Aquí va un poemita que además de la ironía que destila, no poco cierta, me hace pensar en cómo haré yo si no miro a través de ningún cristal, porque para qué he de mirar. Entonces, ¿de qué dependerá mi verdad o mi mentira?
Ah, y en cuanto a lo de las flores, es que creo que quedan mejor en otras partes que en la sien. Ummm… no sé.
Busqué la ciencia, y me enseñó el vacío.Logré el amor, y conquisté el hastío.¡Quién de su pecho desterrar pudiera,la duda, nuestra eterna compañera!.¿Qué es preciso tener en la existencia?Fuerza en el alma y paz en la conciencia.No tengáis duda alguna:felicidad suprema no hay ninguna.Aunque tú por modestia no lo creas,las flores en tu sien parecen feas.Te pintaré en un cantarla rueda de la existencia:Pecar, hacer penitenciay, luego, vuelta a empezar.En este mundo traidor,nada es verdad, ni mentira,Todo es según el colordel cristal con que se mira.Ramón de Campoamor
miércoles, 22 de abril de 2009
Humoradas
Publicado por Alberto en 4:27 p. m. 4 Dejaron su huella
Etiquetas: Poemas
martes, 21 de abril de 2009
Curiosidades de los animales
Os voy a poner hoy algunas cosillas sobre animales y los comentarios que me surgen al hilo de ellas. Todo sea por una sonrisa primaveral.
A ver qué os sugieren.
La hembra de los "Caballitos de Mar" pone sus huevos (hasta 200) en el macho y es éste el que queda preñado. Luego de 6 semanas de gestación dentro de su abdomen tiene lugar el parto, que puede durar hasta dos días.
(Menos mal que no todas las hembras hacen lo mismoo).
Los pájaros carpinteros son animales muy hambrientos. En un solo día se pueden comer 900 larvas de escarabajos o 1.000 hormigas. El carpintero golpea la madera de 15 a 16 veces por segundo, casi dos veces mas rápido que los disparos de una ametralladora.
Su cabeza viaja a una velocidad dos veces mas rápida que la de una bala. La fuerza del impacto de su cabeza en cada golpe es equivalente a 1.000 veces la fuerza de gravedad (más de 250 veces la fuerza que sienten los astronautas en una nave a la hora de salida). Y todo esto lo hacen a veces 12.000 veces por día.
(Eso es ser constante, sí señor)
Uno de los insectos más fuertes es el escarabajo Atlas. Puede levantar más de 800 veces su peso corporal, equivalente a un hombre levantando un tanque.
(Y luego dicen de los levantadores de piedra vascos)
El calamar gigante del Atlántico tiene los ojos más grandes que cualquier otro animal del mundo, con un diámetro de más de 40 cm.
(tendré que hablar con él a ver si me los presta)
Durante la época del celo, el macho del ratón marsupial invierte entre cinco y once horas al día para la cópula.
(Ummm… me temo que terminará algo cansado. No sé yo…)
El lagarto Tuatara de Nueva Zelanda tiene 3 ojos.
(Y dale, a otro que le sobran ojos, aunque pensándolo bien yo también tengo tres ojos y no soy tan raro: dos averiados y otro…)
El Basilisco centroamericano corre sobre el agua apoyado en sus patas traseras, apenas se siente amenazado, cuando está cerca de un río o lago. No se hunde por la rapidez de su carrera, que es mayor a los 12Km/h y por los rebordes en los dedos de los pies, que distribuyen su peso. Se ha visto un basilisco cruzar un lago de 400 mts. de anchura sin hundirse.
(Y luego dicen de los galgos)
El músculo más fuerte del cuerpo humano es la lengua.
(Vaya vaya…)
El corazón humano genera tanta presión cuando bombea la sangre, que podría arrojarla hasta 10 metros de distancia. Con sus aproximadamente 300 gramos de peso, un corazón, con un promedio de vida de 70 años, realiza un trabajo suficiente para subir cinco vagones cargados desde el nivel del mar hasta la cima del monte Everest.
(Uuff, qué cansado)
Un llanto descontrolado e inconsolable produce algo más de 1 mililitro de lágrimas. Mucho menos de lo que parece. Harían falta 5 berrinches sostenidos para colmar apenas una cucharada de té.
(Y total… ¿para eso tanto ruido?)
Aunque el caimán puede cerrar sus mandíbulas con fuerza suficiente como para romper el brazo de una persona, los músculos que las abren son tan débiles, que un hombre puede mantener cerrada la boca de un lagarto adulto solamente con una mano.
(el problema es que esa mano, es precisamente la que se ha comido el dichoso bichito)
El material más resistente creado por la naturaleza es la tela de Araña.
(Tendré que encargarle una buena cantidad para hacerme con ella los pantalones…)
Y mas y más.
Publicado por Alberto en 5:06 p. m. 15 Dejaron su huella
Etiquetas: Curiosidades de la naturaleza
lunes, 20 de abril de 2009
La oreja verde
He hablado antes de los sonidos. Ahora quiero hacerlo sobre la otra parte: de las orejas que los oyen y el sentido que los escuchan.
Para una persona ciega, el sonido es básico: ¿cuántas cosas podemos ver a través del sonido? Aunque, no creáis, a veces, uno se lleva sorpresas. Te crees que es de una manera y…. la realidad demuestra que lo idílico se convierte en…
Pero, como dice la fábula: escuchemos a ese mundo de fantasía e ilusión. No tapemos los oídos a la magia.
Un día, en el Expreso Soria Monteverde, vi subir a un hombre con una oreja verde.Ya joven no era, sino maduro parecía, salvo, la oreja que verde seguía.Me cambié de sitio para estar a su lado y observar el fenómeno bien mirado.Le dije:
-Señor, Usted, tiene ya cierta edad, dígame, esa oreja verde, ¿le es de alguna utilidad?Me contestó amablemente:
-yo ya soy persona vieja, pues de joven sólo tengo esta oreja.Es una oreja de niño, que me sirve para oír cosas que los adultos nunca se paran a sentir:Oigo lo que los árboles dicen, los pájaros que cantan, las piedras, los ríos y las nubes que pasan, oigo también a los niños, cuando cuentan cosas que a una oreja madura, parecerían misteriosas.Así habló el Señor de la oreja verde aquel día, en el Expreso Soria Monteverde.
Gianni rodari
Publicado por Alberto en 4:32 p. m. 6 Dejaron su huella
Etiquetas: Fábulas
La Tsar Kolokol
El sonido de las campanas históricamente ha encerrado gran importancia por ser una forma muy práctica de dar los mensajes que afectaban a la vida cotidiana de los habitantes. Desde la indicación de la hora, los momentos de alegría y solemnidad hasta los tañidos por asedios, incendio,etc. Por su influencia en el transcurrir de los pueblos, ha dado lugar a numerosas leyendas e historias. ¿Quién no conoce al Quasimodo de Notre Dame, tan magistralmente pintado por Victor Hugo en Nuestra Señora de París?Recordamos también a esas señoras que ordenaban al servicio mediante su toque y evocamos la entrada a la tienda en nuestra ñiñez.Actualmente pueden ser objetos de colección, a modo de recuerdo de estancia en cada ciudad que hayamos visitado. Para mí, su sonido es dulce y hace que me traslade a otra época.En mi pueblo, en la hermita, está programada (cosas de la tecnología) para que se active un campanillo a determinadas horas como reminiscencia de otros tiempos.Como homenaje a los que, de una manera u otra, estuvieron dedicados al arte de la campanología hoy día casi ya extinguida, quiero hablaros de la campana más grande del mundo...
Tsar Kolokol, en ruso), que significa campana del zar, es una enorme campana que se exhibe en el Kremlin de Moscú, Rusia.Se trata de la campana existente más grande del mundo. Fue encargada por la emperatriz Ana de Rusia, sobrina de Pedro El Grande.Pesa 216 toneladas, con una altura de 6,14 metros y un diámetro de 6,6 metros. Fue fundida en bronce por los maestros Iván Motorin y su hijo Mijaíl entre 1733 y 1735.Los ornamentos, retratos e inscripciones fueron hechos por V. Kobelev, P. Galkin, P. Kokhtev, P. Serebryakov y P. Lukovnikov.La campana se rompió durante un incendio en 1737 y en 1836, la Tsar Kolokol fue colocada en un soporte al lado de la torre campanario de San Iván. Anteriormente hubo dos campanas con el mismo nombre, un molde en el siglo XVII y en 1654 (de aproximadamente 130 toneladas). Este último se rompió durante un incendio en 1701 y sus restos fueron utilizados para crear la Tsar Kolokol.
Publicado por Alberto en 4:26 p. m. 2 Dejaron su huella
Etiquetas: Un paseo por la Historia
domingo, 19 de abril de 2009
Hoy quiero saber
Hoy quiero saber, hoy que la primavera parece, por fin despertar del todo…
Quiero saber quién es esa persona que se sienta a mi lado, cómo es.
Querría preguntarle qué libro lee porque, no sé cómo he intuido, que va leyendo junto a mí y no puedo echarle un vistazo y robarle la respuesta.
Querría saber por qué se ha sentado en ese banco, quién le esperará cuando llegue a su destino.
Tantas cosas querría conocer y que, si me atreviese a preguntar podría intuir a través del timbre y tono de su voz.
Pero no, no debo; no quiero molestar ni hacer creer que sea un impertinente cotilla. Sólo que mi ceguera hace que no pueda saber esas cosas que quien ve, sí pueden: la ropa que porta, el cuerpo que le acompaña, la mirada que le delata.
¿Y a cambio yo… ¿ Yo a imaginar y a soñar con que tal vez algún día, haya alguien que quiera charlar conmigo y decirme:
-Sabe? Estoy leyendo tal libro, querría que charlásemos y pasáramos juntos compartiendo estos momentos de trayectos. Deje sus auriculares, apague su mp3 y compartamos. Quién sabe… tal vez pueda nacer de ello una buena amistad.
Feliz domingo primaveral
Publicado por Alberto en 5:55 p. m. 6 Dejaron su huella
Etiquetas: Así soy
sábado, 18 de abril de 2009
Soy Pierre d’Armagnac
Maese Alberto, quiero dar las gracias a vuesa merced por otorgarme la gracia de poder deciros quién soy y hablar, hablar de mi persona, de mis sentimientos, de lo que me alegran las visitas de cierta bella dama, a la que, ahora he sabido, dicen doña Mercedes. Ah, y he escuchado que ella ha tenido la gentileza de propagar mí recuerdo, por lo que me siento honrado.
Me llamo Pierre d’Armagnac. Nací en 1680 cuando en Francia reinaba el más grande de los reyes. Mi familia era propietaria de unos viñedos, pero yo siempre tuve sed de aventuras y no de vinos, por afamados que éstos fueran.
Quise recorrer mundo, vivir aventuras y para ello nada era mejor que alistarme como mercenario cuando contaba con diecisiete años. Tuve que vencer la oposición de mi madre y hermanas, además de algunas doncellas que soñaban con un futuro junto a mi persona.
El capitán Louis de la Chèrre pasó un día por la propiedad de mi padre para encargarle un cargamento de barricas de nuestro último vino, un excelente caldo recio a la vista y contundente al paladar. Mi padre no quería hacer tratos con él, no se fiaba y sin embargo tuvo que reconocer que éste sería un buen negocio.
Yo no dejé pasar la ocasión y le propuse un trato: a cambio de mi alistamiento, si resultaba ser un buen soldado, a mi padre se le garantizaría la compra de vinos, en exclusiva, por parte del noble a quien servía monsieur de la Chèrre. Parecía que todos íbamos a salir ganando. Un apretón de manos y un brindis selló mi destino.
Después de años de experiencias, batallas, conquistas y amoríos recalé en la ciudad de Barcelona. Había logrado granjearme la estima del patrón, que resultó ser el nieto de sire, llamado Felipe de Anjou y el favor de éste se asentaba aún más en los frutos que le llegaban de mi padre en forma de exquisitos vinos y algunos otros néctares más propios de los dioses que de un aspirante a rey.
La lucha contra los austriacos fue dura, pero al final vencimos y el aspirante alcanzó el trono y vino a traer a estas tierras un nuevo espíritu, más abierto y romántico pero yo apenas tuve la dicha de disfrutar de las mieles del triunfo. Estaba agotado por tanta lucha, pendencias y deseos de aplacar aquella sed de mi juventud. La muerte vino a buscarme el año de 1716, tras unas fiebres que nadie quiso saber de dónde provenían, e incluso hubo sospechas de envennenamiento por parte de una tal Angelina, marquesa de Riera a la que prometí amores eternos y defraudé.
Mi enterramiento fue discreto, pero no por eso tuve el olvido de mi señor, el rey de las Españas. Pagóme un digno entierro y encargó al mejor artista de la Corte una estatua que se levantaría en la plaza barcelonesa de La Victoria, entonces, hoy, avatares de la Historia con otro título que me niego a pronunciar. Me ofende que se mancille la memoria de mi señor.
Y sería en esa plaza porque allí salvé a don Felipe de una emboscada que le habían tendido quienes se negaban a aceptarle como rey, no por su persona, sino por negar lo que venía de nuestro país: un mundo de nueva libertad, mayores progresos y una cultura del amor.
Delante de mí han pasado parejas de enamorados que se citaban a mis pies, algaradas populares en protesta por lo de siempre e incluso desfiles de triunfo. Todo lo he visto inmutable, casi olvidado hasta que hace un tiempo la señora que ahora ha querido devolverme a la vida pasó un día por mi lado. La noté alegre, sentí que quería contarme sus ilusiones, sus triunfos y yo, cómo no, todo un monsieur de la France, no quise defraudarla, no podía ni quería.
¿Y sabes, querido Alberto, a quien lo diferente nos une y por eso sé que ibas a ser tú quien me diese oídos? Se ha hecho necesaria en mi fría y pétrea existencia. Supe que se llamaba Mercedes, porque un día escuché que de muy lejos la llamaban. Era Alguien que se decía Lili o algo así. Le aseguraba que te había conocido, hablaba de no sé qué manicomio, de que habías recalado en él y que se alegraba por ello, que le habías hecho un regalo sin que apenas la conocieses. Le dijo:
-Mercedes, Merceditas; sí, a ti. A ese simpático cieguito hemos de tratarle bien. Parece buena persona.
Y yo, que las escuché cómo te nombraban me dije que tal vez sería cierto y que, si así fuese, podrías ayudarme a decirle a Mercedes que siga visitándome y que no crea que no la escucho o entiendo. Que la espero cada día.
Publicado por Alberto en 4:53 p. m. 12 Dejaron su huella
Etiquetas: Imagino qué…
viernes, 17 de abril de 2009
El buey y el mosquito
Un toque de humildad no le viene mal a nadie.
Yo he aprendido que no hay nadie más que nadie. Por importante que alguien se considere, siempre hay alguien que tiene más que aportar.
Cada uno en su justo lugar, siendo conscientes de nuestro tamaño.
En el cuerno de un buey se posó un mosquito.
Luego de permanecer allí largo rato, al irse a su vuelo preguntó al buey si se alegraba de que por fin se marchase.
El buey le respondió:
-Ni supe que habías venido, ni notaré cuando te vayas.
A veces no somos tan importantes como creemos.
Esopo
Publicado por Alberto en 9:04 p. m. 5 Dejaron su huella
Etiquetas: Fábulas
El menú en braille
El autor de estas cartas, osea, yo; cuenta su almuerzo en un buen restaurante.
Que os aproveche.
Querida amiga:
Una vez más, aquí estoy. Espero que alegres y luminosos rayos de sol inunden tus días, a ti y a tu gente.
Quiero hoy hablarte de la ilusión que me ha hecho ir a un restaurante y que el camarero me ofreciese la carta adaptada en braille. Eso de poder elegir a gusto, sin prisas o sin que te recomienden lo que a ellos se les ocurra es genial. Además de lo bien que he quedado, como un señor con cara de intelectual, todo concentrado estudiando el menú.
Es una pena que sean pocos aún los locales que disponen de esta información y sin embargo, qué quieres, los ciegos somos buenos clientes porque el comer se nos da bastante bien, hasta nos llevamos la cuchara o el tenedor a la boca y no a la oreja. Jejejej.
Entré en ese restaurante porque me lo habían recomendado. Me gustan los sitios tranquilos, no esos en que casi tienes al comensal de al lado metido en tu mesa. En los que se dispone de mantel y servilletas de tela y en los que los camareros son amables pero sin pasarse de lisonjeros.
Además, ya de cocina, nos sacaron emplatados los entrantes, que pedimos para compartir y troceado el solomillo. Todo un lujo.
No me gustan los locales en los que se paga por su nombre, no me gustan los restaurantes en los que la profesionalidad brilla por su ausencia, encima de que has de pagarles.
De verdad, querida amiga, fue todo un placer: buen servicio, excelentes manjares, detalles en la atención y lo mejor: una buena compañía que habría mejorado notablemente con tu presencia.
Y cómo no: un brindis sincero: por la amistad, las buenas atenciones y los detalles pensando en todos.
Ya sé, ya; me dirás que se te ha hecho la boca agua. Espero que así haya sido, pero es que la ocasión lo ha merecido, poder leer por mí mismo la carta. ¡Qué emoción!
Y un buen postre, una tarta de yogurt con frutos rojos acompañada de una bola de helado de pistacho y sus dos barquillos. Toda una obra de Arte.
A tu salud.
Te mando un beso y si lo deseas, como así lo doy por cierto, seguiré contando. Narrando mis pequeños triunfos.
Hasta pronto, amiga. Estoy seguro de que ahí seguirás esperándome.
Tu amigo que no te olvida.
Publicado por Alberto en 5:18 p. m. 3 Dejaron su huella
Etiquetas: Mis cartas
miércoles, 15 de abril de 2009
Los inventos de Leonardo da Vinci
Ya me perdonaréis la extensión de esta entrada,pero es que el genio lo merece.
Pues sí, aprovechando que tal día como hoy de 1452 nacía Leonardo da Vinci, fijaos en qué estuvo metido buena parte de su vida.
Y, claro: si él comía y disfrutaba de la comida, ¿por qué no lo vamos a hacer nosotros?
Leonardo nace el 15 de abril de 1.452 en Vinci, cerca de Florencia, hijo no deseado de la unión entre el notario Ser Piero da Vinci y la dama Caterina los cuales nunca llegaron a casarse ya que al poco de su nacimiento su padre lo hace con otra mujer florentina de dieciséis años y su madre hace lo mismo con un repostero en el paro llamado Accatabriga di Piero del Vacca. Pese a este disentimiento de su padre biológico no abandona la educación del niño y este crece entre las dos casas aunque hace más vida con su madre y su padrastro, el cual le inculca el gusto por los dulces y por la comida en general y se convierte en un niño extremadamente gordo. A los diez años su padrastro casi desaparece de su vida y es su padre el que le obliga a educarse con sus otros medio hermanos. En 1.469 entra de aprendiz en el taller del escultor, pintor, ingeniero, etc. Verrocchio con otro aprendiz famoso Botticelli. Antes de cumplir el año en el taller, Verrocchio decide castigarlo por crapulando, tragón en el término coloquial, ya que se atiborra constantemente de dulces que le envía su padrastro, su castigo consiste en pintar el ángel del panel de la izquierda del cuadro el Bautismo de Cristo que fue encargado por la iglesia de San Salvi, en la actualidad esta obra se encuentra en la Galería de los Uffizi de Florencia y con el castigo inicia un plan para adelgazar.
Un cocinero llamado Leonardo da Vinci:
Tres años más tarde, y para sufragar sus gastos, se coloca por las noches como camarero en una taberna llamada Los Tres Caracoles sirviendo comidas, pero tras la misteriosa muerte por envenenamiento de todos sus cocineros en el primavera de 1.473 Leonardo se ocupa de la cocina abandonando el taller del maestro Verrocchio. En esta nueva aventura intenta revolucionar la cocina tradicional del Renacimiento e inventa lo que hoy llamamos la nouvelle cuisine e ingenia platos primorosamente presentados con pequeñas porciones de comida sobre pedacitos tallados de polenta, cosa a la que no estaban acostumbrados sus conciudadanos, que querían comer hasta atiborrarse, lo cual crea tal escándalo que salva la vida por poco ya que querían matarlo por pensar los hambrientos feligreses que se estaban riendo de ellos y es que la gente hay veces que tiene poco sentido artístico, mucho sentido primitivo y nada de condescendientes.
Vuelve al taller del maestro pero de nuevo retorna a las andadas gastronómicas al arder el negocio del que tuvo que salir corriendo como consecuencia de peleas entre bandas rivales e inmediatamente lo abre de nuevo, en el mismo lugar, de forma improvisada con su amigo Botticelli, el gran pintor, al que llaman La Enseña de las Tres Ranas de Sandro y Leonardo, adornado con dos lienzos pintados por cada uno de ellos. Pero nadie entra en la taberna porque a nadie le agrada pagar por una anchoa y una rodaja de zanahoria perdidas sobre una fuente por más ingeniosamente que estén dispuestas y como es lógico tienen que cerrar. Los siguientes tres años los pasa, como se dice actualmente, en el paro porque no hay restaurante que de trabajo a alguien con ideas tan peregrinas y excéntricas y se gana la vida por las calles de Florencia haciendo dibujos y tocando el laúd, como se puede observar no es novedoso lo que se ve en las bocas de metro de nuestras ciudades porque ya en aquella época estaba inventado, el artista que toca un instrumento, canta o dibuja y pide un dinero.
La gran oportunidad de Leonardo como cocinero:
Como Leonardo debía aburrirse y no se conformaba con la vida que llevaba aprovecha el momento histórico en el que Lorenzo de Médici, señor de Florencia, mantiene una pequeña guerra contra el Papa para enviarle a éste unas maquetas de máquinas de asalto hechas con pasta y mazapán, algo que hizo durante toda su vida, pero que no fue comprendida por Lorenzo y que se la dio a comer a sus invitados por el aspecto tan apetitoso, ante este nuevo fracaso nuestro hombre decide marcharse de la ciudad estado y entonces Lorenzo de Médici le da una credencial recomendándolo a Ludovico Sforza 'El Moro' en compensación por el agravio de haberse comido sus maquetas, pero a leerla ve que sólo hace referencia a su cualidad de tañedor de laúd por lo que él mismo se escribe la presentación que decía textualmente lo siguiente: No tengo par en la fabricación de puentes, fortificaciones, catapultas y otros muchos dispositivos secretos que no me atrevo a confiar en este papel. Mis pinturas y esculturas pueden compararse ventajosamente a las de cualquier artista. Soy maestro en contar acertijos y atar nudos. Y hago pasteles que no tienen igual. Tras la entrevista con Ludovico el Moro este le hace consejero de fortificaciones y maestro de festejos y banquetes de la corte y aquí comienza el principio de nuestra historia.
Tras el primer paso hay que dar un segundo y este se presenta ante la oportunidad que le brinda la boda de una sobrina de Ludovico, así que le presenta el menú de la boda, siempre intentando introducir en la corte su nueva forma de ver la cocina, a lo que el Moro le dice que es mejor que ponga otras cosas más sustanciosas que las que presenta, que dando así la propuesta y lo que al final se tuvo que servir, como se podrá comprobar fue otro fracaso estrepitoso de Leonardo como cocinero
Propuesta de menú de Leonardo da Vinci:
- Una anchoa enrollada descansando sobre una rebanada de nabo tallada a semejanza de una rana.
- Otra anchoa enroscada alrededor de un brote de col
- Una zanahoria, bellamente tallada.
- El corazón de una alcachofa
- Dos mitades de pepinillo sobre una hoja de lechuga
- La pechuga de una curruca
- El huevo de un avefría
- Los testículos de un cordero con crema fría
- La pata de una rana sobre una hoja de diente de león
- La pezuña de una oveja hervida, deshuesada
Encargo que hizo Ludovico el Moro:
- 600 salchichas de sesos de cerdo de Bolonia
- 300 zampone (pata de cerdo rellenas) de Módena
1.200 pasteles redondos de Ferrara
200 terneras, capones y gansos
- 60 pavos reales, cisnes y garzas reales
- mazapán de Siena
- Queso de Gorgonzalo que ha de llevar el sello de la Cofradía de Maestros Queseros
- La carne picada de Monza
- 2.000 ostras de Venecia
- Macarrones de Génova
- Esturión en bastante cantidad
- Trufas
- Puré de nabos.
Tras este nuevo revés se encarga de inventar utensilios para la cocina tras el encargo de Ludovico para el nuevo proyecto de las cocinas del Castello, el gran palacio en el centro de Milán, para lo cual elabora una lista con las principales necesidades que se tenían y que eran textualmente estas:
En primer lugar, es necesaria una fuente de fuego constante. Además una provisión constante de agua hirviendo. Después un suelo que esté siempre limpio. También aparatos para limpiar, moler, rebanar, pelar y cortar. Además, un ingenio para apartar de la cocina los tufos y hedores y ennoblecerla así con un ambiente dulce y fragante. Y también música, pues los hombres trabajan mejor y más alegremente allí donde hay música. Y, por último, un ingenio para eliminar las ranas de los barriles de agua de beber.
Tras lo cual se pone manos a la obra en la invención y fabricación de todos los utensilios que cree que le hacen falta para esta nueva cocina totalmente automatizada y que como veremos fue algo de lo más cómico que he leído en mi vida basado en un hecho real contado por Matteo Bandelli cronista de la corte.
Estudió en primer lugar el poder calórico en la combustión de distintos tipos de madera para llegar al final a la conclusión que lo importante es la cantidad de troncos que se tenga y no la forma o la procedencia e inventa una cinta transportadora que los lleva una vez cortados por una sierra circular que también inventa alegando que de esta forma no sería necesaria la presencia de una persona encargada de la leña en la cocina sin caer en la cuenta de que se le olvidaron los cuatro hombre y los ocho caballos que manejan y mueven la sierra circular.
Diseña igualmente un asador automático para que el personal no estuvieran todo el día dándole vueltas al espetón sobre el fuego, inventando algo tan ingenioso como el introducir en la chimenea una hélice que dará vueltas impulsada por la corriente de aire ascendente y esta a su vez movería el espetón, haciendo que gire lento o rápido dependiendo de la cantidad de fuego que se tenga.
Inventa un circuito para tener una provisión de agua caliente y constante fabricando una especie de caldera unida a tubos metálicos que eran calentados con carbón.
Para que el suelo estuviera limpio idea un sistema de unos cepillos giratorios tirado por bueyes de un metro y medio de diámetro por dos metros y medio de ancho con una pala detrás para recoger lo reunido por el cepillo en lugar de la persona que barre regularmente.
Siguiendo con los inventos para esta cocina 'automatizada' y moderna idea una descomunal picadora de vacas la cual necesita un ejército de hombres y caballos para ponerla en marcha con una gran infinidad de utensilios auxiliares y muy parecidos a los que actualmente existen para picar cerdos y animales pequeños. Y otro de los inventos es la rebanadora de pan accionada por aire.
Para la música en la cocina idea unos tambores mecánicos con manivelas de mano acompañado por tres músicos que tocaran un instrumento que el llama órgano de boca.
Para quitar los malos olores idea unos fuelles que se ponen en funcionamiento por medio de unos martillos conectados a una manivela movida por un caballo.
Para eliminar las ranas de los barriles de agua consiste en una trampa de muelle que se acciona al saltar el animal sobre ella poniendo en funcionamiento un martillo que le da en la cabeza y la deja inconsciente, como se verá todo muy rudimentario y desde nuestra perspectiva de la técnica como algo digno de un cómic de niños.
Y por último un invento revolucionario que consiste en una alarma contra el fuego que esparce agua pulverizada en el caso de que se incendie la cocina, algo muy parecido a lo que existe en muchos edificios de hoy día, pero ¿todo esto puede funcionar con métodos tan primitivos?, serán los propios comensales los que nos lo contarán, pues ha quedado constancia escrita de dicho acontecimiento.
Picadora de vacas
Publicado por Alberto en 10:06 p. m. 4 Dejaron su huella
Etiquetas: Personajes de la Historia
martes, 14 de abril de 2009
Voy despacio, pero jamás, desandando lo andado
Tal día como hoy, pero de 1865, John Wilkes Boot comete el magnicidio que terminará con la vida del XVI presidente de Estados Unidos, Abraham Lincoln (1808-1865). He querido recordar una de las frases del político que decretó la abolición de la esclavitud en el país.
En ella se expresa algo que me parece necesario recordar y que, no es otra cosa, que la necesidad de progresar poco a poco como medio para consolidar los avances que conseguimos. Muchas veces nos preocupamos más de dar grandes saltos y luego quedarnos varados y, sin embargo, creo que lo ideal es lo que afirmaba el político norteamericano.
Publicado por Alberto en 8:53 p. m. 8 Dejaron su huella
Etiquetas: Una frase: un pensamiento
La bibliofilia
Y seguimos hablando de libros, pero en este caso, no para recomendaros títulos, sino para sentir su magia, poseerlos y acariciar sus cuerpos.
La historia de la bibliofilia se remonta a la fundación de la Biblioteca de Nínive por el rey asirio Assurbanipal (669-627 a.C.), aunque el filósofo Aristóteles (384-322 a.C.) ya poseía una colección privada que, al parecer, sirvió de modelo para la gran Biblioteca de Alejandría, fundada por el rey egipcio Tolomeo I Sóter y ampliada por su hijo, Tolomeo II Filadelfo, que llegó a contener hasta 700.000 volúmenes de papiro. En Pérgamo, Eumenes II reunió otra importante colección de libros formada por unos 200.000 pergaminos.Durante la edad media, gracias a los esfuerzos individuales y colectivos, se fundaron importantes bibliotecas en iglesias, monasterios y catedrales. Las universidades lo hicieron a partir del siglo XII. El interés por el coleccionismo de libros se relata ya en el "Philobiblon" (1473), obra de Richard de Bury, obispo de Durham. Animados por el espíritu del humanismo, la aparición de la imprenta y el aumento general del nivel de vida, los grandes comerciantes y gobernantes de los siglos XV y XVI reunieron importantes colecciones de manuscritos y de los primeros libros impresos; así nacieron, entre otras, la Biblioteca Vaticana y la española del monasterio de San Lorenzo de El Escorial.Durante los siglos XVII y XVIII la bibliofilia causó auténtico furor en Europa, especialmente en Francia. Personajes como el cardenal de Richelieu, Giulio Mazarino y Jean-Baptiste Colbert figuran entre los coleccionistas más destacados. Durante esta época se crearon también importantes bibliotecas de corte, que más tarde se convertirían en bibliotecas nacionales.Hacia finales del siglo XIX el centro de la actividad bibliófila internacional se desplazó de Europa a Estados Unidos y, ya en el siglo XX, nació en Moscú la Biblioteca Lenin, la más grande del mundo en cuanto a número de ejemplares.Los libros raros alcanzan precios muy elevados en las subastas y las transacciones privadas. En 1812 se vendió en Londres una copia de la primera edición de El Decamerón, de Giovanni Boccaccio, por 2.260 libras; fue probablemente el precio más alto pagado por un solo ejemplar desde que comenzaran las subastas de libros en el siglo XVII. En el siglo XIX Londres se convirtió en el centro internacional del mercado de libros raros (aquellos que por diferentes causas se convierten en una excepción). Algunos de ellos llegaron a adquirir una especial relevancia histórica, entre los que figuran la Biblia de Gutenberg (impresa en Maguncia entre 1450 y 1456), la primera edición de las obras completas de William Shakespeare (1623), de La Celestina (de origen bibliográfico desconocido), El septenario de los dolores de María Santísima de José Antonio de San Alberto (1781, considerado el primer libro impreso en Buenos Aires y del que sólo se conservan dos ejemplares) o la edición impresa en hojas de corcho de El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha de Miguel de Cervantes.
Publicado por Alberto en 8:45 p. m. 5 Dejaron su huella
Etiquetas: Un paseo por la Historia
Animando a leer
Mirad qué noticia os pongo. Me parece una iniciativa estupenda. Creo que ha de irse por ahí, haciendo cosas sencillas pero prácticas e integradoras. Ese debería ser el camino para una lectura cada vez mejor y más rica.
La Concejalía de Cultura del ayuntamiento de la localidad riojana de Alfaro ya ha cerrado el programa de animación a la lectura que se celebra con motivo del Día del Libro y entre las propuestas destaca la campaña 'Un bebé, un libro', que obsequiará con un libro a los niños nacidos y empadronados en Alfaro (La Rioja) durante 2008. El tema del cuento es infantil, aunque también está dirigido a los padres. El Ayuntamiento entregará además a los nuevos padres la solicitud de inscripción de carné de socio de la biblioteca para el recién nacido o para cualquier miembro de la familia, así como un decálogo o guía de consejos prácticos para formar el hábito lector en los niños. Se pretende con esta actividad fomentar la lectura en el núcleo familiar. «El sitio donde más se debe leer es en casa y por eso se dan unas pautas para facilitar dicha lectura a los niños», con la intención de «crear conciencia social del valor de la lectura y potenciar la imagen de la propia biblioteca como apoyo para las familias en la tarea de formar buenos lectores».
La campaña de animación incluye también la apertura de la exposición itinerante 'Braille cumple dos siglos' y un acto de lectura que se celebrará el día 23 de abril con la participación de personas ciegas y videntes.
También se desarrollarán dos sesiones de cuentacuentos, a cargo de las compañías Tres Tristes Tigres y el Grupo Galeón, en la sala infantil de la biblioteca municipal. Serán los días 22 y 24 de abril a las 17.30 horas, para niños entre 3 y 8 años.
Además, el día 24 de abril se producirá el encuentro con el escritor aragonés Roberto Malo, autor de 'Maldita novela' , 'Malos sueños' y 'La marea del despertar'. El acto será a las 19 horas en la sala infantil de la biblioteca y se realiza en colaboración con el grupo de tertulia literaria.
Publicado por Alberto en 6:20 p. m. 9 Dejaron su huella
Etiquetas: La noticia
lunes, 13 de abril de 2009
Los adoquines del Pilar
Que os aproveche y a chupar se ha dicho porque de otra manera te puedes dejar los dientes en el intento. Aunque, bueno, si queréis endulzaros de otra forma, también con gastronomía zaragozana os invito a que degustéis las frutas de Aragón, trozos de fruta escarchada y cubiertos de chocolate, o las guindas al Marrasquino, rellenas de licor y cubiertas de chocolate.
Un adoquín del Pilar es un dulce típico de la ciudad de Zaragoza, en Aragón (España). Se trata de un caramelo de grandes dimensiones, aunque se vende en distintos tamaños, que puede alcanzar 500 g. de peso. De ahí su nombre. Puesto que no cabe en la boca, se necesitan varias horas para poder acabarlo.
La parte exterior del envoltorio siempre tiene una imagen de la Virgen del Pilar sobre fondo blanco, mientras que en el interior aparece la letra de una jota aragonesa popular, habitualmente cómica.
Aquí os dejo una de esas coplas:
“Virgencica del Pilar,el Aneto es tu peana,es la más linda del mundo,y es la más alta de España.
Cuando te ronde esta nocheéchame una clavelina,pero procura que seasin maceta, prenda mía.
Cuando oyes cantar la Jotay estás lejos de Aragónes un dardo que penetradulcemente en el corazón.
Cuando oigo cantar la Jotase me alegra el corazón.Tienen lágrimas mis ojosy estoy lleno de emoción.”
Publicado por Alberto en 9:52 p. m. 8 Dejaron su huella
Etiquetas: Dedicatorias
El primer sello postal
Quiero que mi regreso de después de Semana Santa, venga de la mano de un poco de Historia. Recuerdo cómo de pequeño, aún dotado de visión, me gustaba coleccionar aquellas estampillas que encerraban colores y motivos sugerentes. Llegué a tener una buena cantidad de ellas hasta que me desprendí de los álbunes para alejar de mí la tristeza que me provocaba no poder verlas.
En fin.
En España, el primer sello se emitió el 1 de enero de 1850, pero veamos su origen..
La emisión del primer sello postal se enmarca dentro de una profunda reforma del servicio de correos británico emprendida por James Chalmers (1834) y Rowland Hill (1837). Hasta entonces el envío lo pagaba el destinatario en función de los kilómetros recorridos y no por su peso. Hill propuso que el envío lo pagara el remitente según una tarifa uniforme en función del peso y no por el kilometraje.
Según la leyenda, en el año 1835 el profesor inglés Rowland Hill, que viajaba por Escocia se aprestó a descansar en una posada. Mientras se calentaba en la chimenea vio cómo el cartero de la zona entraba en la casa y entregaba una carta a la posadera. Ella tomó la carta en sus manos, la examinó atentamente y la devolvió al cartero alegando:
Como somos bastante pobres no podemos pagar el importe de la carta, por lo que le ruego que la devuelva al remitente. Al oír aquello, surgió en el corazón de Hill un impulso de generosidad y ofreció al cartero el importe de la misiva, pues no quería que por falta de dinero se quedara la buena mujer sin saber las noticias que le pudieran llegar en dicha carta. El cartero cobró la media corona que costaba, y entregó la carta a la posadera, saliendo a continuación para seguir su recorrido.
La posadera recogió la carta y la dejó sobre una mesa sin preocuparse en absoluto de su contenido. Luego se volvió al generoso huésped y le dijo con amabilidad:
Señor, le agradezco de veras el detalle que ha tenido de pagar el importe de la carta. Soy pobre, pero no tanto como para no poder pagar el coste de la misma. Si no lo hice, fue porque dentro no hay nada escrito, sólo la dirección. Mi familia vive a mucha distancia y para saber que estamos bien nos escribimos cartas, pero teniendo cuidado de que cada línea de la dirección esté escrita por diferente mano. Si aparece la letra de todos, significa que todos están bien. Una vez examinada la dirección de la carta la devolvemos al cartero diciendo que no podemos pagarla y así tenemos noticias unos de otros sin que nos cueste un penique.
Hill escribiría un folleto, proponiendo el franqueo previo de la correspondencia. El folleto de Hill, titulado “Post Office Reform”, dio por resultado la designación de un comité de la Cámara de los Comunes (22 de noviembre de 1837) encargado de estudiar los tipos y sistemas del franqueo postal. Este comité informó favorablemente la proposición de Rowland Hill y en 1839 se dictó una providencia autorizando al Tesoro para fijar los tipos de franqueo postal y regular el modo de percibir su importe previo. Los sobres timbrados (los primeros con un valor de 1 y 2 peniques) y los sellos adhesivos los emitiría el Gobierno. Del grabado de los sellos se encargó la casa Perkins, Bacon and Petch, sobre dibujos de Hill. Se decretó que los sellos se pondrían en circulación el día 6 de mayo del año 1840.
Así nace el primer sello postal del mundo: El famoso Penny Black de la Reina Victoria. Hill dibujó en él el perfil de la Reina Victoria, la palabra Postage en la parte superior y en la inferior One Penny (un penique). Omitió el nombre del país por entender que la efigie de la reina bastaba para identificarlo. El día 8 de mayo del mismo año se puso a la venta los dos peniques, en color azul. El nuevo sistema postal dio unos resultados asombrosos, tanto que se triplicó el número de cartas en una semana. Sólo el primer día de venta al público se vendieron 60.000 ejemplares de estos sellos. A la vista de todo ello Rowland Hill fue nombrado director de Correos del Reino Unido, dedicando el resto de su vida a realizar ampliaciones y mejoras en los servicios postales. El nuevo sistema encontró rápida aceptación en otros países y a los pocos años estaba ya generalizado internacionalmente.
La Unión Postal Universal establece que en los sellos que circulen internacionalmente debe aparecer el nombre del país emisor en alfabeto latino. De esta obligación está exento el Reino Unido por ser el primer país emisor de sellos.
Publicado por Alberto en 9:03 p. m. 3 Dejaron su huella
Etiquetas: Un paseo por la Historia
miércoles, 8 de abril de 2009
Días de descanso
Como quiero creer que alguien me echará de menos dejo estas líneas.
No penséis que se me ha acabado la vena y se han agotado las ideas, espero que no. Más ahora que se pueden, además de leer escuchar.
El caso es que me marcho estos cuatro días a pasarlos con mis padres en Zaragoza. Aprovecharé para recibir sus cuidados y para estar con algún amiguete.
Algo me tocará escuchar de sus clásicos tambores de Semana Santa, pero os he de reconocer que las procesiones me agobian porque son muy visuales y masificadas.
En fin, os echaré de menos: abrir el escritorio y escuchar a mi marciano…”hay x comentarios sin moderar”. Es todo un placer ¿quién los habrá dejado? ¿Qué me dirán? Jejejej.
Os deseo que disfrutéis de buenos momentos y actividades interesantes.
Y que, también, por qué no, os llevéis a la boca alguna de esas ricas viandas que se dan estos días: torrijas, garbanzos con bacalao o mona de pascua de chocolate. Qué aprovecheeee.
Un abrazo y hasta la vuelta el lunes.
Publicado por Alberto en 9:42 p. m. 10 Dejaron su huella
Etiquetas: Así soy
martes, 7 de abril de 2009
Petróleo
Estos días, en los que tanto se utiliza el coche quiero hablaros un poco de los albores de la conducción y el uso de ese oro negro que es el petróleo.
El periódico parisino Le Petit Journal convocó en 1894 la primera carrera de automóviles de la historia, que tuvo lugar el 22 de julio de ese año en un trayecto de 126 km entre las ciudades francesas de París y Rouen.
El vencedor de la prueba --en la que participaron 102 competidores-- fue el conde Jules de Dion, uno de los pioneros de la industria automovilística europea, a bordo de un De Dion Bouton equipado con un motor de vapor.
El vehículo del ganador había sido fabricado por la sociedad que De Dion mantenía desde 1882 con Georges Bouton y Armand Trépardoux.
Los demás corredores utilizaron todo tipo de motores: los había eléctricos, varios de vapor y hasta algunos de aire comprimido, pero lo que más llamó la atención fue una máquina nueva, propulsada por un émbolo movido por la explosión de los gases de la nafta, un combustible extraído del petróleo, aceite mineral que hasta entonces se usaba para iluminación.
El conductor de este último coche, cuyo nombre la historia no registró, se quedó, probablemente, sin saber que estaba inaugurando la industria más poderosa de la historia humana, capaz de suscitar guerras interminables y crisis incesantes, derribar gobiernos y construir fortunas sin precedentes.
La palabra fue tomada del latín medieval petroleum, formada por petra ‘piedra’ (en alusión al carácter mineral del producto) y oleum ‘óleo’, ‘aceite’.
Uno de los primeros registros en castellano es de Melchor Gaspar de Jovellanos, en 1778, cuando describe en sus Diarios, un horno para la producción de carbón de piedra en Asturias.
Por el tubo saldrá el humo mezclado con el petróleo y pasará a un lavadero, por dentro del cual han de penetrar otros tubos de barro cocido, para irse refrescando y cuajando el petróleo, que ha de salir a caer en sus receptáculos.
En portugués se mantuvo igual, en francés fue adoptada como pétrole, en italiano como petrolio y en inglés como petroleum y oil, pero en alemán se prefirió Erdöl, literalmente ‘aceite de la tierra’.
Publicado por Alberto en 8:23 p. m. 7 Dejaron su huella
Etiquetas: El origen de la palabra
La personalidad de un genio
Hace algún tiempo que no hablamos de Louis braille. Quiero poneros un pequeño esbozo de lo que, según parece, constituyeron los principales rasgos de su personalidad.
Con ello se confirma, una vez más, la necesaria admiración que debe granjeársele.
Que os guste.
Conocer la personalidad de Louis braille no resulta sencillo, pues su correspondencia prácticamente ha desaparecido y las obras, en las que vierte su sistema de lectura y escritura son, en general de lo más impersonal.
De todas maneras sí podemos asegurar que su espíritu estuvo preocupado por la más estricta concisión y por una búsqueda de la perfección. Era alguien que construía pacientemente y con método sus experimentos.
Bajo un aspecto poco expresivo por su temprana ceguera, atesoraba notables cualidades.
Fue un hombre honrado, probo y recto.
No consideraba que el yo fuese odioso, lo usó con gusto, lo cual no equivalía a inmodestia ni a que no reconociese la gratitud debida a quienes les precedieron.
Sus amigos fueron testigos de la enorme esperanza y entusiasmo que había puesto en sus investigaciones.
Siempre resaltó los méritos de los demás y si hubiese querido algún tipo de reconocimiento no habría sido por exaltación personal, sino por la gloria que habría recaído en el cuerpo de profesores, al que se honraba en pertenecer.
En él la amistad era un deber de conciencia al mismo tiempo que un afectuoso sentimiento y a ella habría sacrificado todo: su tiempo, su salud y su fortuna. Quería que su amistad fuese provechosa a quienes la daba. Se preocupaba por su conducta y esto le inspiraba firmes consejos. Cuando había que comunicar alguna cosa desagradable, era el primero en ofrecerse, con una sonrisa y” ¡… bueno, me sacrificaré yo!” Ponía todo su empeño en que no se le escapase nada que pudiera desagradar o contrariar. Sabía mantener una conversación de manera interesante y variada, pasaba de lo jocoso a lo serio, de la gracia a la severidad. Sus frases, ingeniosas, iban de boca en boca, alcanzando enseguida el rango de proverbios.
Su palabra y el tono de su voz llevaban siempre cierto sello de finura que representaba muy bien su fisonomía.
Lo sensato de su espíritu y la rectitud de su razón, así como la penetración de su inteligencia le hacían ser tomado por muchos como consejero y por su franqueza fue conocido con el apelativo de “censor”.
Siempre se le pedía que tomase parte en los distintos consejos de las sociedades a favor de los ciegos que, por entonces, se iban creando y a las que contribuyó de forma inteligente.
A sus palabras unía siempre la acción y la entrega, gustaba de servir de alivio a los sufrimientos de los desgraciados, y cuando hacía el bien, lo hacía con su sencillez y delicadeza habituales. Sabía que no bastaba con entregarse, sino que había que hacerlo con respeto y discreción.
Se cuenta que proporcionaba, de su propio bolsillo libros en relieve y demás materiales a los chicos que eran demasiado pobres para comprarlos.
Tenía un especial cuidado en no hacer nada que pudiese distinguirle, hacerle notar, manteniéndose siempre de acuerdo con las más estrictas reglas del buen parecer.
Contempló la proximidad de la muerte, no sin emoción, pero sí sin miedo. Todo ello por sus profundas convicciones religiosas.
En fin, la fisonomía dulce y apacible de Braille revelaba las amables cualidades de que estaba dotado.
En el monumento que, en 1882, se erigió en la plaza de su pueblo natal se le muestra con su traje de profesor, con su palma en la solapa de la chaqueta y la capa sobre el hombro izquierdo con una expresión de viva y aguda inteligencia.
Publicado por Alberto en 7:58 p. m. 0 Dejaron su huella
Etiquetas: El braille
Una mujer adelantada a su tiempo
Dedicado a todas vosotras, tan geniales como ella.
Sor Juana Inés de la Cruz es una de las figuras más representativas de las letras hispanas. Teniendo en cuenta la época que le tocó vivir fue una mujer que se adelantó a su tiempo logrando superar las fronteras impuestas socialmente en tiempos coloniales a las mujeres.
Nació el 12 de noviembre de 1648 en un pueblo del estado de Neplanta (México). Hija natural de la criolla Isabel Ramírez y Pedro Manuel de Asbaje, de origen vasco, llevó por nombre de pila Juana de Asbaje y Ramírez.Aprendió a leer a los tres años cuando a escondidas de su madre, acompañaba a su hermana mayor a sus clases, y surgió en ella un deseo tan grande de saber leer que le mintió a la maestra diciéndole que su madre ordenaba que también a ella le diese la lección.Su crianza estuvo a cargo del abuelo materno, Don Pedro Ramírez, en una hacienda de Panoayán, México hasta su muerte en 1656, cuando por orden de su madre se dirige a la capital. Allí reside bajo la tutela de su hermana, María Ramírez, y toma clases de latín con el bachiller Martín de Olivas, logrando dominar la lengua con tan sólo veinte lecciones.Cuando tenía apenas trece años, Juana Inés fue llamada a la corte virreinal para servir como dama de la virreina doña Leonor Carreto, Marquesa de Mancera, quien era una señora muy culta y sentía un gran amor por las letras. El ambiente de la corte influyó definitivamente en la formación de Juana Inés, pues los virreyes la protegieron de manera decidida. El virrey, asombrado por la sagacidad demostrada por Juana, convocó a cuarenta letrados de varias facultades para que le aplicaran a la joven una prueba extraordinario y ésta, dejando sin argumentos a los académicos, superó el examen en condiciones de excelencia, lo cual despertó una gran admiración hacia su persona.Entró en el Convento de San José de Carmelitas Descalzas el 14 de agosto de 1667 poco antes de cumplir los 16 años escogiendo así un camino de vida propio, ni la corte ni el matrimonio, del que tantas veces renegó. Tomó esta decisión ya que era la única opción que tenía una mujer para poder dedicarse al estudio. Apenas tres meses después de su ingreso, se vio forzada a abandonar el convento, pues la severa disciplina de la orden hizo grandes estragos en su salud.Un año y medio permaneció en Palacio y después regresó a la vida de religiosa, esta vez en el convento de San Jerónimo, también una orden de clausura, pero más flexible que la anterior. El 24 de febrero de 1669 tomó los votos definitivos y se convirtió en Sor Juana Inés de la Cruz. Allí escribió la mayor parte de su obra y alcanzó la madurez literaria, pues pudo compartir sus labores de contadora y archivista del convento con una profunda dedicación a sus estudios. Aunque le fue ofrecido el lugar de Abadesa del convento, lo rechazó en dos oportunidades.Se dio a conocer con prontitud, y desde entonces fue solicitada frecuentemente para escribir obras por encargo (décimas, sonetos, liras, rondillas, obras de teatro, etc.), entre las cuales destacó "Neptuno Alegórico" en 1689. Sus motivos variaron siempre de lo religioso a lo profano. En 1692 se hizo merecedora de dos premios del concurso universitario "Triunfo Parténico".Su amor por la lectura le llevó a armar una colección bibliográfica de cuatro mil volúmenes que archivaba en su celda y que llegó a ser considerada la biblioteca más rica de Latinoamérica de su tiempo. Poseía además instrumentos musicales y de investigación científica, lo que pone en evidencia que su formación intelectual alcanzó las áreas de astronomía, matemática, música, artes plásticas, teología, filosofía, entre otras.El revuelo que originó una carta suya al obispo de Puebla terminó por volverse en su contra, le instó a dejar las actividades académicas y a dedicarse a las labores del convento. A pesar de que Sor Juana se defendió a través de otra misiva donde reclamaba los derechos culturales de las mujeres y abogó por su propio derecho a criticar el sermón y formar su propio pensamiento, terminó por obedecer y renunciar a sus instrumentos y a su biblioteca. Dedicándose por el resto de sus días a la vida conventual.Murió víctima de una epidemia mientras acudía a las hermanas en el convento el día 17 de abril de 1695. Fue inmortalizada con el nombre de la Décima Musa.De su extensa obra destaca: la silva, al modo gongorino de las Soledades, y el "Primero Sueño", entramada red alegórica de su búsqueda interior. La virreina y mecenas de Sor Juana, su amiga Leonor Carreto, se encargó de la primera publicación de su obra, la colección poética "Inundación Castálida". La edición completa de sus obras la llevó a cabo Méndez Plancarte, y fue editada en 4 tomos por el Fondo de Cultura Económica en 1951.Barroca hasta la médula, Sor Juana era muy dada a hacer retruécanos, a verbalizar sustantivos y a sustantivizar verbos, a acumular tres adjetivos sobre un mismo sustantivo y repartirlos por toda la oración, y otras libertades gramáticas que estaban de moda en su tiempo. Por ello, y porque también gustaba mucho de hacer referencias mitológicas que actualmente caen fuera de la cultura general de la gente, su lectura es bastante escabrosa para el ciudadano de a pie. Sin embargo, tanto por su ideología, su ansia de aprendizaje y sus creaciones merece ocupar un lugar de honor entre las figuras de la cultura universal.
Segunda parte del texto
Publicado por Alberto en 4:59 p. m. 6 Dejaron su huella
Etiquetas: Personajes de la Historia
lunes, 6 de abril de 2009
¿Por qué nos alivia el rascarnos?
Supongo que estaréis de acuerdo conmigo en que está muy bien el que se investigue, también en este tema, pero si sacan la pastillita de marras, ¿nos vamos a perder el placer que supone que alguien querido (o querida) te arrasque? En fin, bueno es que se avance, pero…
Una picadura, el roce de una pluma, una etiqueta mal colocada… sentir el más mínimo cosquilleo en la piel despierta en nosotros unas ganas irrefrenables de aplacarlo. ¿Quién no ha sufrido por no poder calmar un intenso hormigueo en la espalda? Rascarse -todos lo sabemos- es la mejor solución para el picor; pero, ¿por qué nos alivia? ¿Qué mecanismos intervienen en esta relación?
Numerosos estudios han analizado este asunto, sin que, hasta el momento, se haya llegado a una conclusión definitiva. Pero, esta semana, una investigación estadounidense arroja un poco más de luz sobre el tema. Según sus datos, rascarse funciona porque es capaz de inhibir la actividad de un tipo de neuronas de la médula espinal que transmiten, entre otras sensaciones, la de picor.
Eso sí, tal como explica a elmundo.es Glenn Giesler, principal autor de la investigación, tiene que haber previamente picor para que la simple fricción de la piel sea capaz de bloquear la actividad de estas células, ya que es precisamente esta última sensación la que las hace 'sensibles' al rascado.
"Nuestros datos indican que el picor produce una determinada condición que hace que estas neuronas del tracto espinotalámico [en la médula espinal] se inhiban ante el rascado", aclara.
Este experto de la Universidad de Minnesota (Estados Unidos) remarca que, tal como ha comprobado su equipo, si no existe previamente un estímulo de prurito, el rascado no produce ningún efecto sobre estas células.
Los investigadores, cuyo trabajo aparece en las páginas de la revista ' Nature Neuroscience ', partieron de los resultados de varios trabajos que habían demostrado que el tracto espinotalámico responde a la actividad de determinados agentes capaces de producir picor y se activaba transmitiendo esta información al cerebro.
Para avanzar en los análisis, estos científicos realizaron un experimento en primates que consistía en analizar su respuesta a la exposición de la histamina, una sustancia capaz de generar picor.
Sus resultados pusieron de manifiesto que las neuronas de su tracto espinotalámico mostraban una menor actividad en los instantes posteriores al rascado.
En cambio "la actividad de las neuronas no se reducía si el rascado se había producido antes de la exposición a la histamina o en respuesta a otros estímulos", explican los investigadores en su trabajo.
"Nuestro siguiente paso en la investigación es precisamente comprender cómo se produce ese proceso de inhibición, saber si ocurre por completo en la médula espinal y qué neurotransmisores están implicados", comenta Giesler.
Sus expectativas son buenas. "Esperamos llegar a encontrar medios –quizás medicamentos o algún tipo de estimulación eléctrica- que sean capaces de poner en marcha la inhibición que consigue el rascado sin que éste sea necesario, con lo que se evitarían los daños que sufren [algunos enfermos que] necesitan rascarse continuamente", concluye.
Publicado por Alberto en 9:22 p. m. 6 Dejaron su huella
Etiquetas: Divulgación científica
Llegaremos a tiempo
Os pongo el adelanto del nuevo disco de rosana, que lleva por título “A las buenas y a las malas”. Ésta, su primera canción, es toda una declaración con la que me siento bastante identificado.
Para escucharla, como siempre: pinchad en el título de la entrada.
Que os guste.
Si te arrancan al niño, que llevamos por dentro,Si te quitan la teta y te cambian de cuentoNo te tragues la pena, porque no estamos muertosLlegaremos a tiempo, llegaremos a tiempo.Si te anclaran las alas, en el muelle del vientoYo te espero un segundo en la orilla del tiempoLlegarás cuando vayas más allá del intentoLlegaremos a tiempo, llegaremos a tiempoSi te abrazan las paredes desabrocha el corazónNo permitas que te anuden la respiraciónNo te quedes aguardando a que pinte la ocasiónQue la vida son dos trazos y un borrón.Tengo miedo que se rompa la esperanzaQue la libertad se quede sin alasTengo miedo que haya un día sin mañanaTengo miedo de que el miedo, te eche un pulso y pueda másNo te rindas no te sientes a esperar.Si robaran el mapa del país de los sueñosSiempre queda el camino que te late por dentroSi te caes te levantas, si te arrimas te esperoLlegaremos a tiempo, llegaremos a tiempo.Mejor lento que parado, desabrocha el corazónNo permitas que te anuden la imaginaciónNo te quedes aguardando a que pinte la ocasiónQue la vida son dos trazos y un borrón.Tengo miedo que se rompa la esperanzaQue la libertad se quede sin alasTengo miedo que haya un día sin mañanaTengo miedo de que el miedo te eche un pulso y pueda másNo te rindas no te sientes a esperar.Sólo pueden contigo, si te acabas rindiendoSi disparan por fuera y te matan por dentroLlegarás cuando vayas, más allá del intentoLlegaremos a tiempo, llegaremos a tiempo.Sólo pueden contigo, si te acabas rindiendoSi disparan por fuera y te matan por dentroLlegarás cuando vayas, más allá del intentoLlegaremos a tiempo, llegaremos a tiempo.
Publicado por Alberto en 7:05 p. m. 2 Dejaron su huella
Etiquetas: Canciones
domingo, 5 de abril de 2009
Una ramita de olivo
Una ramita que simbolice mis deseos de paz, de mano tendida, de buenos deseos de amistad, de calor.
El olivo, un árbol que se hace casi milenario, que los frutos que propporciona son fuente de vida y salud, y que su olor y colorido invitan a la alegría de los sentidos.
Que disfrutéis de este día primaveral, que permanezca en vuestro recuerdo y que la Semana Santa sea un tiempo de enriquecimiento personal al tiempo que marco de buenos momentos de esparcimiento, sean viajando, en buena compañía o a través de vivencias que nos conecten con un mayor acercamiento a los misterios religiosos más allá de los meramente turísticos.
Un abrazo de paz y generosidad.
Y hablando de esto, siempre que asisto a la misa, cuando llega el momento de darse la paz… me queda la duda… ¿me estarán tendiendo la mano para dármela y yo, por no verla, no la acepto? Es una sensación… extraña. Ya sé, ya; quienes quieran dármela me lo deberán manifestar de una forma añadida, pero ¿y sino caen en ello? ¿Si piensan que les estoy rechazando por mucho que el bastón blanco me identifique?
Publicado por Alberto en 3:35 p. m. 17 Dejaron su huella
Etiquetas: Así soy
Gracias, Brujita
Quiero agradecer a la amiga Brujita por el reconocimiento que me hace en su blog de haikus frente al espejo y decirle que no sé si lo merezco, pero que en cualquier caso es un nuevo estímulo para seguir esforzándome en hacer de Tiflohomero un espacio
interesante y acogedor. Un sitio en el que quienes lo visiten se sientan a gusto y al que cada día me gustaría que fuese más útil.
Como ya dije en el momento de su nacimiento, lo que pretendía era demostrar las capacidades que una persona, precisamente, discapacitada, puede alcanzar a base de ilusión, perseverancia y apoyo. No es cuestión de demostrar nada, sólo se trata de ayudar a creer en uno mismo y a mirar hacia delante sin perder los valores que nos han sido legados, además de aprender cada día cosas nuevas.
De nuevo, muchas gracias, amiga.
Feliz domingo.
Publicado por Alberto en 3:22 p. m. 5 Dejaron su huella
Etiquetas: Premios
sábado, 4 de abril de 2009
Bolonia
Quienes tenéis la gentileza de pasaros por aquí y dejar vuestra huella, ya me conocéis y, por tanto, no os extrañará que cuando he leído el artículo que os pego, no haya podido por menos que compartirlo y estar muy de acuerdo con lo que la escritora Susana Fortes nos cuenta. Claro, yo no saqué, ni mucho menos, matrícula de honor, pero sí soñé, como ella, con otras civilizaciones y culturas. Y ahora ya se ve cómo va la cosa.
En fin, al menos nosotros lo vivimos.
No voy a tirarme aquí el pegote de haber sido una alumna ejemplar. En la más tierna infancia mi profesor de Matemáticas dijo delante de toda la clase que sería más fácil que un camello pasara por el ojo de una aguja que yo aprobara la asignatura. Aquello me impresionó por las resonancias bíblicas. No es que mi expediente académico haya estado libre de descalificaciones, qué va. En otra ocasión el jefe de estudios nos tachó a unos cuantos alumnos de 2ª B de "pandilla de bereberes". Si hubiéramos montado un grupo de rock, con ese nombre habríamos triunfado por encima de Siniestro Total. Tampoco el profesor de Filosofía confiaba demasiado en mis dotes deductivas. ¡A esta chica, la pierde la imaginación! No sabía cuánta razón tenía. En los años ochenta el decano de la facultad llegó a tildarme de trotskista, indocumentada y falaz. Pero el juicio negativo del profesor de Matemáticas me dolió especialmente, porque siempre he valorado mucho a los pitagóricos y sus cosas. Aprobé en junio la asignatura y con matrícula de honor, pero fue solo por llevarle la contraria.
No fue fácil, lo reconozco, no obstante conseguí aprender la suficiente cantidad de cosas inútiles para llegar hasta aquí.
Y así sucede que un día como hoy, al doblar una esquina, te pones de pronto a rebobinar: el mapa de España en la pared y cada provincia de un color; el principio de Arquímedes; Viriato fue un guerrero Lusitano; los chicles Bazoka-Joe; Muerto fue Bellido Dolfos...; todo cuerpo sumergido en un líquido...; Machichaco en Vizcaya; los libros de Enid Blyton; equilátero, isósceles y escaleno; Almanzor agoniza y muere a las puertas de Medinaceli; la función clorofílica; el Cinexim y los juegos reunidos Geyper; H2O; el ciego sol, la sed y la fatiga...; las mañanas de enero con un sol tibio en las paredes del patio; las cajas de zapatos llenas de hojas de morera; el viento morado de la cuaresma; los santos de la iglesia tapados y los capuchones del Ku-Klux-Klan; la rosca de Pascua; la cucaña de fin de curso; la banda de música, la playa y tú corriendo detrás del balón de Nivea bajo un sol de diamante.
Lo de cumplir años es una vaina. Pero a lo que iba, con mis antecedentes solo podía estudiar una carrera de esas que no sirven para nada, pero gracias a ella he pasado momentos inolvidables con Heródoto y Jenofonte, reproduciendo la batalla de Salamina en la alfombra de casa, o recorriendo el Gilf Kebir y soñando con el enigma del rey persa Cambises II. O quizá eso lo aprendí más tarde. Pero no importa. La cuestión es perseverar, como decía Don Marcial (el del camello y la aguja, para que se sitúen). Y fue estudiando una carrera de letras donde me eduqué en esta curiosidad malsana por las civilizaciones antiguas. Allí conocí a algunos de mis mejores amigos, leí a Dante, me enamoré del coronel Lawrence y fue allí donde, en fin, para bien o para mal, se forjó mi endiablado carácter. Todo ello por amor al arte, sin perspectiva de empleo futuro ni rentabilidad alguna. Pero fui feliz soñando con el oasis de Siwa.
Al cabo, aquí me tienen dando clase en un instituto, que no digo yo que sea una profesión de las que saquen al país de la crisis, pero sin la cual, me temo, no habrá nada que sacar de ninguna parte. Así que suerte a los futuros universitarios amenazados por el plan Bolonia. La cultura clásica se va a la mierda, lo cual no deja de ser ni bueno ni malo, pero para mí y cierta clase de personas es una catástrofe.
SUSANA FORTES 03/04/2009
Publicado por Alberto en 2:02 p. m. 3 Dejaron su huella
Etiquetas: La noticia
jueves, 2 de abril de 2009
De obviedades y dobles sentidos
Pretendo, con esta entrada, haceros esbozar una sonrisa, o mejor aún, una carcajada. No es mi intención hacer una crítica sino comentar acerca de las obviedades que, al hablar, solemos decir y luego, por aquello de la ironía traer algunas expresiones de doble intención con las que me encuentro cuando me ayudan. De cualquier manera, ya sabéis que cualquier apoyo que se me brinda lo recibo con la gratitud debida.
Aquí van algunas, pero seguro que vosotras tenéis más.
Esta mañana en la oficina: una compañera dice respecto del ordenador de otro compañero: “es que Fulano lo tiene todo tan chiquitito…”. A lo que quienes nos encontrábamos en la sala rápidamente se nos ha ocurrido la respuesta fácil: “no sabemos si su mujer pensará lo mismo”… claro, el afectado no estaba delante. Todo por minimizar los varios programas en uso.
Otra historia: voy a pasar el torniquete de entrada al Metro y viene una señora, toda amabilidad y me dice: “¿me dejas que te lo meta yo”… ummm… creo que se refería al abono transporte y su lectura en la ranura correspondiente.
En el andén de ese mismo Metro: llego justo cuando se encuentra el tren que debo tomar y un señor me dice: “¿va a subir?” Sonrío, pero para mí pienso…”no, que he venido a contar a los pasajeros, ¡pues qué sino!
Te das de lleno en la cara con el portón de una furgoneta de descarga y viene, se supone, que el repartidor: “¿se ha hecho daño?” Yo… “no, que he creído que era una joven y he querido rozarme con ella… ¡no te digo!”
Como la mayoría de las veces es a mí a quien ayudan, cuando yo puedo hacer algo, no dudo en disponerme a ello: abro la portezuela de salida de los torniquetes del Metro y yo, siempre tan galante, digo: pasa, guapa (guiado por el sonido de los tacones) a lo que me responde: “gracias, pero sino le molesta, me llamo Ricardo y llevo barba”. Pequeño fallo de vista.
Voy con mi bastón en ristre por la calle a lo que un señor me dice: “lleve recto el bastón porque alguien va a tropezar con él y se va a dar una leche”. A lo que yo digo: “perdone, pero es que el bastón se lleva haciendo un arco para mayor seguridad”. El señor insiste: “pero es que, oiga, que alguien va a tropezar y…”. Mire, un poco harto de esa sabiduría enciclopédica propia de los españolitos, le digo: “mire, me han dado el carnet de primera en la conducción de bastones, así que…” Y aprieto el paso no poco irritado. “¡qué manía, tenemos que saber de todo!”
En fin, vivir para ver.
Buena noche.
Publicado por Alberto en 9:19 p. m. 10 Dejaron su huella
Etiquetas: अ Así soy
miércoles, 1 de abril de 2009
El viejo bolso
Bueno, os pongo aquí otro cuentecillo que mis dedos han querido plasmar en este papel virtual.
Quiere ser un homenaje a esos objetos que nos acompañan en nuestra cotidianeidad y que nos hacen sentirlos imprescindibles.
Que os guste.
Pues sí, aunque no lo creáis soy un bolso y mi dueña no sabe que puedo hablar y que comprendo su voz, sus neuras, sus angustias y cotilleos de café, sus afanes y alegrías, sus encuentros.
Y por eso, sé que me va a retirar y qué quieren que les diga: no me hace ninguna gracia.
Ella nunca se ha fijado en que si ha guardado tantos recuerdos y vivencias es por mi carácter mágico.
Fue siempre olvidadiza e iba metiendo, y metiendo, en mi panza fotos, pañuelos, papelitos donde apuntaba y apuntaba, objetos varios.
Nuestros caminos se cruzaron en un bazar de Estambul. El tipejo que me vendió se creía muy listo, que había engañado a la turista una vez más, pero no; yo me fui encantado y con un propósito: el de servir de depósito de vida.
Y ahora, pasados los años aquella hermosa joven, que llevaba puesta la alegría en sus ojos, me quiere dejar de lado. ¡Con los momentos que hemos compartido!
Había sido tejido a mano con bordados tradicionales por una de aquellas mujeres que, encerradas en el harén, dejaba volar sus sueños al ponerlos en su trabajo que luego irían a parar sabía Dios dónde.
Me hizo de buen tamaño y cuando me terminó pronunció un ensalmo que llevase lejos sus ilusiones y anhelos de felicidad.
Cuando llegué al puesto del vendedor de bolsos aguardé mi oportunidad para cumplir con los deseos de mi creadora y huir de la mezquindad del tratante.
La joven Adela de entonces se fijó en mi de inmediato y noté que no podría resistir el impulso de quedarse conmigo. Yo no sabía cuál iba a ser mi destino, pero sí tenía claro que no defraudaría a aquella que me había dado una existencia diferente.
Pronto me dio la utilidad que nos está destinada. Dejó en mí sus objetos íntimos y me colgó de su hombro. Escuché como le decía a su acompañante, un hombre alto, erguido, que quería ver en mí el regalo de alguien especial. El chico le sonrió y le robó un beso. Mi nueva dueña dijo que yo sería el símbolo de un futuro de unión con aquel cari.
Luego me enteré que la pareja estaba de viaje de novios, que estrenaban su existencia en común.
Me trajeron a una ciudad pequeña, nada que ver con la otomana, en belleza, pero al fin y al cabo similar en sus gentes y calles.
Transcurrieron los años, vinieron dos hijos, la pareja cumplió con sus esperanzas, compartieron viajes, salidas con amigos, nuevos trabajos, pérdidas. Y Adela siempre me llevó consigo.
Mi existencia ha transcurrido tranquila, sabedora de que era querido y, por tanto, en mí se cumplía el sueño de quien me creó: una familia, amor, alegrías y tristezas, pero en el fondo una vida plena.
Y hoy he oído que aquella joven de entonces, ahora ya mayor, va a entregarme al destierro de su compañía. Y esto, ¿por qué?
Estoy en una mesita a la entrada de la casa. Me resulta extraño.
No dejan de acudir gentes y más gentes. ¿vendrán a mi despedida?
Parece exagerado pensar esto, pero es que quienes llegan portan semblantes serios, trajes oscuros, miradas perdidas que se aferran a mi dueña para darle consuelo, al menos eso expresan quienes entran.
Al fin me entero en un aparte de sus hijos:
-Mamá debe seguir viviendo, no puede dejarse vencer por la soledad…
-Sí, Luis; estoy de acuerdo. Creo incluso que ella lo va a intentar. Sino, ¿por qué me dijo que entregase su viejo bolso al olvido, que lo guardase donde ella no volviese a verlo? Me dijo, también, que hoy que papá se alejaba para siempre de su lado, el objeto que había simbolizado su vida en común debía también alejarse de ella…
Entonces entendí. Lo que Rosita explicaba a su hermano era que mi salida de la vida de mi anciana dueña no era un desprecio, sino muy al contrario: era un signo del amor que tuvo a su marido y que comenzó aquel lejano día del bazar de Estambul y concluía hoy con la muerte de Andrés. Lo sentí, él había cuidado bien a Adela, me había visto muchas veces con la mirada cargada de memoria de un viaje inolvidable lleno de proyectos, del que yo fui un comienzo y un testigo.
Le deseo a Adela que siga adelante, mi creadora, sin duda, así lo habría querido. Yo me quedaré arrinconado en algún estante en el que el polvo irá cubriéndome con su manto de paz hasta que, tal vez, otra niña me encuentre y quiera tenerme por compañero de su futuro. ¿Será, tal vez, otra nueva Adela?
Publicado por Alberto en 10:21 p. m. 10 Dejaron su huella
Etiquetas: Relatos
