lectores norteamericanos se encontraron ante la primera versión mundial de un crucigrama. Este pasatiempo dominical no se anunciaba como un nuevo invento, sino que era uno más entre un grupo variado de “ejercicios mentales” contenidos en el suplemento dominical. Y comparado con el nivel de los crucigramas actuales, el de Wynne era más que sencillo, puesto que sólo incluía palabras bien conocidas y sugeridas por unas claves clarísimas. Sin embargo, el juego captó la simpatía del público.
A los pocos meses, el “ejercicio mental” de Wynne aparecía ya en otros periódicos, y a principios de la década de 1920 los principales rotativos de los Estados Unidos presentaban su crucigrama. La editorial Simon & Schuster publicó su primer libro de crucigramas, y en el año 1924 estos libros consiguieron los cuatro primeros puestos en la lista nacional de best-seller. En todo el país, las librerías obtuvieron un beneficio inesperado, ya que los diccionarios se vendían en mayor cantidad que en cualquier otro momento anterior.
En el año 1925, Gran Bretaña sucumbió también a la manía del crucigrama, y una revista observaba que “este pasatiempo se convierte ya en un hábito muy arraigado”. Al poco tiempo, empezaron a aparecer crucigramas en casi todos los idiomas, excepto aquellos que, como el chino, no se prestan a una construcción vertical y horizontal de palabras letra por letra. Los crucigramas llegaron a ser un fenómeno tan internacionalizado que a principios de los años treinta, vestidos, zapatos, bolsos y joyas se adornaban con motivos inspirados en ellos. Si bien otros juegos han aparecido y han acabado por desaparecer, los crucigramas han continuado su carrera ascendente, y hoy se pueden clasificar sin la menor duda como uno de los pasatiempos más populares en casi todos los países.
Publicado por Alberto en 6:13 p. m. 3 Dejaron su huella
Etiquetas: Un paseo por la Historia
lunes, 15 de febrero de 2010
El valor de los objetos
Buenas noches invernales.
Aquí mi último cuento.
Que estéis bien.
¿Olvidarlos?
Un viejo tren, una muñeca en aquella caja del desván, aquella flor prensada en un libro.
Tantos objetos que guardan sentimientos, vivencias e instantes compartidos, tantas personas que nos quisieron.
¿Cómo puede ser que vayan a ser arrinconados? ¿Qué hizo que les dejásemos?
Es verdad. Lo nuevo, las prisas, el hastío o el hartazgo.
Así se decía Arturo de la Hoz. Él que siempre se había considerado tan cuidadoso de lo suyo, tan amante de coleccionar y que ahora se encontraba ante la necesidad de escoger.
Las obligaciones laborales le iban a conducir a nuevos destinos y era consciente de que atrás debería dejar no pocos tesoros. Se vería obligado a elegir entre todo aquello que tanto había significado en su existencia.
Comenzó por lo aparentemente más pequeño: el resguardo de una entrada a cierta obra de teatro. Era un papelito minúsculo, algo arrugado, mas ¿cómo romperlo si en aquella representación se fraguó la más hermosa historia de amor de su vida?
Luego un llavero. Tenía forma de casco de minero. Lo había comprado en su primer viaje al extranjero, cuando visitó las minas de sal austriacas. ¿Cómo tirarlo? Imposible. Con lo bien que lo pasó.
¿Y ese juego de posavasos? Cada uno correspondía a un pub en los que participara como tertuliano de libros y lecturas.
La mañana pasaba y todo le parecía importante, de nada quería desprenderse. Al final se dio cuenta de que por más que lo intentase no sería capaz de hacerlo. ¿Cómo pedir a un padre que se incline por uno de sus hijos sobre los demás?
Pensó que lo único que podría hacer era memorizarlo todo, almacenar en las páginas de su memoria. En ellas no ocuparían el espacio que le iba a faltar y así marcharían con él. Sí, era la mejor solución.
Andrea, su fiel amiga, llegó.
-¿Estás bien? ¿Cómo lo llevas?
_Ya ves, amiguita. Tratando de hacer limpieza, pero, chica, que no hay forma. Que ya sabes cómo soy.
-Bah, no te agobies. Que yo puedo guardar lo que me digas. Sabes que en mi casa hay mucho sitio, quizá demasiado.
“Y más que va a haber” _se dijo con tristeza mal disimulada.
-Ay, Andrea. Gracias por estar ahí.
-Bah, que no es para tanto, que no te vas al Polo Norte ni al Amazonas.
-Es verdad, pero es que me cuesta separarme de todo esto.
-Sí, pues aún que no eres de fotos, que si no…
Tienes razón. Sabes que a mí lo que me gusta son los símbolos más que las imágenes en un pliego de papel, por más colorido que éste sea. No te negaré que las fotos son bonitas, pero a mí, tú lo sabes, lo que me gusta es acariciar entre las manos y a través de ellas revivir lo pasado.
-Venga, que te invito a comer y a la tarde, lo guardamos todo bien etiquetado y lo llevamos a casa. Además así tendrás una excusa para venir a verme, aunque sólo sea para, de vez en cuando, asegurarte de que todo esto sigue conservándose.
-Jajaja. No seas así. Que yo, de venir, sería para volver a verte. Gracias por alegrarme el día. Te voy a echar mucho de menos.
-Bueno, bueno. Ah, por cierto. Que yo venía a traerte una cosilla. Más que nada por aquello de hacer un juego de intercambios. Tú dejas en mi casa parte de tu pasado y yo te entrego algo del mío.
-Uy, qué chulo. ¿De qué se trata?
-¿No lo recuerdas? El primer cumpleaños que celebré ya siendo amigos, me regalaste una pañoleta que me quedaba muy bien, que me encantó. Aquí la tienes.
Arturo no puede dejar de emocionarse. Aún recuerda cómo pidió a la dependienta de aquella tienda tan elegante, que le recomendase aquel obsequio. Cómo ésta le aseguró que gustaría y cuál fue la reacción de Andrea. Su cara de sincera alegría.
Y ahora se la devolvía. Pero no era un rechazo si no una entrega. Hizo lo que tanto le gustaba: acariciarla entre sus manos e impregnarse de lo que representaba.
Degustaron buenos platos y brindaron por el futuro, pero algo más fue aquel almuerzo. Fue el sello de una unión, la hecha gracias al valor de los símbolos en forma de recuerdos materiales depositados para siempre en sus mundos.
Publicado por Alberto en 10:01 p. m. 2 Dejaron su huella
Etiquetas: Relatos
